miércoles, 15 de octubre de 2008

Imaginación o inteligencia


"...que todas las noches sean noches de bodas
que todas las lunas sean luna de miel...
"
Joaquín Sabina

"¿Era eso solamente? Tenía que contentarse, pues, con entretejer una vida asentada con Clifford, una vida de una sola pieza, aún cuando quizá en esa tela pudiera bordar la flor ocasional de una aventura amorosa. Pero, ¿cómo iba a saber ella cuáles serían sus sentimientos el año próximo? ¿Había alguien que pudiera saberlo? ¿Cómo podía contestar "sí"? ¿Un sí para años y años? ¿El pequeño sí que se dice con el aliento de un suspiro? ¿Cómo iba a quedar ella clavada, inmovilizada, para siempre, por aquella palabra que era como una mariposa? ¡Naturalmente, la palabra se iría en un revoloteo, desaparecería, y sería seguida por otros síes y por los noes! Igual que el vuelo de las mariposas."
D. H. Lawrence: El amante de lady Chatterley.

"No admitía que los conflictos con la esposa tuvieran origen en el aire enrarecido de la casa, sino en la naturaleza misma del matrimonio: una invención absurda que sólo podía existir por la gracia infinita de Dios. Estaba contra toda razón científica que dos personas apenas conocidas, sin parentesco alguno entre sí, con caracteres distintos, con culturas distinas, y hasta con sexos distintos, se vieran comprometidas de golpe a vivir juntas, a dormir en la misma cama, a compartir dos destinos que tal vez estuvieran determinados en sentidos divergentes. Decía: "El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno"(...) La única argamasa posible era algo tan improbable y voluble como el amor, si lo había, y en el caso de ellos no lo había cuando se casaron, y el destino no había hecho nada más que enfrentarlos a la realidad cuando estaban a punto de inventarlo" (...)

Recuerda siempre que lo más importante de un buen matrimonio no es la felicidad sino la estabilidad. Desde sus primeras soledades de viuda ella entendió que aquella frase no escondía la amenaza mezquina que le había atribuido en su tiempo, sino la piedra lunar que les había proporcionado a amobos tantos tiempos felices."
Gabriel García Márquez: "El amor en los tiempos del cólera"

"Donde se celebra matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio. "
Benjamin Franklin

"Casarse por segunda vez es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia."
Samuel Johnson

"El matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos y, a menudo, tres."
Alexandre Dumas (padre)

"El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra."
Victor Hugo

"Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida."
Woody Allen

"El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución."
Groucho Marx

"El matrimonio es el resultado del amor, como el vinagre del vino."
Lord Byron

"El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre."
Honoré de Balzac


"Si realmente el período de noviazgo es el más bello de todos, ¿por qué se casan los hombres?".
Sören Kierkegaard

"Estoy enamorado de la misma mujer desde hace 40 años... si mi esposa se entera me mata."
Henny Youngman

"Los solteros deberían pagar impuestos más altos; no es justo que algunos hombres sean más felices que otros."
Oscar Wilde

"Dichosos los hombres que aman a la mujer con la que se casan, pero más dichoso aquel que ama a la mujer con la que esta casado"
Gilbert K. Chesterton


"El matrimonio es el triunfo de la imaginación sobre la inteligencia"
Oscar Wilde

En esta época de datos, estadísticas, violencia doméstica en el telediario y mujeres supuestamente liberadas, en que es tan difícil distinguir entre amor, amoríos y publicidad, en que el divorcio es exprés cuando el banco lo permite, en que tenemos el corazón acostumbrado a la cara habilidad de usar y tirar, ¿puede ser el matrimonio algo más que un negocio? ¿o algo más que un contrato temporal con innegables ventajas prácticas que hacen ceder al corazón libre más remiso? ¿o algo más que un aro por el que pasar?

Está claro que como decía Marx (Groucho, claro), el matrimonio es la principal causa de divorcio, pero, ¿es verdad, como dicen los más cenizos, que puede ser también la principal causa de ruptura y la tumba definitiva para el amor, en el caso de que realmente lo hubiera y no fuera solo un espejismo?

¿Eres de los tozudos. ingenuos o imaginativos que siguen creyendo en algo así como el amor para toda la vida, e incluso que eso pueda tener algo que ver con el matrimonio? ¿O eres de los inteligentes, escépticos, o incluso de los cínicos, que niegan rotundamente lo segundo y se ríen, tal vez amargamente, de lo primero? ¿Puede tener para ti el matrimonio algún sentido íntimo, personal e intransferible, al margen de su innegable papel social? Y ese sentido íntimo, ¿te hace estar a favor o en contra de él? En cuanto a este tema, ¿piensas igual o distinto para ti que para los demás?

¿Es una institución obsoleta que debería desaparecer? ¿O debería tal vez simplemente modificarse? ¿En qué sentido? ¿Es tal vez un resto ilegítimo de las imposiciones que una religión coló a la sociedad hasta convertirlas incluso en civiles? ¿Hay sociedades sin matrimonio o sin algo parecido? ¿Es un bien aunque a algunos le salga mal? ¿Es un mal necesario? ¿O es simplemente un mal a erradicar?

El matrimonio es algo contra natura, está claro, porque si fuera algo natural no sería necesario firmar.

El matrimonio convierte en público algo íntimo y personal.

El matrimonio quería crear un vínculo eterno a partir de algo frecuentemente efímero. Hoy ya, ni eso.

El matrimonio institucionaliza el amor cuando quizás este no nació para ser institucionalizado y por eso con su contacto tantas veces muere, y tantas veces se transforma en otra cosa.


Friedrich Nietzsche decía en el XIX que "la edad de casarse llega mucho antes que la de quererse". Por suerte, los nuevos tiempos, con su prolongación de la juventud y el retraso consecuente en nuestra trayectoria social, nos han traído una gran ventaja que quizás pueda hacer que se acompasen por fin el quererse y el casarse. Antes, la convivencia llegaba tras el matrimonio. Ahora, muchas veces, el matrimonio llega tras la convivencia, y eso hace que se reduzca a arañar unas tentadoras ventajas legales y a una celebración, que debería poder ser cómo y con quién nosotros queramos que sea, y nada más. Un día para celebrar, simplemente, que nos encontramos, que nos quisimos, que nos queremos, y que queremos mezclar los hilos de mi vida con los hilos de la tuya, y mi constelación de afectos con los tuyos, y celebrar que estoy en tu vida porque tú quieres, y tú en la mía porque yo quiero. Y que tú y yo somos tres: tú, yo, y lo que somos juntos, y que los tres somos cosa nuestra.

Y será por eso que, a pesar de los pesares y de todo lo que han echado encima del matrimonio y sus palabras, hace ilusión.

Así entre tanta cita agorera y descreída, y tanto desengaño rotundo y práctico, yo me quedo un ratito a escuchar a Kalil Gibrán, y luego, una canción, para cruzar los dedos y decir en silencio ojalá, que sigo teniendo la manía inevitable de pedirle a la suerte cosas que, seguramente, no dependen de ella en realidad.

"Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, mas no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro. "






Y que viva la imaginación... ¿o no?


2 comentarios:

estefi dijo...

hola hoy se me esta dando por firmar todas tus notas jaja!! mmira yo tengo 21 años , y ya a esta ead estoy completamente segura que no creo en el matrimonio, osea no creo que sirva para nda , no se si sera que me ha quedado un trauma desde la separacion d emis padres jaja, pero si lo analizo criticamente no le encuentro sentido, creo qu el amor es algo que se construye entre dos, que no nae ni n la marcha nupcial ni en la firma en el regidtro civil, no me gustan las instituciones, no me gusta la iglesia pero amo el amor amo la creatiidad, y si esotoy a favos de las fiestas peo estas deben hacerce cuando son para l amor d ados, cuando querramos celebrar otras cosas , bueno esta bie hagamos una gran fiesta para el dia el amigo, creo que estaria bueno!!

kamala dijo...

Estoy de acuerdo en que el matrimonio es una institución que no necesariamente tiene por qué estar vinculada al amor, que puede (y suele) surgir y discurrir al margen del matrimonio (y el matrimonio al margen del amor).

Pero desde el momento en que vives tu amor en una sociedad, tiene algunas ventajas, y algunas bastante importantes (cuestiones como permisos, rollos médicos o económicos).

Y sí, celebremos la amistad. Pero a mí (discúlpame, será la edad, yo a tu edad pensaba muy parecido a ti, pero eso cada vez va quedando más lejos, tanto que a veces tengo la impresión de que ni lo recuerdo) cada vez me hace más ilusión la idea de juntar a los míos y a los suyos y convertirlos en los nuestros, como hemos hecho con lo mío y con lo suyo. Y, por supuesto, celebrarlo. Y eso no quita que celebre muchas cosas más.

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