martes, 10 de julio de 2007

Seis eran seis



Durante unos diez años he sido fan -no demasiado fanática, porque no lo soy con nada, pero fan- de Friends. Y sé que no soy demasiado original en eso. Me parecía (y me sigue pareciendo) una serie buenísima, surgida de la combinación que se me antoja perfecta de guiones ingeniosos e interpretaciones magistrales, basadas ambas cosas en el carácter de los seis amigos, los seis protagonistas, pilar indiscutible y genial de esta serie:

  • Mónica: ex-gorda, cocinera, perfeccionista, maniática del orden y la limpieza, traumatizada porque sus padres no la valoran y nunca disimularon su preferencia evidente, descarada y casi cruel por su hermano, y embarcada en la búsqueda incansable del pack marido perfecto + hijos (que sorprendentemente encontrará en y con Chandler, y mira que tiene mérito) . Un poco la Susanita de Mafalda, pero en riquiño, buenaza y entrañable.
  • Ross: hermano de Mónica, ejemplo veinteañero (y luego treintañero) de lo que en Galicia denominamos un coitao. Buenazo, ingenuo, cagueta, torpe, tontorrón, inseguro, obsesivo, ordenado y metódico paleontólogo (o polontologista, como dirá Joey en algún episodio), al que su esposa embarazada le deja a la deriva porque descubre que es lesbiana, y en esa deriva Ross se reencontrará con su amor platónico del instituto (Rachel), con la que la cagará por aquello que hizo cuando estaban "tomándose un descanso", para casarse en Londres con Emily y cometer el error fatal, increíble y demasiado evidente para considerarlo freudeano, de equivocarse de nombre en el altar, liarse con una alumna veinteañera, casarse borracho con Rachel, dejarla embarazada, tener un hijo con ella sin ser pareja... y... Bueno, ya sabéis. Y si no, veros el final.
  • Rachel: la pija a la que todo se lo pagaba papá, que huye el día de su boda de su novio formal y dentista y se independiza como camarera, para luego meterse en el mundo de la moda, que es lo suyo. Desastre en muchos sentidos, es la típica pija frívola y buenaza, tipo de personaje por el que yo siento una especial debilidad. Es mi preferida, y no sé muy bien por qué. Y la actriz que la interpreta, Jennifer Aniston, me parece superriquiña y entrañable, tampoco sé muy bien por qué, pero me despierta también esa simpatía especial.
  • Chandler: ingenioso y mordaz, marcado por la separación de sus padres (que provocó el hecho de que su padre se hiciera transexual), con un empleo estupendo -aunque nadie sepa en qué consiste en concreto- y forrado, que convive con Joey en forma de pareja perfecta hasta que, una noche loca en Londres, un calentón con Mónica le descubre poco a poco y sin querer el amor, el compromiso y todo eso, que ella sábía que buscaba, pero él no y lo termina encontrando sin querer. Bueno, más bien, el compromiso y todo eso lo encuentran a él, que no tiene oportunidad de escapar.
  • Joey: procediente de una familia numerosa italiana, eterno actor en paro, porque en su profesión es malo, malo, malo, guaperas tontorrón y pringao, pero tontorrón de manual, que colecciona ligues pero tiene su corazoncito.
  • Phoebe: extravagante, rara, esotérica, ingenua lúcida que mira y vive el mundo con la clarividencia simple y sorprendente de los niños, y que se ve envuelta con la mayor naturalidad en las situaciones más insólitas: desde sobrevivir al suicidio de su madre metiendo la cabeza en el horno, el antagonismo radical con su bordísima hermana gemela Úrsula, el descubrimiento de que su padre no es el que su abuela le dijo ni el modelo que venía en el portafotos, hasta hacer de madre de alquiler para su recién descubierto y jovencísimo hermano y su esposa, una maestra madura.

Aunque esta combinación de caracteres es un hallazgo genial y me parece que perfecto por como funcionan en conjunto, casi todos los que seguimos la serie tenemos algún preferido. La mía, ya lo he dicho, es Rachel, pero no sabría decir muy bien por qué, porque no es la que más me ha hecho reír. Y supongo que esa preferencia revela algún rasgo de nuestra personalidad, pero tampoco sabría establecer muy bien la correspondencia, y si responde a una identificación, con lo cual esa preferencia sería reveladora de algo que somos, o a una admiración, con lo cual esa preferencia sería reveladora de algo que nos gustaría ser, lo cual también es bastante significativo sobre nuestra personalidad, compuesta sin duda por ambas cosas: lo que tenemos y lo que nos falta, que a veces es lo más nos marca y por tanto nos define. Si alguien tiene alguna idea o teoría -si es extravagante y loca, mejor, aunque si es sensata también la leeremos a gusto- estaría encantada de conocerla, de verdad.

Durante seis temporadas, las seis primeras, fue absolutamente genial, con momentos realmente hilarantes, de hartarte de reír incluso simplemente recordándolos. Yo tengo esas seis temporadas en DVD, y aunque casi me las sé de memoria, me gusta volver a verlas, de vez en cuando, en una de esas tardes tontas en que no te apetece nada en realidad. Luego, en las cuatro temporadas siguientes, para mi gusto, decayó un poco, e incluso se puso un pelín sensiblera de más, y aunque siguió teniendo buenos momentos, ya no eran ni tan constantes ni tan, tan, tan geniales. Momentos memorables que recuerde, así a bote pronto, y sin orden ni concierto:

  • El que he puesto en el vídeo del principio: el del blanqueamiento dental de Ross.
  • Cuando Joey y Chandler cuidan el niño de Ross, y se lo dejan en el autobús (ese salir de casa con tooooodo el ajuar del niño, cuando intentan usar el niño para ligar y los toman por gays, cuando se dan cuenta de que se han dejado el niño en el bus y salen corriendo detrás con todo el ajuar, y ven de pronto tres buses iguales, cuando en el depósito de objetos perdidos no saben reconocer qué niño es...)
  • Cuando Joey se inventa un currículum falso como bailarín y lo ponen a preparar un grupo de baile que termina haciendo una coreografía al estilo Joey, pero eso sí, terminada tal y como le habían indicado, con "manos de jazz", tras la cual a él no se le ocurre otra solución que salir corriendo sin dar ningún tipo de explicación.
  • Cuando recuerdan el baile de graduación, con una Mónica gordísima, una Rachel con su nariz original y Ross enamorado, pánfilo y con el pelo afro.
  • Cuando Ross hace una música extrañísima con un sintetizador (que incluye mugidos de vacas, ladridos y cosas así).
  • Cuando Joey sólo se deja convencer por un vendedor sobre la necesidad de tener un poco de cultura (ese recordar las veces en que no puede seguir una conversación normal...), pero sólo tiene dinero para comprar un tomo de la enciclopedia, el de la v, con lo cual sabe mucho de cosas que empiezan por v, pero nada de todo lo demás.
  • Cuando Phoebe le canta a los niños de párvulos contándoles las verdades de la vida (cosas como que se van a morir y que las hamburguesas se hacen matando dulces vaquitas).
  • Cuando Chandler, borracho, se enrolla en una fiesta con una de las hermanas de Joey, pero luego no logra recordar qué hermana es.
  • Cuando Ross liga con una chica tremendamente desordenada, que tenía la casa como un basurero (llega a golpear una bolsa que se mueve, la chica piensa que ha matado al hamster que se le había perdido, pero suspira aliviad al ver que no era), y luego la chica no quiere ir a casa de Ross, porque dice que allí nota "un olor aro" (y Ross dice que quizás sea "a jabón").
  • Cuando Rachel intenta ligar con un cliente, y llega a vestirse con su viejo traje de animadora e intentar quitarse el sujetador a lo flashdance por debajo de la ajustadísima camiseta...

Y algunos momentos más, que para mí son de antología. Así que voy a dejar otro de los que he localizado en castellano en el Youtube: cuando se juegan el piso de las chicas a un test de conocimiento de los unos sobre los otros.



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