miércoles, 31 de enero de 2007

Mamá


The Cranberries: Ode to my family.

Hoy mamá cumplió 61 años, y me esperaba contenta, con ojos y actitud de niña serena que busca vestirse de ilusión, con una comida especial en la mesa, los ojos verdes brillantes y tranquilos, y su sonrisa, la de siempre, iluminando su cara.

Una cara se le va llenando de arrugas, a ella, que siempre fue una mujer guapa y coqueta. A ella, que era joven frente a los viejos, que siempre trabajó tanto, y pudo con todo, y se rebeló sin rebelarse, e invirtió su vida en tratar de que la quisieran. Perdón: de que la quisiéramos.

Yo sé que muchas veces la hemos defraudado. Y se me encoge el corazón al pensarlo. Y lamento profunda y dolorosamente las veces en que he pensado más en mí que en ella, las veces en que no me ha importado su dolor, o su soledad, o su desilusión, o su desamparo. Las veces en que se perdió y yo me asusté y no fui capaz de ir corriendo a buscarla. Porque ella ha vuelto, ella sola, sacando de repente y no sé de dónde, unas fuerzas y un ánimo y unas sonrisas que no sabíamos que tenía... Ella sola, como cuando era más joven, y maestra, en un pueblo perdido en el monte más perdido entre los montes, que cruzaba a pie desde la parada del autobús, con el lobo que la seguía a una prudente distancia y se paraba cuando ella se paraba, o en el viejo 127, embarazada, entre pistas y peñascos, capaz de sacarlo si se quedaba atascado o de cambiar ella sola una rueda si se pinchaba.

Como cuando era una madre con tres hijos revoltosos, un trabajo fuera y otro más inmenso dentro de casa, y podía con todo y a todos nos llenaba, sin que nos diéramos cuenta, sin que tuviéramos que echarla de menos porque nunca nunca nunca nos faltaba.

Como cuando algo iba mal, realmente mal, y cogía las riendas con un ánimo por sorpresa y una insólita energía, con la que no contábamos, que había mantenido escondida y guardada, ella, que parecía siempre tan débil y tan quejica y tan agobiada...

Ella ha vuelto sola, con ese ánimo agazapado y otra vez, la sonrisa en su cara, más llena de arrugas pero de nuevo luminosa, de nuevo guapa. De nuevo ojos verdes y coqueta, de nuevo comida especial en la mesa, y música y sol en la casa, y así va pasando el día... De vuelta de todo, esperando ya nada, y toreando a la decepción para no dejarse aplastar. Que yo lo sé. Lo sé.

Yo de pequeña estaba terriblemente enmadrada. Me sentía muy afortunada cuando me comparaba con los otros niños y pensaba que ellos no tenían una mamá como la mía. Y ahora que mamá ha vuelto, y quizás yo me vaya, siento a veces de repente, muy fuerte, que la quiero, que la quiero mucho, que la llevo conmigo porque nunca podré irme del todo de ella y de aquella infancia.

En algún rincón del universo, ella será siempre una mujer guapa, coqueta y fuerte bajo la coraza de la fragilidad malaprendida y acostumbrada. Y en ese rincón del universo, yo siempre seré una niña enmadrada.

martes, 30 de enero de 2007

Libertad (II).

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Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda



No hay libertad mayor ni más auténtica que la de elegir no escapar
ni cadena más poderosa que aquella que eliges no romper.
Ya lo dijo Quevedo: "es una libertad encarcelada...".
Estar presos en la libertad del amor.
Estar libres en su prisión.
Poder volar
pero elegir quedarse preso
aunque sea un engaño y en realidad
ya no podamos elegir otra cosa.

Porque también elegimos pero no elegimos
respirar.

Amor.
Libertad.
Fingida y falsa libertad
con la que renuncias a volar
y eliges quedarte.

Porque, como dijo Neruda,
"para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas"



Y eliges quedarte.


jueves, 25 de enero de 2007

Mirarte con los ojos cerrados

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BREVE ROMANCE DE LA AUSENCIA

Único amor, ya tan mío
que va sazonando el Tiempo:
¡qué bien nos sabe la ausencia
cuando nos estorba el cuerpo!

Mis manos te han olvidado
pero mis ojos te vieron
y cuando es amargo el mundo
para mirarte los cierro.

No quiero encontrarte nunca,
que estás conmigo y no quiero
que despedace tu vida
lo que fabrica mi sueño.

Como un día me la diste
viva tu imagen poseo,
que a diario lavan mis ojos
con lágrimas tu recuerdo.

Otro se fue, que no tú,
amor que clama el silencio
si mis brazos y tu boca
con las palabras partieron.

Otro es éste, que no yo,
mudo, conforme y eterno
como este amor, ya tan mío
que irá conmigo muriendo.

SALVADOR NOVO

martes, 23 de enero de 2007

Autodestrucción


TLC: Waterfalls

"Por favor, no vayas persiguiendo cataratas.
Quédate clavado en los ríos y lagos
a los que estás acostumbrado.
Ya sé que quieres hacer las cosas a tu manera
o nada en absoluto,
pero creo que vas demasiado deprisa."


El chico que se busca problemas en la calle que su madre, por más que lo avise o lo intente, no puede evitar; el joven cuya promiscua vida sexual termina llevándole a la muerte por las cuatro letras terribles del fin de siglo; el adicto que no puede evitar ansiar y hacer cualquier cosa por la sustancia o el comportamiento que le está destruyendo; la anoréxica que se mata sin poder comer porque no puede querer comer. Distintos grados de lo mismo. Comportamientos arriesgados, coqueteos a la orilla del precipicio, retos peligrosos al vértigo y la caída... Es inútil el consejo, el aviso o el intentar sujetarlos al borde del abismo, porque les arrastra una corriente misteriosa, profunda, poderosísima, cuyo principio es difícil de determinar y cuyo final es más difícil aún de evitar. Y lo que resulta más incomprensible y paradójico: que nace y se alimenta de ellos mismos.

El inevitable comportamiento absurdo que lleva a la autodestrucción. La inconsciencia que se convertirá en conciencia inútil demasiado tarde. El hacerse daño cada día, poco a poco, como la gota modesta, infatigable y constante que horada la piedra, y crece, crece, crece, hasta hacer su de su destrucción algo indestructible.

¿Tan poco nos queremos? ¿Tan bien o tan mal nos conocemos que nos sentenciamos a tan terrible castigo? ¿Quién o qué nos lleva a eso? ¿Cuál es la corriente agazapada que en el río de la vida nos atrapa sigilosamente para arrastrarnos a la catarata? ¿A quién se le ocurrió esa maquiavélica trampa que hace inevitable que durmamos, y vivamos, y muramos con nuestro peor enemigo? El que menos nos quiere, el más implacable, poderoso e inmisericorde: uno mismo.

El nombre del grupo, TLC, corresponde a las iniciales de los apodos de las tres componentes: Tionne T-Boz Watkins, Rozonda Chilli Thomas y Lisa Left-eye Lopes. Esta última es la que parece más jovencita y añiñada de las tres, y "rapea" en el vídeo. Al parecer, ella conocía bien la autodestrucción de la que habla la canción, sus alrededores y consecuencias, pues según ella misma confesó, se había criado en un ambiente familiar que sufría el alcoholismo y los abusos, y ella misma había tenido problemas con la bebida.

Nació el mismo año que yo, y el año en que ella y yo debíamos cumplir los 30 (lo recuerdo porque para mí los 30 supusieron una pequeña crisis existencial que ahora me parece un poco absurda, pero que quizás en algún otro momento vuelva) murió en un accidente del coche que ella misma conducía, no sé si demasiado deprisa, en Honduras, donde estaba de vacaciones. Los otros siete ocupantes del vehículo salieron ilesos.

Porque a veces escapas de la autodestrucción, que suele ser una batalla épica, y un triunfo glorioso, quizás el mayor posible, y todo es renacer y volver a empezar y buscar el cielo porque conoces ya muy bien el infierno, y estás decidida a empaparte de esa segunda oportunidad, de vida consciente y recomenzada, y viene la vida, o el destino, o el azar más tonto, o lo que leches sea, y te golpea con su ironía, a veces trágica, a veces macabra.

Porque eso es la vida, y por eso quizás no merezca la pena malgastarla en crisis. Aunque a veces sean inevitables, como la autodestrucción.

domingo, 21 de enero de 2007

Memoria histórica




Federico García Lorca nación en Fuentevaqueros (Granada) en un año importantísimo para la historia y la literatura españolas, 1898, y habría de morir, trágicamente, víctima de un sino trágico parecido al que late en todas sus obras -pero más barriobajero-, en otro año tristemente crucial, 1936.

Desde muy pequeño destacó por su sensibilidad artística, fundamentalmente musical (tocaba el piano desde muy niño), poética (su gusto por la poesía popular, la recitación y la creación poética es muy temprana) y teatral (sabemos que desde pequeñito le gustaba montar pequeñas representaciones cseras). Fue un mal estudiante de Derecho, y en la Residencia de Estudiantes de Madrid coincidió con otros brillantes intelectuales y artistas con los que le unieron pronto lazos de amistad, entre ellos Alberti, Dalí o Buñuel. De hecho, intervino en la película surrealista "El perro andaluz" -llena de imágenes impactactes, como la famosa navaja cortando un ojo que servía de emblema al programa "Versión española"- junto a Dalí y Buñuel
.

Lorca es una figura fundamental tanto por su obra literaria como por su actividad pública, y además numerosos testimonios nos hablar de una personalidad deslumbrande y un carisma magnético como conversador, orador o recitador.

Por una parte, es el autor de libros de poemas trascendentales en la historia de nuestra literatura y maravillosos (el "Romancero Gitano", por ejemplo, es una verdadera maravilla), en los que conjuga magistralmente las formas, el estilo y el ambiente de la poesía popular con los procedimientos expresivos más rompedores o vanguardistas, y en los que eleva el mundo andaluz y gitano (pueblo marginal y oprimido) a la categoría de mito representativo de los grandes traumas y misterios del ser humano: la búsqueda de la felicidad y los límites y frustraciones a que nos condena la realidad, social o cósmica (el eterno choque entre la realidad y el deseo), el ansia de libertad, el amor, el sexo, el poder destructivo de las pasiones, el destino trágico esencial de nuestra vida, que termina inexorablemente en la muerte...

Tras sufrir una depresión viajó a Nueva York, y el choque con la vida deshumanizada de la gran ciudad emblema del capitalismo le hizo escribir uno de sus libros más difíciles e impactantes, el completamente surrealista "Poeta en Nueva York", en donde con imágenes de pesadilla, aparte de sus impresiones personales, denuncia la opresión que sufren los negros (de nuevo, su atención se centra en el débil, el oprimido, el marginado). Hay quien ha querido ver en todo esto (ese interés por los marginados, esa especial atención al ansia de una realización personal que choca con las normas sociales o morales establecidas) una proyección de su condición homosexual, que la crítica actual sitúa en primer plano al analizar su obra pero que él nunca reconoció. De hecho, Buñuel, en su libro de memorias, cuenta como Dalí, que era tremendamente homófobo, acorraló a Lorca intentando hacerle confesar si era cierto o no el rumor de que era homsexual, lo que provocó un gran enfado en el poeta granadino y que rompieran lo que hasta entonces había sido una profunda amistad.

Por otra parte, fue un verdadero hombre de teatro. Aparte de escribir obras universalmente conocidas como "Bodas de sangre", "Yerma", "La casa de Bernarda Alba" o "Dª Rosita la soltera", durante la II República consiguió una subvención para un proyecto teatral, la compañía "La Barraca", que se dedicó a llevar por los pueblos de España grandes obras de teatro clásico y algunas vanguardistas, con gran éxito (para que luego digan que el pueblo no entiende el arte "de calidad"... quizás sólo sea necesaria verdadera voluntad de acercar el arte al pueblo). Su actividad teatral se extendió también a Hispanoamérica, donde se estrenaron con muchísimo éxito muchas de sus obras.

Cuando estalló la guerra civil, Lorca rechazó el exilio. Entre otras cosas, él jamás había sido un activista político y en alguna ocasión, cuando se le preguntó por su tendencia política, manifestó que "se sentía a su vez católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico". De hecho nunca se afilió a ninguna de las facciones políticas y jamás discriminó o se distanció de ninguno de sus amigos, por ninguna cuestión política.

Sin embargo, el 16 de agosto fue detenido, y su cuerpo encontrado días más tarde entre otros, al borde de un camino. Ni siquiera se sabe exactamente los motivos concretos de esta muerte, uno de los "paseos" frecuentes en la guerra civil, firmado por el gobernador civil de Granada, que estaba vinculado a la CEDA (Confederación española de Derechas Autónomas) y era jefe provincial de la falange española.

Se tiene constancia de una declaración que el poeta Luis Rosales hiciera al jefe provincial de Falange, intercediendo por Lorca en los días que precedieron a la detención, y de la posibilidad de que la ejecución se hubiera producido en la madrugada del 17 de agosto y no en la del 19. En ese texto se alude a un piquete de guardias con orden de fusilar a cuatro. Uno de ellos era Federico, que iba en pijama, y a quien mataron “en el campo de instrucción de las tropas, antes de llegar a la Fuente Grande, a la derecha de la carretera, según se va hacia Alfacar...”.

Curiosa y cínicamente, en el certificado de defunción extendido en 1940 por el Registro Civil de Granada, consta que Lorca murió como consecuencia de “heridas producidas por hecho de guerra”. Los investigadores señalan que Francisco Franco prefería decir que Lorca murió en una riña de gitanos. Así abonado el desprestigio de Lorca, algunos devotos del Generalísimo optaron por hacerse eco de lo publicado por un periodista francés en diciembre de 1956. Su artículo sustentaba que el poeta había muerto durante una riña de homosexuales. Se ve que el afán de la derecha por tapar y evitar la memoria histórica empezó cuando los recuerdos estaban aún muy calientes, y no es lo bueninentencionado que a veces intentan torpe y ridículamente hacernos creer.

Buñuel en su libro de memorias "Mi último suspiro", cuenta que Lorca era una persona con un gran temor al dolor físico, y que cada vez que se acordaba de él, no podía evitar pensar qué habría sentido aquella noche, entre desconocidos, en aquel furgón en que lo llevaban para fusilarle.

Para no olvidar.

viernes, 19 de enero de 2007

Silencio





Palabras no dichas.
Cosas que no sabemos.
Cosas que nos guardamos.
Cosas que no nos dicen
y no decimos
Cosas que nos callan
y nos callamos
y por qué motivos tan personales, tan confusos,
tan pesados, tan absurdos, tan vanos.


Se calla por piedad, por no hacer daño, por no cambiar las cosas, por evitar las consecuencias de la verdad amordazada.

Se calla por pudor, temor, por instinto de protección, por permanecer a salvo, por ocultar la herida y la vulnerabilidad, porque hablar a veces es como desnudarse.

Se calla por egoísmo, por conservar algo propio y paladearlo a escondidas, para que opiniones ajenas no manchen con sus juicios fáciles, implacables o errados los recuerdos nuestros, más nuestros, y las verdades nuestras, más nuestras.

Se calla por desconfianza, por sospechar y evitar la incomprensión y la distorsión del otro y su mirada.

Se calla para olvidar, con la esperanza de que de verdad lo que no se nombra no exista y de que si no se nombra con insistencia termine por desaparecer.

Se calla por nada, por no hacer el esfuerzo, por dejarlo para otro día, por pensar que no merece la pena, por darlo todo por sabido, por apostar por la complicidad arriesgada y quizás ausente de los sobreentendidos.

Se calla por azar, un azar siempre fingido que nos sirve de coartada y excusa, porque no apareció ni la ocasión, ni el momento, ni las alas que abrieran la puerta a las palabras.

Cosas que habremos callado
y cosas que no nos habrán dicho.
Cosas que habremos ignorado
que tal vez
nos hubieran cambiado
nos hubieran importado
nos hubieran aliviado
nos hubieran iluminado
nos hubieran agobiado
nos hubieran aplastado.

Cosas que no han existido
sólo porque alguien ha callado.

A dónde van y dónde quedan
todos los fantasmas
las palabras que no decimos
los besos que no damos
las lágrimas que no lloramos
los recuerdos que no vivimos...

jueves, 18 de enero de 2007

Amar, morir, matar.



Porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren...

Curiosamente, esta canción, de haber salido a la luz ahora, tendría muchísimos problemas y habría levantado las más airadas protestas.

La época en que impera lo políticamente correcto como máscara y coartada para la barbarie continua y soterrada no es el marco más propicio para proclamar grandes pasiones. Vivimos sin duda los peores tiempos para la lírica.

Porque esta es una canción profundamente lírica, de la lírica más desgarrada y doliente, sobre una gran pasión. La pasión más intensa y peligrosa. La peor de todas, que tal vez sea una forma peculiar de amor, con más espinas que rosas, o tal vez sea una forma peculiar de otra cosa, que como el amor, cuando no muere mata, y cuando mata nunca muere. Y tal vez por eso a veces se confundan.

Amor y muerte. Tándem universal y eterno, real e imaginario, metáfora y acontecimiento, extraordinario y cotidiano, sublime y monstruoso, al menos mientras el hombre sea la medida de todas las cosas.

miércoles, 17 de enero de 2007

Despedidas (II)

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LÍMITES

De estas calles que ahondan el poniente,
una habrá (no sé cuál) que he recorrido
ya por última vez, indiferente
y sin adivinarlo, sometido

a quien prefija omnipotentes normas
y una secreta y rígida medida
a las sombras, los sueños y las formas
que destejen y tejen esta vida.

Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?

Tras el cristal ya gris la noche cesa
y del alto de libros que una trunca
sombra dilata por la vaga mesa,
alguno habrá que no leeremos nunca.

Hay en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.

Para siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
y la vigila, cuadrifonte, Jano.

Hay, entre todas tus memorias,
una que se ha perdido irreparablemente;
no te verán bajar a aquella fuente
ni el blanco sol ni la amarilla luna.

No volverá tu voz a lo que el persa
dijo en su lengua de aves y de rosas,
cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
quieras decir inolvidables cosas.

¿Y el incesante Ródano y el lago,
todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
que con fuego y con sal borró el latino.

Creo en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son los que me han querido y olvidado;
espacio, tiempo y Borges ya me dejan.

Jorge Luis Borges


La vida es una sucesión de últimas veces y despedidas.

Nunca más.

La senda que nunca se ha de volver a pisar.
Aquellas, aquellas no volverán.
¿Donde están?
Ayer se fue, mañana no ha llegado.
Hoy se está yendo sin parar un punto.
Soy un fue, y un será, y un es cansado.
Y yo me iré, y se quedarán los pájaros cantando.

Brindemos, que hoy es siempre todavía.

lunes, 15 de enero de 2007

"Imagine", by Bush


Imagina, otra vez...


Imagina que no hay cielo.
Es fácil si lo intentas.
Que no hay infierno bajo nosotros
y sobre nosotros solo el cielo.
Imagina a toda la gente
viviendo para hoy.

Imagina que no hay países.
No es muy difícil
Nada por lo que matar ni por lo que morir
ni tampoco religión.
Imagina a toda la gente
viviendo su vida en paz

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único.
Espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo sea como solo uno.

Imagina que no hay posesiones.
Me pregunto si eres capaz.
Sin necesidad de avaricia o hambre ,
una fraternidad de hombres.
Imagina a toda la gente
compartiendo todo el mundo.

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único.
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo viva como solo uno.


Y la última frase que dice Bush en este vídeo es "Todos nosotros queremos paz".
¿Ironía? ¿Sarcasmo? ¿Cinismo?

domingo, 14 de enero de 2007

Princesas




Princesas, de Fernando León de Aranoa.



Ayer la vi. Llevaba mucho tiempo teniendo que verla, y ayer, por fin, la vi. Y como suele pasar cuando tienes demasiado tiempo para hacerte grandes expectativas sobre algo, no me pareció tan redonda como yo esperaba. Tiene momentos, y escenas, y aspectos memorables, impresionantes y emotivos (algunas conversaciones, como la que pongo más abajo, la escena de la pobre Caye con su excliente en el baño mientras tiene una cita con su posible amor, los abusos del canalla que le promete los papeles a Zulema), pero para mí no es una película redonda. En algunos momentos se nota un guión demasiado forzado (algunos pasajes en casa de la madre, el personaje de Manuel o el momento del encuentro, el paseo en cochazo de las prostitutas, entrañable y emotivo, pero metido un poco con calzador. por ejemplo), como si Fernando León tuviera muy claro qué quería contar, pero no encontrara la manera más adecuada de contarlo... Y algunas ideas que se ponen en boca de los personajes queda claro que son ideas que están implícitas en la historia, y que así persentadas son espúreas, porque son ideas y palabras del creador que contempla a estos personajes, pero que resultan demasiado insólitas en los labios de ellas...

Aún así, la película tiene cosas maravillosas, y cosas terribles, y yo me he emocionado y he llorado, aunque esto no sea demasiado significativo porque de unos años para acá me emociono con muchas cosas, con demasiadas, hasta con noticias del telediario (y esto último ha hecho que incluso llegue a preocuparme).

Maravillosa es, sobre todo, la historia de amistad entre las dos protagonistas, oasis dulce en un mundo terrible y amargo, asidero salvador para el abismo desesperanzado de la soledad radical y absoluta.

Maravilloso es el personaje de Zulema y la actriz que lo interpreta, de las que yo me he enamorado.

Maravillosas son algunas escenas en la peluquería y el personaje de la drogadicta que suplica constantemente que la dejen ir al baño y que finalmente encuentra un novio "que la llama cariño y la coge de la mano y todo", al que ella "al principio casi le mete una una hostia", para finalmente lamentar que no la conociera antes, cuando estaba entera, porque "ella antes estaba muy buena, tía, muy buena, y eso él se lo ha perdido".

Maravillosa es la forma de contar la ilusión insólita, la puerta abierta a un sueño que supone la relación con Manuel ( a través de algo tan sencillo como las escenas del partido de Atleti compartido) y el terrible e inevitable final, a través del fatal y odioso sonido del móvil del bar de la casusalidad / causalidad inexorable y casi anunciada con la que la realidad deshace en un segundo trágico la ilusión y el sueño.

Maravillosa es la interpretación de Candela Peña de Caye, personaje que a pesar de ello (y del juego homonímico con su nombre) me resulta más desdibujado que el de Zulema.

Maravillosa es la música del inmenso Manu Chao, la más adecuada, la única posible, por auténtica, popular (en el sentido más profundo de la palabra), mestiza y sin papeles.

La película hace un retrato sobrecogedor de lo que supone la prostitución y sus terribles consecuencias, sobre todo en el plano afectivo, íntimo y personal, aspecto menos atendido en la literatura, el cine o los planes de ayuda social que sus consecuencias económicas y sociales, que en realidad muchas veces se confunden con las causas, en una siniestra pescadilla mordiéndose inevitablemente la cola. Parte fundamenteal de este retrato son escenas como ese encuentro de Caye con un cliente en el lavabo del restaurante donde tiene su primera cita con Manuel, los momentos brutales e inevitables de Zule con el canalla que dice tener sus papeles, las fotos falsas en el bar para mandarle a su familia en República Dominicana que no saben a qué se dedica Zulema -reflejo amargo e irónico de lo que deberia ser-, la historia de amor frustrada de Zule con el voluntario (que también queda finalmente, no sé bien por qué, desdibujada) o el rechazo de la familia de compatriotas con los que comparte la cama caliente y que no quieren que su hijo la vea.

Retrato amargo y eterno de cómo el ser humano necesita desesperadamente la felicidad, y de cómo el mundo se empeña enconadamente en vedársela. Retrato amargo y eterno del mundo que te condena precisamente por aquello que te obliga a hacer.

Hay cosas de esta película que me guardo ya para siempre. Una, la conversación sobre la nostalgia de lo no vivido que pongo más abajo. Otras, algunos momentos y algunas frases como éstas:

"Tú existes porque alguien piensa en tí y no al revés".

"El amor debe de ser algo así, que te vayan a buscar a la salida del trabajo".

"Dicen que las princesas no tienen equilibrio. Que son tan sensibles que pueden sentir la rotación de la tierra. Dicen que son tan sensibles que enferman si están lejos de su reino. Que hasta pueden morir de tristeza".

Yo no sé qué pretendía exactamente Fernando León con esta película, pero tengo que confesar que yo sentí cierta vergüenza. Vergüenza de quejarme por las cosas que a veces me quejo, de preocuparme y apenarme por cosas por las que a veces me apeno. Porque ese es un lujo arrogante, cínico y vergonzante. Porque a mí han venido a buscarme al trabajo. Porque yo tengo todo lo que estas chicas anhelan. Porque, aunque no lo tuviera, todas somos princesas que necesitamos y buscamos nuestro reino, y yo tengo la oportunidad (y por ende casi la obligación) de encontrarlo. Porque a veces se me olvida y ese es un lujo vergonzoso que no me debo permitir. Porque hay princesas condenadas sin motivo, por un azar siniestro, al destierro y que mueren, de verdad, cada día, de tristeza.

viernes, 12 de enero de 2007

Voy en un coche



Hoy dejé mi ya viejo 106 azul en casa de mis padres, sintiéndome un poco como si le traicionara, y otro poco como si se cerrara una etapa. Hace nueve años, una tarde noche de Diciembre, lo recogía en el concesionario de mi primer amor, ilusionada, emocionada, con el entusiasmo cómplice de mi padre y mi hermana. Muchos nervios, muchas kilómetros y carreteras estrenadas, muchos sofocos, y nieblas, y lluvias, muchos viajes, muchas idas, muchos regresos, muchos motivos, muchas despedidas, muchos encuentros y reencuentros, muchas compras, muchas vueltas, muchas canciones, muchas ilusiones, muchas compañías, varias mudanzas, varios garajes, varias direcciones, algunas angustias, algunas incertidumbres, algunas decepciones, algunos sustos, algún pinchazo, algún rodeo y algunos rascazos -entre otras muchas cosas que a veces no puedo, y a veces no quiero, recordar o decir- hemos compartido él y yo.

Me alegra no tener que darlo lejos y me alegra que en cierto modo se quede en casa. Me alegra saber que lo miraré de reojo, y quizás aún le dé alguna vuelta, y quizás alguno de los míos también le coja cariño. Porque es poco potente, y pequeño, y un poco incómodo,y lleno de fallos, y está algo viejo, y ya no me preocupo ni de arreglarle los rascazos ni el retrovisor, ni de ponerle la barra antirrobo si duerme fuera, pero yo le tengo cariño, y por eso lo dejo pero no.

El caso es que tengo coche nuevo, y estoy como niña con zapatos nuevos, que en cierto modo, es lo que los coches son. Lo he cogido con nervios, me he sentido pequeña porque me ha parecido muy grande (aunque no lo sea tanto... es lo que tiene estar muy hecha al 106), he dado vueltas y vueltas porque me cuesta bajarme, he temido y he tardado en meterlo en una plaza de garaje de repente más estrecha y más mala que cuando la estrené... Pero estoy como una niña con zapatos nuevos. Así que carretera de recuerdos (que decía El último de la fila, en la canción que tanto le gusta a Dei), y hacia adelante.

Quizás sí se haya cerrado una etapa, o un tramo de la carretera, y quizás sí empiece, o haya empezado ya, tal vez hace tiempo y sin demasiado ruido, una etapa o un tramo nuevo. Quizás no. Quizás incluso sin el cambio de coche estaría ya en una carretera nueva y desconocida. Quizás no. Quizás yo también me vaya y no vuelva más. Quizás no. "Voy en un coche", pero lo importante no es el coche. Lo importante es que voy.

Eso sí, mi coche nuevo me encanta.

lunes, 8 de enero de 2007

Despedidas


Eagle-Eye Cherry: Save tonight


Anda, cierra las cortinas.
Sólo necesitamos la luz de las velas.
Tú, yo y una botella de vino.
Voy a abrazarte toda la noche.

Sabemos que me voy
Cómo desearía... desearía que no fuese así.
Coge el vino y brinda conmigo.
Vamos a olvidar nuestra pena.

Aprovecha esta noche
y no dejes que la pena te gane.
Llega mañana
y mañana me habré ido.

Hay un tronco en el fuego
que arde como yo por ti.
Mañana llega con el deseo
de llevarme lejos, es cierto.

No es fácil decir adiós.
Cariño, por favor, no llores.
Sabes que tengo que irme.
Dios, ojalá no fuese así ...



Yo le he pedido a los Reyes, o al año nuevo, o a la suerte, o a las meigas, o a quien leches corresponda, que por fin esta canción dejase de ser mi canción tan a menudo. Pero no estoy segura de haber sido lo suficientemente buena.

A veces él y yo hablamos del encanto de la distancia, las despedidas. las esperas, la añoranza y los reencuentros, que haberlo haylo... Pero hoy, de verdad, yo deseraría la gris comodidad de la presencia continua, de no tener que despedirse, ni desear regresar, ni echar de menos, y no pensar en el tiempo que se pasa y a veces se desperdicia y se lamenta.

Aunque no estoy triste, porque no tengo derecho, porque no puedo estarlo, porque a él no le gusta que lo esté, y porque la distancia, las despedidas, las esperas y la añoranza, no son más que el fondo oscuro para que brille luminoso en el horizonte el reencuentro.

Lo de si sin ese fondo oscuro seguirían brillando los momentos... ya lo pensaré mañana. Porque prefiero que esa sea otra historia, y sea contada en otra ocasión.



Por lo demás, este vídeo de "Ojo de águila" Cherry, que no tiene nada que ver con la letra de la canción, me encanta.

viernes, 5 de enero de 2007

Mi estrella


Yo hoy he pedido una estrella.

Para que me ilumine un poquito
cuando sea de noche
pero nunca demasiado,
que la oscuridad también tiene su encanto.

Para que me guíe a ratos,
pero sólo a ratos,
que a veces está bien perderse
y encontrarse de pronto
donde una no hubiera pensado.

Para que me traiga suerte alguna vez
pero no siempre
que también quiero ganarme algo.

Para que cuide a los que yo quiero
un poco
pero que deje sitio a otros cuidados.

Para que me dé calor si hace mucho frío
pero no demasiado
que cuando se trata de calor
yo también sé cómo buscarlo.

Para que me conceda algún deseo
pero no todos
que a veces me equivoco deseando.

Para que me acompañe y me quiera
alguna vez en que todos se me hayan despistado.

Para que me sonría cuando se me olvide
que está ahí arriba vigilando
incluso cuando está nublado.

Hoy he pedido una estrella.
Fugaz, intermitente y lejana.

Hoy he pedido una estrella
como la mía,
la que tengo.
De repuesto.
Por si acaso.

jueves, 4 de enero de 2007

Tú lo pintarás


Toquinho: Acuarela


En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo
Y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo.
Ni los árboles nunca podrán ocultar el camino
De su luz hacia el bosque profundo de nuestro destino.

Esa hierba tan verde se ve como un manto lejano
Que no puede escapar
Que se puede alcanzar solo con volar.

Siete mares he surcado
Siete mares color azul
Yo soy nave voy navegando
Y mi vela eres tu
Bajo el agua veo peces de colores
Van donde quieren, no los mandas tú.

Por el cielo va cruzando,
Por el cielo color azul,
Un avión que vuela alto
Diez mil metros de altitud.
Desde tierra lo saludan con la mano,
Se va alejando
No sé dónde va,
No sé dónde va.

Sobre un tramo de villa cruzando un paisaje de ensueño
En un tren que me lleva de nuevo a ser muy pequeño
De una América a otra tan solo es cuestión de un segundo
Basta un desearlo y podrá recorrer todo el mundo.
Un muchacho que trepa, que trepa lo alto de un muro
Si se siente seguro vera su futuro con claridad.

Y el futuro es una nave que por el tiempo volara
A saturno, después de Marte
Nadie sabe donde llegara.
Si le vez venir
Si te trae amores, no te los roben sin apurar
Aprovecha los mejores que después no volverán.
La esperanza jamás se pierde.
Los malos tiempos pasaran.
Piensa que el futuro es una acuarela y tu vida un lienzo que coloreas
Que coloreas.

En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo
(Tu lo pintaras)
Y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo.
(Tu lo pintaras)
Basta un desearlo y podrá recorrer todo el mundo.
(Tu lo pintaras)

Traducción libre para la versión en castellano de esta canción maravillosa, que interpretaron entre otros, Seguridad Social


El ser humano puede crear.
Ése es su gran privilegio, su gran carga, su gran responsabilidad.

El futuro es una acuarela
y cada vida un lienzo que colorear.
Siempre, sin excusas.

Tu vida es tu gran creación
aunque tú no lo quieras creer,
o ver,
o aceptar.
Y aún estás a tiempo de pintarla como tú quieras.
Nunca es tarde.
Hoy es siempre todavía.

Será que el principio de año es un buen momento,
aunque tópico,
para recordar que siempre se puede empezar.
O seguir.
Pero que siempre
siempre
tú lo pintarás.


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