jueves, 28 de junio de 2007

Consejos



Consejos vendo, que para mí no tengo...

"Usa protector solar". Ése sería el único consejo que Mary Schimch daría a la juventud, y éste es el texto de su columna encargada para el Chicago Tribune en 1997, y titulado “Advice, like youth, probably just wasted on the young”. Porque usar protector solar es el único consejo riguroso y fruto de un conocimiento científico que se puede dar. El resto de los consejos, como dice el texto, "son una forma de nostalgia: dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las parts feas, y reciclarlo, dándole más valor del que en realidad tiene". Así que lo único que podemos hacer con los consejos es sentir cierta "compasión" por la persona que amablemente nos los da, porque en realidad y aunque no se dé cuenta, sólo intenta hacerse un favor a sí mismo...

En 1998, el director de cine australiano Baz Lurham (sí, el mismo de Moulin Rouge y el Romeo y Julieta protagonizado por Leonardo Di Caprio y Claire Danes, sobre el que hace un tiempo quería comentar algo, pero siempre se me olvida) hizo una versión musical de la columna de Schimch, utilizando como fondo la versión del Everybody is free (to feel good) de Rozalla que él mismo había incluido en el momento de la boda entre los jóvenes Montesco y Capuleto en su película, y bautizó este "experimento musical" (o fue bautizado popularmente, no lo tengo claro) como "Everybody is free (to wear Sunscreen)" o simplemente "Wear Sunscreen" (Usa protector solar).

Y como he leído en varios sitios, este texto es un conjunto de tópicos que no dice nada nuevo, es verdad, y como todos los textos de este tipo tiene entusiastas defensores y no menos entusiastas detractores, casi siempre burlones y escépticos, que lo critican con el mismo tono de los que se empeñan en que la humanidad comparta su desengaño y desprecian a los que no lo hacen. Pero es que es muy difícil decir nada nuevo sobre cómo vivir para ser feliz aunque sepamos que vamos a morir, inevitablemente, en el intento. Llevamos siglos intentando dar consejos a los jóvenes (y a los no tan jóvenes, que nunca es tarde, y menos en este asunto) para eso: para que vivan, sean felices, y sobre todo, no cometan los "errores" que quizás otros cometieron.

Aún así, a mí me gusta que este texto (como algún otro similar que circula por ahí) me recuerde un par de cosas, sí, ya lo sé, tópicas, sabidas, sobadas y mil veces repetidas, pero que luego, a la hora de la verdad, siempre, siempre, se me olvidan. Por ejemplo:

"...Disfruta de la fuerza y la belleza d ela juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se haya marchitado..."

"... Dentro de 20 años, cuando te veas en fotos a ti mismo, comprenderás como no puedes hacerlo ahora, cuántas posiblidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como imaginas..."

"... No te preocupes por el futuro, o preocúpate, pero sabiendo bien que preocuparse por el futuro es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra mascando chicle..."

"...Haz todos los días algo a lo que temas..."

"...Lee las instrucciones aunque no las sigas..."

"...No leas revistas de belleza: sólo sirven para hacerte sentir feo..."

Pero hay uno que me ha emocionado de una manera muy muy tonta, quizás por este tiempo de despedidas ,

"... Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más viejo te hagas, más necesitarás a las personas que conociste de joven..."

y otro que me puso un nudo en la garganta, quizás por cómo se me abrazó mamá el sábado, emocionada y con la voz temblorosa, el último día en que estaba allí no de visita, como estaré a partir de ahora:

"... Intenta conocer a tus padres: será tarde cuando ya no estén..."


Sí: quizás el único consejo cuya utilidad está científicamente probada sobre "cómo vivir", sea usar protector solar, y todos los demás no puedan ser más que un ejercicio de nostalgia. Pero en cosas concretas y cotidianas, que importan tanto o más al final, la experiencia es un grado y sirve para algo más que para reconocer un error cada vez que volvemos a cometerlo (y lo digo por experiencia). En cocina, por ejemplo, son utilísimos. Así que si alguien tiene algunos consejos prácticos, útiles y a ser posible infalibles para encontrar "bien" piso de alquiler, le quedaría profundamente agradecida. Porque hace mucho tiempo que no busco piso, y nunca lo he buscado en circunstancias tan adversas como la Zaragoza pre-Expo...

1 comentario:

Peritoni dijo...

Gracias por visitarme y por tus palabras.
Esta entrada me ha traído a la memoria uno de los poemas -consejos- favoritos de mi padre y por ende mio:
"Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores, no hay que afligirse, si no que encontraremos fuerzas en lo que quede por venir".
El último párrafo tendrá una traducción mejorable, pero esta es mucho más fiel al original y al sentido del poema que la que dice todo el mundo:
Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo.....

Bueno, perdona por extenderme y por resultar un tanto tristón últimamente, jejeje. Y sobre todo: felices vacaciones!!

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