domingo, 25 de marzo de 2007

Aquellas maravillosas series

Terminamos con las series de televisión. No están todas las que son, pero sí están todas las que están.

Pipi Calzaslargas (no he podido conseguir la versión en castellano)Pipi Calzaslargas, pipilota para los niños soy... Esa niña peculiar con sus trenzas tiesas, su cara llena de pecas y sus dientes de conejo, que vívía sola con un caballo a lunares y un mono que se llamaba Señor Nilson, y que hacía todo como le daba la real gana. Como para no envidiarla. Imaginación y rebeldía al poder. Claro, así salió nuestra generación en los 80. Nada que ver con el espíritu OT. (Uf, creo que cada vez se me notan más los años)


La casa de la pradera. Cuánto lloraban mi madre y mis tías, para estupor y recochineo nuestro.


Los ángeles de Charlie. Yo siempre me pedía la rubia (supongo que por una cuestión de identificación física, porque yo era también muy rubita), que primero era Farrah Fawcett y luego la cambiaron por Cheryll Lad. Aunque la má guapa era, sin duda, Jacklin Smith.


La familia Monster .- Absolutamente geniales. Mi preferida, esa madre toda elegancia interpretada por Ivonne de Carlo.



El coche fantástico: protagonizada por el que llegaría ser el icono kistch por excelencia al consolidar su carrera con Los vigilantes de la playa, David Hasselhoff. Hortera como él solo, aunque nosotros entonces no nos dábamos cuenta, entusiasmados por el encanto de Kit, que era realmente fantástico en todos los aspectos. Versión moderna de los antiguos y solitarios caballeros andantes que se iban por el mundo simplemente a hacer el bien y a luchar contra el mal (aunque éste sin una dama que lo motive: a él lo motiva un altruista científico que para eso inventó el coche), y el mal era lo que iba en contra de la ley.
Hoy, lo de la lucha del bien contra el mal ya no se lleva, y cuando intentan vendérnosla, suele ser una manipulación interesada, así que no nos queda más remedio que desconfiar de los verdaderos intereses que puede haber detrás. Y en cuanto a esa idea naif de que el mal es lo que va contra las leyes... En fin, pero si ahora desconfiamos y recelamos hasta de las leyes. Bendita inocencia, otra vez.


El equipo A: Versión colectiva del héroe itinerante que lucha contra el mal (aunque en este caso, en una aparente paradoja, son cuatro fugados de la ley). Nuestros preferidos, claro, eran Murdock con sus locuras, M. A. con su fuerza asombrosa, sus pesados abalorios y su mala leche con el loco. El guapo y el del puro, aunque necesarios para la trama, eran bastante más sosos. Incombustibles durante años, reaparecían en verano, como Verano azul (que no pongo, porque total ,esa la reponen todavía cada dos por tres).



Fama... Los de Un paso adelante lo intentaron, pero no pudo ser... Nada que ver con Leroy Johnson, con la profe de baile y su mítico "la fama cuesta, pues aquí es donde vais a empezar a pagar..." , Coco, Bruno, Danny Amatulo y el patito feo de Doris... Y el profe vejete de la barba blanca, que no recuerdo como se llamaba... y la entrañable anciana que trabajaba como administrativo, o bedel, o algo así, los calentadores, las mallas, las cintas en la cabeza, las canciones cuando menos te lo esperabas, y los bailes en la calle. Todos queríamos cantar y bailar.


V: la invasión de los lagartos disfrazados que comían ratones... la lucha de la resistencia... El país paralizado los sábados a las 7 de la tarde. Recuerdo que nosotros incluso no queríamos ir a la boda de mi tío para no perdérnosla. Claro, es que entonces no había video, y como te la perdieras, la única opción era que alguien te la contara, dándote bastante envidia y sin que pudiera ser lo mismo ni de lejos. Episodio perdido, episodio irrecuperable.Y que nos impresionara tanto cuando estaba tan mal hecha... Bendita inocencia audiovisual.

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