viernes, 9 de mayo de 2008

Un 10 de mayo....



"No sé ni quién ha sido, sí, creo que fue Nayim...La pegó desde Cuenca y se la trago Seaman" Así narraba la radio el gol de Mohammed Alí Amar (Nayim) para el Zaragoza, mañana hace ya 13 años. Tuvo que ser un jugador árabe, quizás para recordar el esplendido pasado árabe de la ciudad milenaria, la vieja "Madinat Albaida", el que convirtiera al Real Zaragoza, hace ya muchos años, en el dueño de Europa por un día.

Recuerdo como si fuera hoy esas sensaciones al entrar al campo (el viejo y desaparecido Parque de los Príncipes), recuerdo los más de 18.000 aragoneses en París, recuerdo las banderas aragonesas colgadas de la Tour Eiffel, recuerdo la sensación que me producía volver de nuevo a París (la ciudad más maravillosa que conozco). Y recuerdo la emoción del triunfo, las sonrisas. Y tenía que ser en París, la ciudad de los sueños. El Real Zaragoza se reivindicaba a sí mismo y la propia ciudad parecía hacerlo. Parecía que tanto el uno como la otra se quitaban el polvo del olvido y rememoraban sus años de gloria.

El Real Zaragoza sabía que estaba ante su noche, ante su oportunidad. Nosotros, también lo sabíamos. Pasaban ya casi 30 años desde el último triunfo europeo y sabíamos que pasarían casi otros tantos hasta el siguiente. La conclusión era clara: esta noche era nuestra noche. El Arsenal, equipo rico y acostumbrado a finales, seguramente podría esperar la siguiente oportunidad; nosotros no.

A mí no me gusta el futbol, siempre lo digo: me gusta el Zaragoza. Y ese sentimiento es absolutamente irracional. Claro que sé que el fútbol es negocio y dinero, y que lo que tenía de deporte, está enterrado en el fútbol regional o categorías inferiores. Por eso digo que ese sentimiento es absolutamente visceral.

Quizás, como decía Voltaire con la religión, el fútbol, hoy en día, viene a cumplir el papel de ésta. Me da lo mismo, sólo sé lo que yo sentí, como maño, como aragonés, aquel 10 de mayo de 1995, en el que París ardía.

A nosotros, como A Bogart y Bergman, siempre nos quedará París. No lo teníamos, lo habíamos perdido. Pero lo recuperamos aquella noche.


1 comentario:

kamala dijo...

Y un 11 de mayo, ya ves...

Pues eso, que siempre le quedará París al Zaragoza. Y la afición, que no es poco...

Bueno, y la esperanza también, no seamos cenizos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...