martes, 26 de junio de 2007

Mi vida sin mí.

"Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario... "

Es tiempo de despedida, y yo me paso junio yendo de mi corazón (lleno de pañuelos que se agitan y adioses susurrados con vocación de hasta luego), a mis asuntos (que a estas alturas son ya un ajetreo de memorias, datos, programaciones, balances, recogida de material, noticias de las notas de selectividad, limpieza de casillero, anuncios del piso en venta, duplicado de llaves y proyectos, planes, desorden y más proyectos...)

Me voy, me voy, me voy, me digo y me repito cada una de estas últimas veces: mi última clase, mi última evaluación, mi último café mañanero, mi última reunión de la comisión, mi última cena. Te vas, te vas, te vas, me recuerdan incansables y agarimosos esos que han compartido mis días más grises y anodinos, que son los que luego no recordamos y no contamos, y también alguno de los más luminosos y señalados. Te vas, te vas, te vas, y en la última cena de fin de curso hay todo un protocolo de ritos y regalos.

Los ritos:

  • brindar, brindar, brindar ("Chinchinchivite" todo un lema entre el profesorado de mi instituto),
  • cantar el "porqué te vas" de Jeanette con el acento de Jeanette,
  • subir a una insigne estatua de la zona de pubs de mi pueblo, un lunes en que sólo hay un pub abierto y eso porque lo pedimos nosotros, y cantar y gritar y hacerte varias fotos (conste que a mí tuvieron que subirme, porque me daba pánico),
  • escuchar un romance de despedida que todos los años hacen con bastante gracia e ingenio dos profesoras que se vuelcan con esto de despedirnos a los que nos vamos para hacernos más difícil marchar,
  • reír, reír, reír,
  • por supuesto, bailar, no hasta el amanecer, pero sí hasta un rato antes...

Los regalos, varios y variopintos, también:

  • una camiseta con la foto de muchos y nuestro lema nocturno (sí, la de la foto de arriba),
  • una careta de cigarrón en cerámica, preciosa, preciosa:

  • una braga de las de cuello vuelto (de abuela, pero de abuela abuela, y además barrigona) con un sujetador a juego de talla 120 y gomas extragruesas, que yo lucí por encima de la ropa toda la noche, para entusiasmo general y locura de las cámaras de fotos de todos... ayss
  • una botellita de licor café casero (porque saben que en Zaragoza no hay),
  • un diploma cachondo de un curso de 40 horas de "restauración didáctica" ( tecnicismo para denominar a lo fino la asistencia a cenas y comidas varias a lo largo del curso), pero tan bien hecho que me estoy plantearlo incluirlo en el próximo concurso de traslados, porque estoy casi segura de que colaría (si es que tiene membrete, mi dni, sello y numeración... igualico que los del cefores...),
  • algún aplauso,
  • muchos besos,
  • mucho, mucho cariño,
  • mucho reconocimiento (si hasta me llamaron "toda una institución" !!!!)
  • un equipaje enorme de recuerdos, recuerdos, recuerdos, que aún me cuesta hacerme a la idea de que eso es ya lo que son.

Y una no puede evitar un nudo en la garganta cuando asiste a los planes para el próximo curso. Y ve esos planes (las fechas de principio de curso, la previsión de matrícula, los planes de quién será jefe de departamento, y tú qué curso vas a coger, y la cena de principio a ver cuándo la ponemos...) que se convierten ya en planes de otros, porque tu vida, y tus circunstancias, y tú misma, ya no seréis esas, seréis otras, allá, lejos, en otra parte, con otros murmullos y otra vida y otros planes. Y tus huecos, y tus cosas, y tus asuntos seguirán, ocupados por otros y otras. Porque yo me iré, y se quedarán los pájaros cantando.

Es difícil describir esta mezcla de nervios, emoción y nostalgia prematura, este mirar ya desde lejos esto que me rodea, el lugar en el que estuve y lo que fui. Porque yo soy yo y mis circunstancias, y estas de tantos años aquí las dejo, y ahora empiezo a mirar mi vida sin mí. Porque sí, siempre se quedan los pájaros cantando , y a mí siempre me han costado mucho las despedidas.



5 comentarios:

cesar dijo...

entiendo perfectamente ese sentimiento, pero en mi caso y tras mles de cambios de vivienda y amistades y circunstancias, he aprendido que a los 10 segundos de poner el pie en el nuevo mundo ya todo se olvida: la incertidumbre y el instinto de supervivencia nos obligan a pensar úniamente en el presente y el fuuro.
Qué bien que hayas tenido una depedida tan linda!

Anónimo dijo...

Hola cariño!

Me he emocionado al leer tu post. Yo sé muy bien qué es eso de dejarlo todo atrás para seguir tu camino y bueno, olvidar nunca se olvida, tus recuerdos ya son tuyos para siempre, estés donde estés te acompañarán y llorarás y reirás con ellos en la distancia o reirás y llorarás al mismo tiempo que es lo que suele suceder con estas cosas de la nostalgia, pero no te preocupes porque sé que pronto tendrás nuevos recuerdos con los que arropar a los viejos.

La vida de la mayoría está hecha de capazos de rutina salpicada con unos pocos momentos importantes. Éste es uno de esos momentos para ti, quizá el más importante (por aquello de siempre dejarse llevar) y te doy muuuuchos ánimos y te deseo de todo corazón que seas la mujer más feliz del mundo al lado del pendón de que llevas ;)

Y ya sabes, para lo que quieras, para lo que necesites, por aquí estaremos.

Muuuuuaks

Nos vemos pronto!!!

omphale

kamala dijo...

Ays, César, ya lo sé. Si yo estoy muy feliz y muy emocionada con el cambio, pero es que soy de natural morriñoso, qué se le va a hacer. Y además han sido muchos años en el insti, y la gente es tan entrañable, y tan cielo, y tan riquiña que da cosa, de verdad.

Por cierto, ¿te veré antes de que empiece el curso en tierras mañas? ¿Conoceré a Luis algún día? Dime que si y que sí, anda. Bicos, guapo.

Gracias, omphale, guapa, por los ánimos, por tus palabras, tan bonitas y tan dulces como siempre -se echan mucho de menos, eh- y por tu cariño y por todo. Qué ganas tengo de darte un abrazo en persona!!

Muchos besitos, y hasta mañana ;-)

Anónimo dijo...

Pues si unos te dicen Adios, otros te decimos


BIENVENIDA.

Intentaremos que tu "exilio" sea lo más gratificante posible.
Ya tenemos ganas de tenerte entre NOSOTROS.

un besazo.

Josean y Beatriz.

kamala dijo...

¡Gracias!

Un beso muy muy grande. Estoy segurísima de que mi exilio será de lo más gratificante ;-D

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