viernes, 2 de febrero de 2007

Ingenuos vs sentimentales.


The Waterboys: The whole of the moon

Yo pintaba un arcoiris. Tú lo cogías con las manos.
Yo percíbía fragmentos, pero tú veías todo el plan.

Yo vagué por el mundo durante años mientras tú permanecías en tu habitación.
Yo veía el cuarto creciente.Tú veías la luna entera.

Yo estaba encallado en la tierra mientras tú ocupabas los cielos.
Yo estaba anonadado por las verdades,tú disolvías las mentiras.
Yo veía el valle lluvioso y sucio,tu veías Brigadoon.
Yo veía el cuarto creciente, tú veías la luna entera.

Yo hablaba sobre las alas,tú simplemente volabas.
Yo me preguntaba, yo suponía, yo intentaba. Tú simplemente sabías.

Con una linterna en tu bolsillo y el viento en tus talones trepabas hacia arriba
y tú sabes lo que se siente al llegar demasiado alto,demasiado lejos,demasiado pronto
Tú veías la luna entera.La luna entera.

Trepabas hacia arriba con el viento en tus velas.
Llegabas como un cometa abriendo tu camino
demasiado alto, demasiado lejos, demasiado pronto.
Tú veías la luna entera.


"Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es un orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en perjuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, dejame entrar, dejame ver algún día como ven tus ojos.

Inútil. Condenado a ser absuelto. Vuélvase a casa y lea Spinoza. La Maga no sabe quién es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida enseguida. Nunca sospechará que me condena a leer a Spinoza. Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por sólo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada. Por todo eso que sé desde mi amargo saber, con mi podrido rasero de universitario y hombre esclarecido, por todo eso, juez. Dejate caer, golondrina, con esas filosas tijeras que recortan el cielo de Saint-Germain-des-Prés, arrancá estos ojos que miran sin ver, estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo, pronto la pena, pronto el orden mentido de estar solo y recobrar la suficiencia, la egociencia, la conciencia. Y con tanta ciencia una inútil ansia de tener lástima de algo, de que llueva aquí dentro, de que por fin empiece a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, sí, por fin a cosas vivas. "

JULIO CORTÁZAR: Rayuela


También John Le Carré, en "El amante ingenuo y sentimental" hizo esta distinción entre los "ingenuos" (los que viven, intuyen, sueñan, conocen la vida con una sabiduría no aprendida y milenaria, porque la vida se les mete por cada poro y así la transpiran, pura y plena, sin el tamiz falseador de la razón y la reflexión; los que "viven la vida" en vez de imitarla"... "sentir es conocer") y los "sentimentales" (los que ya no pueden entregarse libre y plenamente a la vida, porque realizan siempre el paso previo de la conceptualización, la reflexión, el etiquetado... los que observan, e intentan poner orden en el caos en vez de entregarse a él plenamente, pero añoran poder arrojarse y fundirse en él... Añoran ser como los ingenuos, porque saben que probablemente, ya nunca lo serán).



La milenaria dialéctica entre la Naturaleza, nuestra naturaleza, nuestro instinto, nuestro yo más yo, más auténtico, sentimiento puro, corazón, que a veces se pierde, se diluye, se ahoga, se asfixia bajo las capas y capas de conceptos,razonamientos, normas, y principios que ha echado sobre nosotros la Civilización. El precio y el castigo divino por haber mordido un día el fruto del árbol de la ciencia, por dejar de vivir sin más, como los animales, y empezar a tomar conciencia y pensar el propio vivir.

Yo creo que nací con una profunda y cierta vocación de ingenua, pero la vida me ha hecho sentimental. Como a casi todos los sentimentales. Y por eso a veces desearía desandar el camino, quitarme decima "todo lo que me echaron encima desde antes de nacer", dejar de observar la superficie y zambullirme sin mapa en las profundidades. Los sentimentales desearíamos muchas veces ser ingenuos, los ingenuos a veces también deserían poder ser sentimentales. Los polos opuestos se atraen. Es más, se necesitan incluso para definirse y reconocerse, por comparación y por contraste.



Lo que ya no tengo claro es qué vida es más "plena", la de los ingenuos que viven sin plantearse la vida, o la de los sentimentales que no pueden evitar planteársela...



Creo que hoy estoy demasiado sentimental. A ver si el fin de semana puedo sacudirme tanta reflexión un poco, y volver, aunque sea por un rato, a la ingenuidad del caos de la vida, de vivir sin comprender ni preocuparse siquiera por intentarlo.



Mientras tanto, dejo aquí el fragmento de la novela de Le Carré que contribuyó hace muchos años a que la reflexión sobre esto contribuyera a que yo fuera ya irremisiblemente sentimental, como Rayuela, como las letras de los Waterboys y tantas y tantas otras palabras de artistas, que suelen ser, también, sentimentales perdidos añorando la ingenuidad...

"Helen afirmó:
-La teoría se basa en ser ingenuo o en ser sentimental. Son dos cosas diferentes, pero se da una interacción entre una y otra.
Cassidy preguntó:
´-¿Y yo que soy?
Con cautela, como si recordara una lección dolorosamente aprendida, Helen repuso:
-Bueno, Shamus es ingenuo, y lo es porque vive la vida, en vez de imitarla.
No muy segura de sí misma, añadió:
-Sentir es conocer.
-Y yo soy lo otro.
-Sí, tú eres sentimental. Y esto significa que ansías ser como Shamus. Has dejado atrás el estado natural y te has convertido en..., bueno, en parte de la civilización, en un ser no sé... así, corrupto.
Shamus, por ser ingenuo, por ser parte de la Naturaleza, ansía llegar a ser como tú. Los polos opuestos se atraen. Él es natural y tú eres corrupto. Por eso le gustas
."

John Le Carré: El amante ingenuo y sentimental



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