miércoles, 16 de julio de 2008

Demasiado corazón...



El otro día, me despertó mi corazón. Iba rápido, alocado, como si quisiera salirse y vivir por su cuenta... condenándome a mí, que todavía lo necesito. Me conté las pulsaciones y estaban a 130, con ritmo alterno (posteriormente descubrí que no eran 130 sino 180 pulsaciones por minuto). Estuve cronometrándolas una media hora, sabiendo perfectamentamente que eso no volvería a su ritmo normal simplemente con el deseo. Estaba claro quien tiene la batuta. Mí músculo vital tocaba arrebato, y yo estaba allí, firme.

Después de ese tiempo, creí, decidí, que era hora de hacer uso de la sanidad pública y universal (logro de nuestros días en algunos países). Avisé a mi pareja con un suave "no te asustes, pero nos vamos...", me duché, me puse perfume, elegí la camisa adecuada, la ropa interior. Creí conveniente mantener cierto orden y compostura, y ya que iba a un sitio público, estar lo más presentable posible. Siempre hay que cuidar los detalles, puesto que al final acaban siendo lo importante. Es raro hacer todas esas tareas cotidianas a 180 pulsaciones por minuto: el propio ruído del corazón te distrae de manera constante.

Después de eso, bajé a la calle (serían las 5.00 A.M), conduje el coche hasta el servicio de urgencias (decidí que yo llegaría antes que nadie), y a partir de ahí las cosas se precipitaron, puesto que en 10 minutos, tenía a 5 médicos a mi alrededor y estaba conectado a goteros y todo tipo de aparatos que indagaban sobre mi músculo acelerado.

A las 13.00 horas, mi corazón, testarudo -característica propia de la tierra que le vio nacer-, no respondía a la medicación y seguía galopando hacia no sé dónde, y llevándome a mí con él, cada vez más cansado. Por lo anterior, fui informado, de que la única alternativa era una "cardioversión eléctrica con palas". Vamos, el calambrazo ese de las pelis. Me indicaron que pararían mi corazón y que lo pondrían en marcha otra vez (avisándome de cierto riesgo, claro está).

Lo anterior se realizó una vez que estuve dormido por completo. Recuerdo el viaje hacia el quirófano, recuerdo las luces del techo y los comentarios de las enfermeras ajenas a todo y preocupándose por donde dejarían la cama después. Recuerdo la ausencia de ninguna sensación de miedo. Recuerdo la soledad que me embargó entonces, y corroboré, que en los momentos verdaderamente importantes, uno siempre está solo. No hay alternativa. Si Sartre dijo que "el hombre estaba condenado a ser libre", yo, hoy puedo afirmar que "el hombre está condenado a estar solo".

Dormí y desperté. La historia continuará y no sé de que manera (espero que de la mejor), pero si sé, que si esto mismo me hubiera pasado en otro país del mundo, en otras circunstancias, con otros medios, hoy, yo, quizás no estuviera. Como siempre, la diferencia la marca el azar. Por azar seguimos vivos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues yo repito (porque creo que ya lo he dicho alguna vez): bendito azar, al que debo la mayoría de las cosas que me importan.

Y bendito corazón el tuyo, al que, a pesar de ser travieso y testarudo, tenemos que cuidar.

nandara dijo...

Dei, Dei: estás vivo, consciente y cuerdo. A disfrutar, sobran palabras.
Salud. :)

Dei dijo...

Salud, que es lo importante. Gracias!

Anónimo dijo...

Es cierto, que en esos momentos, estabas solo físicamente, pero ten por seguro que de pensamiento no lo estabas.

Ahora tan solo te queda recuperarte, cuidar la causa que te lo provoco, y recordar que solo tenemos una vida y que esa hay que disfrutarla a tope, hay que exprimir el dia a día.
Exprimir la vida con la familia, la pareja, los amigos, el trabajo (porque en el fondo a ti te gusta trabajar.

Y como dice Agustin Goytisolo, en "Palabras para Julia".

"... nunca te apartes del camino, junto al camino nunca digas, no puedo más, y aquí me quedo.
Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegria ,tu canción entre sus canciones"

Espero que descanses en tu retiro galaico-portugues, y que vuelvas sano, contento y feliz.

Un abrazo fuerte de tu amigo TRE.

El Tre.

Anónimo dijo...

http://www.poesia-inter.net/reci0092.htm

Dei dijo...

Gracias amigo Tre :-). Aunque lo de que me gusta trabajar...no sé, no sé...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...