domingo, 21 de junio de 2009

"El aire se serena y viste de hermosura y luz no usada..."



Hoy ha sido la Fiesta de la Música o Día Internacional de la Música (aunque otros dicen que tal día es Santa Cecilia, el 4 de Octubre). Y quería escribir algo sobre la música. Pero es difícil. Podría hablar de la música que me gusta y la música que no me gusta (pero sería un rollo larguísimo, y me da pereza, que es domingo, y además sería algo perecedero y contingente, porque mis gustos cambian). Podría hacer una selección personal de canciones imprescindibles (pero serían tantas...). Podría hablar de los músicos y su peculiar situación socieconómica (pero es un tema complejísimjo y yo no tengo demasiada idea)... Podría, pero no.

 Al final, me he decidido por buscar en la memoria música sobre la música, es decir, canciones que hablen sobre canciones, igual que hay obras literarias que tratan sobre la literatura (la más importante, claro, el Quijote) o películas de cine que hablan sobre el cine. En el youtube tenemos unas cuantas. Pero a lo mejor a ti se te ocurre alguna más...


Rasgando mi dolor con sus dedos
cantando mi vida con sus palabras
matándome suavemente con su canción
contando toda mi vida con sus palabras
matándome suavemente con su canción.


Mi regalo es mi canción y esta es para ti.
Y puedes decirle a todo el mundo
que esta es tu canción
Puede que sea muy simple,
pero ahora que ya está hecha
espero que no te importe
que haya puesto en palabras
qué maravillosa es la vida ahora que tú estás en el mundo.


Podrías pensar que la gente está harta
de tontas canciones de amor
pero yo miro a mi alrededor y no es así. A
lgunos quieren llenar el mundo
con tontas canciones de amor
¿Y qué tiene de malo?
Me gustaría saberlo
porque allá voy yo otra vez.
 Te quiero, te quiero...

 
Hay un buen público para un sábado
y el gerente me sonríe
porque sabe que es a mí a quien han venido a ver
para olvidarse de sus vidas por un momento
y el piano suena como un carnaval
y el micrófono huele a cerveza
y ellos se sientan en la barra y
 ponen monedas en mi bote
y me dicen:"Eh ,tío, ¿qué haces aquí?"
Cántanos una canción, eres el pianista c
ántanos una canción esta noche
pues todos tenemos ganas de música
y tú nos haces sentir bien


No pienses en el ayer y no mires el reloj
me gusta el "booggie woogie"
Es como cabalgar en el viento y nunca desaparece
Toca todo en lo que estoy
tengo que tenerla todos los días.
La música hace que la gente se una...


Cualquier noche los gatos
de tu callejón
maullarán a gritos esta canción
porque yo
tengo una banda
de rock and roll ...


No toques esa canción para mí
porque me trae recuerdos de los viejos días que una vez conocí
los días que pasé contigo.
Oh, no dejes que la toquen porque llena de pena mi corazón
Por favor, páralos enseguida porque recuerdo lo que me dijo...


Por favor, antes de cruzar la puerta
¿escucharías mi canción?
Si sólo me dieras una oportunidad
no volvería a bailar con el diablo...


Somos una generación que avanza por el triunfo
Liberaos de la esclavitud mental;
nadie más que nosotros puede liberar nuestras mentes.
No tengáis miedo de la energía atómica,
porque nadie puede parar el tiempo.
¿Hasta cuándo matarán a nuestros profetas
 mientras nos echamos a un lado para mirar?
Ooh! Alguno dicen que es así:
tenemos que completar el libro
¿Me ayudas a cantar estas canciones de libertad?
Es todo lo que siempre he tenido
Canciones que nos salvarán
Canciones que nos salvarán

La música es expresión y es comunicación. Es un arte y es una ciencia. Es industria y es negocio. Es ocio y es oficio. Es inspiración y es técnica. Se puede escuchar, sentir, estudiar, clasificar, criticar, analizar y discutir. Puede ser protagonista, personaje secundario o figurante. Da para mucho, la música.

Hay música para bailar, música para llorar, música para olvidar, música para evadirse, música para protestar, música para reivindicar, música para provocar, música mnemotécnica (ay, aquellas lecciones cantadas... cómo hubiéramos aprendido sin música la tabla de multiplicar), música para convencer (y cómo lo saben los políticos y sus asesosores), música para congregar (y si no, no habría himnos), música para vender (cuántas canciones han popularizado de paso los anuncios), música para controlar (los militares y sus marchas,... pero también otras que lo hacen más sutilmente) o música para definirse, distinguirse y resistir (los negros, los gitanos, los "otros", han configurado su identidad distinta y su unidad a través del jazz, el soul, el hip hop o el flamenco).

Hay historias de amor que empiezan con una canción e historias de amor que sin sus canciones nunca serían como han sido. Hay canciones protesta y canciones para la revolución, que cantan lo que nadie dice pero había que gritar. Con una canción surgió la revolución de los claveles en Portugal, y hasta la revolución francesa tuvo la suya. Cada época tiene su signo y su música, y sin música muchos no sabemos ser. La música amansa a las fieras, el que canta su mal espanta y a los niños, que aún no entienden, se les cantan nanas. Por algo será.

La música cambia la escena, el ambiente y el alma de las cosas. Si quieres acabar de golpe una fiesta, apaga la música; si quieres llorar tus penas, sumérgete en música triste; si quieres viajar en el tiempo, escucha la música que escuchabas; si quieres ponerte de buen humor, seguro que hay música para ello.

Psicosis, Lo que el viento se llevó, El doctor Zivago, 2001 una odisea espacial, El piano, La lista de Schlinder, Supermán, La guerra de las galaxias, Grease, West Side Story.... Casablanca, claro, Casablanca: ninguna de ellas podría haber sido lo que son sin su música.

Muchos tenemos una banda sonora personal que ha marcado el recorrido que vamos haciendo, atrapando algunas de las canciones que flotan en el aire para guardar en ellas momentos, recuerdos y el alma de los hechos. El protagonista de Alta fidelidad decidía ordenar sus discos por la época en la que los había comprado, y así reflejarían su historia personal. Yo podría, sin duda, hacer lo mismo, con canciones que tengo por casa y otras que tengo en la memoria. O en el corazón.

Porque somos afortunados, muy afortunados, por vivir en un tiempo en que tenemos la música ahí, siempre a mano, tanto que ya ni somos conscientes de valorar y agradecer este privilegio. Porque hubo un tiempo, largo, muchísimo más largo, en que los hombres solo escuchaban música cuando alguien la tocaba, y solo unos pocos privilegiados podían escuchar, por ejemplo, un piano o un violín.

La música y sus alrededores parecen consustanciales al ser humano: todos las culturas tocan, bailan y cantan. como desahogo, como celebración, como cortejo o como ritual de los momentos importantes de la vida. Hay canciones de cuna, de boda, de pena, de funeral, de despedida, de fiesta, de trabajo, de viaje. Está claro que la música no es solo bella. También es necesaria. ¿Y por qué?

Desde Pitágoras, muchos filósofos han dado un sentido trascendental a la música, que es ritmo, y número, y matemática, y proporción, y nace de esos mismos principios que rigen nuestro universo. Incluso decían que el alma entregada a la música se pone en contacto con un conocimiento superior de ese orden del mundo, de los principios abstractos y eternos que rigen el funcionamiento de la materia. Algo así como el "alma" del mundo, el software del hardware que es la realidad.

Porque lo que hace que el sonido se convierta en música es lo mismo que convierte a la materia inerte en parte de un universo, y al barro mortal que somos en un ser que se mueve y piensa y recuerda y añora y se emociona y crea y siente.

Y esa magia, por fortuna cotidiana, que sucede cuando suena la música, la expresó de forma bellísima un poeta de una época que confundía sabiamente belleza y bien, estética y ética, goce y conocimiento, música y sabiduría... Era fray Luis de León y cantaba a un amigo músico, Salinas, y ya de paso, a la música...

El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada,
Salinas, cuando suena
la música estremada,
por vuestra sabia mano gobernada.

A cuyo son divino
el alma, que en olvido está sumida,
torna a cobrar el tino
y memoria perdida
de su origen primera esclarecida...

4 comentarios:

Liz dijo...

musica para vivir...
Es cierto que sin la música NADA sería igual. Ni siquiera nosotros. Que la magia no acabe nunca.
Por cierto, me ha gustado mucho el post.

Un beso

kamala dijo...

Porque tú también eres muy musiquera, que lo sé yo ;-)

Besiños

Anónimo dijo...

Los pensadores que se ocupan de este tema, suelen compartir el consenso que: 1. toda música es en realidad psicodélica (es decir, su efecto sobre la psique es similar al de las drogas. y 2. La música es un "sentido" del cuerpo como ente autónomo.
A mí ya sabes que me gusta la música muy fría, que es la más hermosa y más pura: escuchar a Oval o Fennesz es como deleitarse con la belleza de un atardecer, que no tiene "emociones", que no existe para emocionar, y sin embargo lo hace. Tras leer a Lacan, creo que la música (que es un asunto intelectual que me inquieta mucho) es un lenguaje, tiene una gramática propia, pero los significados son muy diferentes a los que creemos: a fín de cuentas, se trata de la oscilación de funciones de ondas y su repercusión sobre la masa de electrones de nuestros oídos.
En otro orden de cosas, te cuento la anécdota de que Stephin Merrit de los Magnetic Fields siempre dice que sus "canciones de amor" no hablan de amor, sino sobre otras canciones de amor. Por eso son tan arquetípicas.
Bueno, besos. César

kamala dijo...

Lo de que la música es psicotrópica (es decir, cambia nuestra psique) creo que es una verdad empírica que todos comprobamos cotidianamente (y por ejemplo conduciendo, se nota un montón... o bueno, yo lo no noto)

Lo que no entiendo bien es lo de ujn "sentido"... en todo caso, será que es una percepción que percibimos (sorry la redundancia) por un sentido propio... Que de los oídos, pasa al cerebro, y toca neuronas, o zonas, o lo que sea, emocionales. Y yo no tengo nada claro eso de la música cerebral o fría... Creo que puede ser una etiqueta falaz. nO lo sé, ya me explicarás que consideras tú música fría o "pura" y su diferencia con la otra... Pero tengo la impresión de que tu planteamiento se aproxima al de las vanguardias de principios de siglo, que defendían la deshumanización del arte. Y te aviso que sufrieron una evolución hacia la rehumanización, de la cual la gran superviviente fue precisamente el surrealismo (que intuyo que a ti tb te interesa, por lo empapado de psicoanálisis qe pareces).

Ya me irás contando cuál es tu evolución.

Y lo de Magnetic Fields respecto a sus canciones, lo decía Borges respecto a la literatura (bueno, más o menos).

¿Es posible escapar a los arquetipos?

Bésiños!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...