viernes, 11 de septiembre de 2009

Volveré, y seré millones



Supuestamente, el caudillo Aimara Tupac Katari, en el siglo XVIII gritaba esta frase, momentos antes de su ejecución: “Solamente a mí me matáis; volveré y seré millones”. Tupac Katari fue apresado, torturado y descuartizado por los españoles durante la revuelta del Alto Perú y Bolivia. Su esposa, Bartolina Sisa, comandante junto con su esposo, durante el levantamiento, fue apresada, torturada y descuartizada un año después.

Desde Tupac Amaru, hasta el Che, o Salvador Allende, la sangre ha corrido por el suelo de America latina, ahogando las ansias y los anhelos de libertad e independencia de toda la región. America latina, indígena, prisionera siempre, esclava perenne, saqueada y humillada mil veces. Violada, descuartizada, avasallada por españoles, por las grandes y viejas oligarquías, por las trasnacionales, por gobiernos corruptos, por golpes de estado...

Hoy se cumplen 36 años desde el derrocamiento del Dr. Salvador Allende. Hoy se cumplen 36 años de la interrupción de un sueño. Un sueño soñado mil veces a lo largo de los siglos. Un sueño que soñaron muchos, muchos antes que Allende, y que siguen soñando muchos, muchos después de él. Quién sabe si hoy, America Latina comienza a levantarse y quién sabe, si quizás está empeñada de una vez por todas en cumplir ese sueño de libertad y de independencia. Quién sabe, si el ejemplo de dignidad del pueblo de Cuba pueda servir como acicate.

Quién sabe, si como dijera Ernesto Guevara de la Serna: “…la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia… …Y esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron. Porque esta gran humanidad ha dicho «¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente…”

Cuentan que la frase del joven indígena Aimara, se ha oído desde entonces en todos los rincones de América latina, en sus cordilleras, en sus llanos, en sus grandes ríos y lagos. Cuentan, que solo dejará de hacerlo, cuando América latina alcance su verdadera libertad y su verdadera e irrenunciable independencia. Cuentan, que desde hace tiempo, la frase se repite cada vez más, de forme insistente, acompañada de un fuerte y cada vez más cercano sonido del trote de caballos. Cuentan los viejos aimaras, que quizás sea la señal, para que los ejercitos de desheredados, de hambrientos, de mujeres, hombres y niños descalzos, se levanten y echen a andar.

Allende soñaba que un día, América latina dejaría de ser la voz de un pueblo hasta hoy día sometido, para convertirse mañana en la voz, de un continente libre.

Quizás mañana, esté llegando hoy…

Todavía esperamos.

1 comentario:

kamala dijo...

No sé si la era de la globalización, la manipulación mediática y el imperialismo tácito pero clamoroso, aceptado cínicamente por invasores e invadidos, será la más propicia para el sueño...

Pero ahí están. Y hay quien dice que si puedes soñarlo, es que puede hacerse.

En todo caso, la semilla de Allende, y de Tupac Katari, y de Guevara, y de Martí, y de Bolívar sigue viva. Y no podrán con ella así como así.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...