sábado, 26 de mayo de 2007

La canción del verano



Parece ser que esta canción, titulada "El kalimotxo de mamá", va a ser la canción del verano 2007. Que sí: que ya está decidido, aunque no pare de llover, hayamos tenido que recuperar alguna que otra prenda abrigosita ymedio país cuente los daños de las inundaciones. Parece ser que la cancioncita surgió de una reunión de amigos, entre los que están:

- Juanma Bajo Ulloa, que depués de ser un director de cine serísimo se arrojó en brazos del gamberreo delirante en la genial Airbag, y creo que ya no volvió a hacer mucho más, quitando un montaje para una entrega de premios sobre cómic en Granada, que había sido bastante polémica, escandalosa, comentada y/o criticada, porque imitaba el terrorismo islámico, rompía fotos de grandes iconos granadinos como Lorca o Rosa de España, y el numerito terminaba con una felación en vivo y en directo, para indignación gritona -y seguramente inevitable mirada entre los dedos con que se tapan la cara- de las muchas señoras con visón que parece ser estaban entre el público.

-Kukuxumusu: sí, el de las camisetas y regalos varios, vesión cool y cara de las tiendas de recuerdos turìsticos con aire de todo a cien.

-Pablo Carbonell: genial ex-reportero de Caiga quien caiga (al que debemos, entre otras cosas, el famosísimo "a la mierda" de Fernán Gómez), ex-líder de "Los toreros muertos", que ya habían creado pseudocanciones del verano alternativas en aquellos maravillosos ochentas, como "Yo no me llamo Javier" o "Mi agüita amarilla", banda sonora de tantas de nuestras borracheras... "y creo que he bebido más de cuarenta cervezas hoooooooooy...y creo que tendré que expulsarlas fuera de mí".

Pues parece ser que la idea ha gustado a las fuerzas vivas y ocultas que deciden sin posibilidad de protesta cuál va a ser la canción del verano, que se oirá por todas partes aunque mucha gente insista en decir (no sé si sincera o fatuamente) que no le gusta, que está harto y no la soporta. Y parece ser que ya ha empezado el lanzamiento, que va a ser de esos que mezclan publicidad e información, para debilitar y sortear cualquier posible defensa del pobre consumidor-espectador, y yo me la he encontrado, sin ir más lejos, en la primera página de la versión digital de El País.

Hay tres tipos de canciones del verano:

1.-Las horteras, que son fácilmente reconocibles e identificables, y suelen gustar a todos los públicos, niños y muy mayores incluidos (como todas las de Georgie Dan, las de Rafaella Carrá, el "Papichulo," el "Cachete pechito ombligo", las del David Civera o las de los triunfitos). Muchas llevan asociado un baile cuanto más ridículo, más exitoso. Insdispensables en chiringutos , verbenas y mercadillos, tienen una fecha de caducidad tajante y rotunda, pasada la cual no pueden ser escuchadas sin cachondeo y/o sonrojo.

2.-Las neutras, que parece que se convierten en canción del verano cuando nacieron para otra cosa, como el Salta o el Vamos a tocar un rock and roll a la plaza del pueblo de Tequila, la Chica de ayer de Nacha Pop, el Mucho mejor de Los Rodríguez, la Flaca de Jarabe de Palo , el Chiquilla de Seguridad Social... Son las que pueden perdurar sin rubor más allá del verano de su triunfo.

3.-Y en tercer lugar están las cachondas, las que parecen incluso una parodia de aquello en que se convertirán, es decir, la canción del verano: el Opá del año pasado, el Aquí no hay playa de The Refrescos, el Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000 o el Me duele la cara de ser tan guapo de los Inhumanos, el Tractor amarillo de Zapato Veloz, o aquellas que surgieron espontáneamente de los anuncios paródicos de la Once, sin que las fuerzas vivas de la canción del verano lo hubieran previsto (ése si fue un caso curioso de canciones del verano por decisión puramente popular), como la de la Cremita o Tengo chopitos, tengo de tó, por todas partes imitadas . Suelen tener un aire inconfundiblemente español, encarnación genuina, audiovisual y artística del Spain is different, rebozada en caspa carnavalera en una especie de "De perdidos al río" veraniego y musical. Entre ellas tendriamos que incluir este Kalimotxo de mamá, ¿no?


Lo malo es que aunque haya alguna canción del verano que te guste -que a mí algunas me han gustado, lo confieso; lo de cuáles a lo mejor lo confieso otro día en otro post-, y no te atrevas a confesarlo, tranquilo: será pasajero. Terminará por no gustarte por puro empacho e intoxicación.

Lo más curioso y elocuente de todo esto es que, como me dijo una vez mi hermano César, "la canción del verano se escribe en invierno"...

En todo caso, está claro: la industria y los negocios ya están preparados y frotándose las manos con el verano. ¿Y tú? ¿Qué piensas hacer para escapar?

2 comentarios:

estrella fugaz dijo...

Yo no soporto las primeras de la lista, las terceras las puedo aguantar, incluso puede que me hagan una cierta gracia.
Y las segundas, que yo no las consideraría canciones del verano, simplemente son conocidísimas, sí que me gustan, por lo menos casi todas las que has puesto.
La del calimocho es graciosa.

kamala dijo...

Pues parece ser que las segundas en su momento fueron canciones del verano...Para mí también son en realidad "clásicos" que han estado conmigo más allá de un verano y que aún sigo escuchando de vez en cuando.

Y más o menos coincido contigo. Hasta en lo de que la de el kalimotxo es graciosa...

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