jueves, 19 de julio de 2007

Llegar a casa



Ya tenemos nuestra casita. Bueno, en realidad no es casita, sino pisito, y en realidad no es nuestra, sino de una pareja con bebé muy joven y muy maja (al menos ella, que fue a la que conocimos), y con muy muy buen gusto en cuestiones inmobiliarias y decorativas, que nos la alquila, y todo ello aderezado por la mediación de una amable inmobiliaria, que ha sido la primera en cobrar (supongo que por aquello de los últimos serán los primeros, cortesía que los de la inmobiliaria les dejan a los propietarios).

Ni fue tan duro vender mi antiguo pisito, ni fue tampoco tan duro encontrar el nuevo, tengo que reconocerlo, aunque yo me haya quejado y agobiado, pero bueno, Dei puede contaros que para eso no hace falta demasiado... incluso a veces no hace falta nada. Tuvmos mucha mucha suerte, pero también mucho lío de papeleo por meternos con protección oficial (aún tengo mañana sesión), días enteros para llegar de una punta a otra, mucho mucho mucho teléfono... Pero ya tenemos muestra casita: un primero en un edificio de tres plantas, en una zona que, como su propio nombre indica, es como un pueblo-oasis dentro de Zaragoza. Todo casitas pequeñas, poco tráfico, calles estrechas, gente sentada en la calle de charla, bares y tiendas pocos, dispersos, pequeños y familiares, mucho árbol, parques en el medio y medio y pinares que aparecen donde menos te lo esperas. 75 metros útiles de 85 construidos. Dos habitaciones con sendos armarios empotrados ya vestidos (yuuuupi), una terracita, una cocinita muy mona y muy bien aprovechada en blanco y azul, casi casi completamente equipada, un gran salón, parquet.... Las líneas de autobuses cerca y la salida hacia la autovía de Madrid, que yo tendré que coger todos los días laborales, también.

Mañana, tras el papeleo, el darle una vuelta a la casa y el retocarnos un poco, nos vamos a Galicia, a disfrutar -poquito, eso sí- mi antiguo pisito por última vez. Y es que como los caracoles, llevamos nuestro hogar siempre con nosotros encima, aunque no nos demos cuenta y aunque pese tan poco, y hay épocas en que ocurre esto, que te lo llevas y te lo traes de aquí para allá. Y a veces sienta tan bien llegar a casa...

Estaremos muchos días fuera, robando rosas por otros lares. A ver si conseguimos alguna para esto, que no me gusta tenerlo tan descuidado, pero el ajetreo se impone.

Ya tenemos nuestra casita. Ahora empieza la locura del traslado.

Seguro que encuentro algún motivo para agobiarme, entre ilusión e ilusión. Que me conozco y no me puedo remediar.

miércoles, 18 de julio de 2007



Dijo Miguel Hernández :

"Me sobra corazón"

"Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.
Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día. "

Lo dijo Miguel Hernández, y a veces, al decirlo, me hace compañía.

Hay días que no me soporto.
En que repito los gestos que no me gustan.
En que me llevo de nuevo al lugar al que no quiero estar.
En que me estorbo.
En que me castigo.
En que me tiendo una trampa evidente en la que voy a caer.

Hay días en que me gustaría irme de mi vida o echarme a mí de ella.
Me estorbo y me estorba este corazón estúpido
que algún día dejó de quererme
aún no tengo claro por qué
y que de vez en cuando me lo recuerda.

Y no es justo, lo sé, no es justo.
Y te pido perdón, y me siento de nuevo pequeña
y no quiero manchar a nadie ni a nada con todo esto.
Y me siento como Midas, presa de mis manos destrozando todo lo que toco.

Porque no voy a poder arrancarme la espina.
Porque la espina está en mí.
Porque la espina soy yo.

Y qué coño hago entonces con las ganas de llorar
y adónde puedo ir para huir un rato de mí misma.
Y cómo hacer para salvarme.
Y para ignorar que nadie merece esto.
Nadie.
Y menos tú.

Hay días que no me soporto. No sé si a alguien más le pasa.

domingo, 15 de julio de 2007

Control de móvil


"Control de móvil"

Pero qué poca paciencia tiene la guardia civil con los buenos ciudadanos que se toman en serio todas las indicaciones...

sábado, 14 de julio de 2007

Llorar


Aerosmith: Crying

A Dei le gusta Alicia Silverstone (por cierto... ¿qué habrá sido de ella? ¿alguien lo sabe?), y a mí también, aunque solo la conozco por un par de vídeos musicales, y la película Clueless, reinvención contemporánea del argumento de Emma, de Jane Austen, en la que interprertaba a una pija frívola y buenaza, que vive en su propio mundo, tipo de personaje que ya he comentado en más de una ocasión que me encanta. Las escenas en que la pijísima e inconsciente Cher se examina del carnet de conducir, participa en la clase de debate o intenta seducir a un chico que en realidad es gay son buenísimas... En esa película salía además Brittany Murphy en uno de sus primeros papeles, jovencísima, morena, regordita y sólo reconocible sobreaviso o teniendo una habilidad especial como fisonomista, haciendo de patito feo. La peliculita, que no tenía ninguna pretensión pero que a mí me resultó muy entretenida, simpática y entrañable, dio lugar a una secuela en forma de serie de televisión, que me temo tenía poco que ver con la de la gran pantalla, y a la que le faltaba, además, la Silverstone como la inolvidable Cher.


A mí, además, me gusta mucho Aerosmith. Las canciones y los vídeos, aunque tengan una estética "videoclip" o "Mtv" muy convencional , cuidada y que se ha convertido casi en tópica y muy reconocible cuando el cine, por ejemplo, la imita. Me gusta esta canción, sobre esa clase de amores que hacen llorar al principio y al final (lloré cuando te conocí, ahora lloro para olvidarte; lloraba por conseguir tu amor, ahora lloro por haber dejado que me hicieras lo que me has hecho...), y me gustan Crazy (famosísimo vídeo donde salía, además de la Silverstone, la guapísima Liv Tyler, hija del feísimo Steven Tyler... la genética tiene estas cosas), Amazing, Blind man (conocí a un hombre ciego que me enseñó a ver...) Hole in my soul, Ain't that a bitch, Pink, What it takes , Living on the edge , Falling in love o Janie`s got a gun.

Feliz y caluroso fin de semana, pero es Julio y es lo que toca. Así que habrá que intentar llevarlo lo mejor posible o, incluso, disfrutarlo.

Y llorar, lo menos posible siempre. Porque dicen por ahí que aunque parezca que lloramos porque estamos tristes, a veces estamos tristes porque lloramos.

jueves, 12 de julio de 2007

Rosas



Hace hoy justo un año, en esta misma mesa de ordenador desde la que escribo, pero en un verano bastante más caluroso que éste, una noche en la que hasta la imprescindible luz del flexo resultaba molesta y hacía sudar, Dei y yo abríamos este blog sin tener claro ni el título, ni la plantilla, ni lo que haríamos ni casi nada. Sólo teníamos clara una cosa: que nacía bajo la sombra alargada de un poema de Bukowski. Éste:

"Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua son sus lágrimas.
oigo el agua
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj
se vuelve pomos en la cómoda
se vuelve papel sobre el suelo
se vuelve calzador
ticket de lavandería
se vuelve humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...

poco importa

poco amor
o poca vida
no es tan malo

lo que cuenta
es observar las paredes
yo nací para eso
nací para robar rosas de las avenidas de la muerte. "


Y con ese poema y el vago propósito de robar rosas de las avenidas de la muerte, escribimos nuestro primer post .

Así que hoy estamos de aniversario. Podemos felicitarnos. ¡¡Felicidades!!.

Podemos hacer balance, echar la vista atrás con esta perspectiva, y ver lo que ha sido nuestro blog, nuestro "estilin rouses", que es como lo solemos llamar para entendernos: bastantes post míos, pocos de Dei, pocos lectores, menos comentarios, y ningún hilo, ninguna coherencia, ningún propósito, ninguna unidad. O podemos hacer balance también de lo que ha sido nuestro año, qué poco hemos cambiado nosotros y cómo va cambiando nuestra vida.

Pero en este nuestro cumpleaños, yo prefiero hablar de las rosas. Las rosas, lo que son y lo que significan, o lo que las hacemos significar sin que ellas lo sepan ni les importe. Las rosas, inevitablemente con espinas. Las rosas, que volverán a florecer en primavera, aunque aquellas... aquellas... aquellas no volverán. Las rosas efímeras a las que marchitará el viento helado, aunque quizas permaneza su esplendor en la hierba del recuerdo. Las rosas. Las que queremos robar. Las que robamos. Las que nunca podremos robar. Las que soñamos.


Y como hablar de las rosas es casi tan difícil como robarlas, para hacerlo y aprovecar que éste es un blog de ladrones, no se me ocurre nada mejor que robar los versos de uno de los poetas que más habló de ellas. Juan Ramón Jiménez. El poeta de las rosas y de la Rosa, también con vocación de ladrón, que intentó robar su verdadero aroma y su esencia, la de las rosas, la de la Rosa, la de la misma rosa por la que murió un ruiseñor clavándose en el pecho una espina, y que la hija del lord chambelán rechazó porque no hacía juego con su vestido y porque prefería los joyas que le regalaba otro galán en aquel cuento desengañado de Oscar Wilde.

LA ÚNICA ROSA

Todas las rosas son la misma rosa,
amor, la única rosa.
Y todo queda contenido en ella,
breve imajen del mundo,
¡amor!, la única rosa.

***************************

ROSA
Sólo eres tú
(aquella tú)
cuando me hieres

***************************

ROSA, NIÑA
Todo el otoño, rosa,
es esa sola hoja tuya
que cae.

Niña, todo el dolor
es esa sola gota tuya
de sangre

****************************

Rosa, la rosa... Pero aquella rosa...
La primavera vuelve
con la rosa
grana, rosa amarilla, blanca, grana;
y todos se embriagan con la rosa,
la rosa igual a la otra rosa.
¿Igual es una rosa que otra rosa?
¿Todas las rosas son la misma rosa?
Sí. Pero aquella rosa...

************************************


TE DESHOJÉ COMO UNA ROSA

Te dehojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.

Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.


Por otro año más robando rosas, rosas, y más rosas, aunque sople el viendo helado y todo lo mude la edad ligera por no hacer mudanza en su costumbre. Que ya lo dijo hace siglos otro poeta ... Collige, virgo, rosas...
Y en eso estamos.





martes, 10 de julio de 2007

Seis eran seis



Durante unos diez años he sido fan -no demasiado fanática, porque no lo soy con nada, pero fan- de Friends. Y sé que no soy demasiado original en eso. Me parecía (y me sigue pareciendo) una serie buenísima, surgida de la combinación que se me antoja perfecta de guiones ingeniosos e interpretaciones magistrales, basadas ambas cosas en el carácter de los seis amigos, los seis protagonistas, pilar indiscutible y genial de esta serie:

  • Mónica: ex-gorda, cocinera, perfeccionista, maniática del orden y la limpieza, traumatizada porque sus padres no la valoran y nunca disimularon su preferencia evidente, descarada y casi cruel por su hermano, y embarcada en la búsqueda incansable del pack marido perfecto + hijos (que sorprendentemente encontrará en y con Chandler, y mira que tiene mérito) . Un poco la Susanita de Mafalda, pero en riquiño, buenaza y entrañable.
  • Ross: hermano de Mónica, ejemplo veinteañero (y luego treintañero) de lo que en Galicia denominamos un coitao. Buenazo, ingenuo, cagueta, torpe, tontorrón, inseguro, obsesivo, ordenado y metódico paleontólogo (o polontologista, como dirá Joey en algún episodio), al que su esposa embarazada le deja a la deriva porque descubre que es lesbiana, y en esa deriva Ross se reencontrará con su amor platónico del instituto (Rachel), con la que la cagará por aquello que hizo cuando estaban "tomándose un descanso", para casarse en Londres con Emily y cometer el error fatal, increíble y demasiado evidente para considerarlo freudeano, de equivocarse de nombre en el altar, liarse con una alumna veinteañera, casarse borracho con Rachel, dejarla embarazada, tener un hijo con ella sin ser pareja... y... Bueno, ya sabéis. Y si no, veros el final.
  • Rachel: la pija a la que todo se lo pagaba papá, que huye el día de su boda de su novio formal y dentista y se independiza como camarera, para luego meterse en el mundo de la moda, que es lo suyo. Desastre en muchos sentidos, es la típica pija frívola y buenaza, tipo de personaje por el que yo siento una especial debilidad. Es mi preferida, y no sé muy bien por qué. Y la actriz que la interpreta, Jennifer Aniston, me parece superriquiña y entrañable, tampoco sé muy bien por qué, pero me despierta también esa simpatía especial.
  • Chandler: ingenioso y mordaz, marcado por la separación de sus padres (que provocó el hecho de que su padre se hiciera transexual), con un empleo estupendo -aunque nadie sepa en qué consiste en concreto- y forrado, que convive con Joey en forma de pareja perfecta hasta que, una noche loca en Londres, un calentón con Mónica le descubre poco a poco y sin querer el amor, el compromiso y todo eso, que ella sábía que buscaba, pero él no y lo termina encontrando sin querer. Bueno, más bien, el compromiso y todo eso lo encuentran a él, que no tiene oportunidad de escapar.
  • Joey: procediente de una familia numerosa italiana, eterno actor en paro, porque en su profesión es malo, malo, malo, guaperas tontorrón y pringao, pero tontorrón de manual, que colecciona ligues pero tiene su corazoncito.
  • Phoebe: extravagante, rara, esotérica, ingenua lúcida que mira y vive el mundo con la clarividencia simple y sorprendente de los niños, y que se ve envuelta con la mayor naturalidad en las situaciones más insólitas: desde sobrevivir al suicidio de su madre metiendo la cabeza en el horno, el antagonismo radical con su bordísima hermana gemela Úrsula, el descubrimiento de que su padre no es el que su abuela le dijo ni el modelo que venía en el portafotos, hasta hacer de madre de alquiler para su recién descubierto y jovencísimo hermano y su esposa, una maestra madura.

Aunque esta combinación de caracteres es un hallazgo genial y me parece que perfecto por como funcionan en conjunto, casi todos los que seguimos la serie tenemos algún preferido. La mía, ya lo he dicho, es Rachel, pero no sabría decir muy bien por qué, porque no es la que más me ha hecho reír. Y supongo que esa preferencia revela algún rasgo de nuestra personalidad, pero tampoco sabría establecer muy bien la correspondencia, y si responde a una identificación, con lo cual esa preferencia sería reveladora de algo que somos, o a una admiración, con lo cual esa preferencia sería reveladora de algo que nos gustaría ser, lo cual también es bastante significativo sobre nuestra personalidad, compuesta sin duda por ambas cosas: lo que tenemos y lo que nos falta, que a veces es lo más nos marca y por tanto nos define. Si alguien tiene alguna idea o teoría -si es extravagante y loca, mejor, aunque si es sensata también la leeremos a gusto- estaría encantada de conocerla, de verdad.

Durante seis temporadas, las seis primeras, fue absolutamente genial, con momentos realmente hilarantes, de hartarte de reír incluso simplemente recordándolos. Yo tengo esas seis temporadas en DVD, y aunque casi me las sé de memoria, me gusta volver a verlas, de vez en cuando, en una de esas tardes tontas en que no te apetece nada en realidad. Luego, en las cuatro temporadas siguientes, para mi gusto, decayó un poco, e incluso se puso un pelín sensiblera de más, y aunque siguió teniendo buenos momentos, ya no eran ni tan constantes ni tan, tan, tan geniales. Momentos memorables que recuerde, así a bote pronto, y sin orden ni concierto:

  • El que he puesto en el vídeo del principio: el del blanqueamiento dental de Ross.
  • Cuando Joey y Chandler cuidan el niño de Ross, y se lo dejan en el autobús (ese salir de casa con tooooodo el ajuar del niño, cuando intentan usar el niño para ligar y los toman por gays, cuando se dan cuenta de que se han dejado el niño en el bus y salen corriendo detrás con todo el ajuar, y ven de pronto tres buses iguales, cuando en el depósito de objetos perdidos no saben reconocer qué niño es...)
  • Cuando Joey se inventa un currículum falso como bailarín y lo ponen a preparar un grupo de baile que termina haciendo una coreografía al estilo Joey, pero eso sí, terminada tal y como le habían indicado, con "manos de jazz", tras la cual a él no se le ocurre otra solución que salir corriendo sin dar ningún tipo de explicación.
  • Cuando recuerdan el baile de graduación, con una Mónica gordísima, una Rachel con su nariz original y Ross enamorado, pánfilo y con el pelo afro.
  • Cuando Ross hace una música extrañísima con un sintetizador (que incluye mugidos de vacas, ladridos y cosas así).
  • Cuando Joey sólo se deja convencer por un vendedor sobre la necesidad de tener un poco de cultura (ese recordar las veces en que no puede seguir una conversación normal...), pero sólo tiene dinero para comprar un tomo de la enciclopedia, el de la v, con lo cual sabe mucho de cosas que empiezan por v, pero nada de todo lo demás.
  • Cuando Phoebe le canta a los niños de párvulos contándoles las verdades de la vida (cosas como que se van a morir y que las hamburguesas se hacen matando dulces vaquitas).
  • Cuando Chandler, borracho, se enrolla en una fiesta con una de las hermanas de Joey, pero luego no logra recordar qué hermana es.
  • Cuando Ross liga con una chica tremendamente desordenada, que tenía la casa como un basurero (llega a golpear una bolsa que se mueve, la chica piensa que ha matado al hamster que se le había perdido, pero suspira aliviad al ver que no era), y luego la chica no quiere ir a casa de Ross, porque dice que allí nota "un olor aro" (y Ross dice que quizás sea "a jabón").
  • Cuando Rachel intenta ligar con un cliente, y llega a vestirse con su viejo traje de animadora e intentar quitarse el sujetador a lo flashdance por debajo de la ajustadísima camiseta...

Y algunos momentos más, que para mí son de antología. Así que voy a dejar otro de los que he localizado en castellano en el Youtube: cuando se juegan el piso de las chicas a un test de conocimiento de los unos sobre los otros.



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