lunes, 26 de enero de 2009

El espejo de lo no dicho


¡Quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos
la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza
para su falcón cebar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar;
las velas trae de seda,
la jarcia de oro torzal,
áncoras tiene de plata,
tablas de fino coral.
Marinero que la guía,
diciendo viene un cantar,
que la mar ponía en calma,
los vientos hace amainar;
los peces que andan al hondo,
arriba los hace andar;
las aves que van volando,
al mástil vienen posar.
Allí habló el infante Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
-Por mi vida, el marinero,
dígasme ora ese cantar.
Respondióle el marinero,
tal respuesta le fue a dar:
-Yo no digo mi canción
sino a quien conmigo va.


Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas,
me apoyé contra el muro, y un instante
la conciencia perdí de dónde estaba.

Cayó sobre mi espíritu la noche
en ira y en piedad se anegó el alma
¡y entonces comprendí por qué se llora!
¡y entonces comprendí por qué se mata!

Pasó la nube de dolor... con pena
logré balbucear breves palabras...
¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo...
Me hacía un gran favor... Le di las gracias.

¿Qué tienen en común estos dos textos tan lejanos en temas, formas y épocas?

Piensa...



Pues sí: que lo más importante en ellos es lo que no se dice. El gran Borges indicó que muchas veces la mejor forma de destacar algo es no nombrarlo, haciendo explícita en la teoría y retorciendo deslumbrantemente en la práctica esta técnica literaria, expresiva y quizás metafísica: la de convertir en lo más importante la ausencia, la carencia. La de no decir.

Lo no dicho queda destacado porque para descubrirlo hay que hacer un pequeño esfuerzo y pensar antes sobre ello, y seguramente pocas focalizaciones son tan eficaces como ésta. Es difícil pensar en una llamada de atención más poderosa que la de tener que esforzarnos para descubrir algo.

El primer poema es un romance. El romance rd la forma métrica "natural" del castellano. Si un profano se pone a escribir poesía, espontáneamente y sin ninguna idea sobre versos ni otra pretensión, casi seguro que sin querer le saldrá un romance, o una forma similar: una sucesión de versos en los que riman las vocales de los versos pares mientras los impares quedan sueltos.

Esta forma métrica surgió allá por el siglo XIV, cuando las narraciones eran obligatoriamente orales, porque casi nadie sabía leer. Siendo su único soporte la memoria, para recordarlas era, sin duda, mucho mejor el verso que la prosa, y tanto la mnemotecnia como su carácter popular y espontáneo exigían unos versos sencillos y sin complicaciones, condiciones que los romances cumplen a la perfección.

Por tanto, los romances eran poemas, en origen, narrativos (o eso dicen al menos las teorías más aceptadas), es decir, que contaban una historia. Y así circularon durante los siglos XIV, XV y XVI, de una manera muy similar a como circulan hoy los chistes: por el boca a boca, de generación en generación, Y con variantes, improvisaciones, errores de transmisión, imposibilidad de ser firmados, y, por tanto, obligadamente anónimos.

Su carácter sencillo, espontáneo y oral propiciaba la elipsis, porque era necesario evitar rodeos innecesarios, y convenía reducirlos a los elementos mínimos requeridos para contar bien una historia, estimular la imaginación del oyente o darle más expresividad. La tendencia a la omisión de elementos se veía además reforzada por la memoria, sus carencias, sus preferencias y su economía: tendemos a recordar especialmente (y a veces únicamente) aquello que nos resulta más interesante, olvidando u obviando todo lo demás.

En el Romance del infante Arnaldos, pues, la técnica del no decir aparece a modo de final abrupto, que la crítica denomina “fragmentarismo”, y surge, probablemente del azar de la memoria, es decir, involuntariamente y por las circunstancias del transmisión del poema. Hay quien dice que este fragmentarismo, muy común en los romances, aunque no en todos resulte tan sugestivo como en este, está en el origen mismo de estos poemas, que según ellos nacieron al empezar a recitarse por separado los fragmentos que al público resultaban más llamativos o memorables de otras narraciones mas largas en verso (los Cantares de Gesta, que recitaban los juglares hasta poco antes de que surgieran los romances)

En este romance, pues, la elipsis, la asuencia de lo más importante (el desenlace o la explicación de lo que ocurre en el poema) surge probablemente sin intención y por azar, porque además de este mismo poema, como ocurre con toda la literatura popular, tenemos otras versiones y variantes, y en alguna de ellas el final no es abrupto, sino que se nos cuenta quién es el marinero, y como Arnaldos se va con él y viven alguna que otra aventura. Quizás gane como narración, pero pierde fuerza lírica.

Y es que el azar, o tal vez la desmemoria, o tal vez la pereza, hizo que alguno de los recitadores que participaban en la transmisión, no se acordara o no quisiera acordarse del final, Y alguien lo escuchó así, abruptamente cortado, y así lo transmitió, descubriendo que el enigma azuzaba la imaginación y la evocación sentimental, y hacendo que los elementos narrativos (el barco maravilloso, el canto de efectos mágicos, el marinero misterioso, el propio infante Arnnaldos, su halcón, su caballo, la propuesta, el mar) se llenaran de simbolismo y posibles significados, precisamente al no ser explicados y explicitados.

Bécquer, por el contrario, ya procura intencionadamente que sea el lector el que evoque, con más intensidad que si la dijera directamente, qué noticia puede producir ese dolor profundo que casi hace perder la consciencia y despertar el deseo de matar. Pero también rodea de ambigüedad la reacción aparentemente fría del poeta al final, e incluso la identidad del amigo informante, o el verdadero sentido (¿positivo? ¿negativo?)del hecho de conocer la fatal noticia que intuimos y adivinamos.

Es curioso leer estos poemas con los críos en clase y azuzar sus interpretaciones. La mayoría se repiten de año a año, pero hay algunas curiosas. Para el Romance del infante Arnaldos, muchos descubren, como algunos críticos, en la figura del marinero a la muerte. Otros lo interpretan como un poema sobre la amistad, que exige ese compromiso vital de irse o “mojarse” con quien es amigo; otros, como un poema sobre el amor; otros, como un relato de fantasmas.

El poema de Bécquer, curiosamente, suele despertar otra interpretación recurrente: no sólo se percibe ese orgullo de la voz poética, que recubre de gelidez exterior el cataclismo emocional interior,sino que muchas veces dicen que el amigo que le da la noticia es en realidad el que lo traiciona con la amada. Sin mis chicos, a mí no se me habría ocurrido esa intepretación que siempre me ha parecido demasiado retorcida, complicada y mal pensada.

(¿Y tú? ¿Cómo los interpretas? ¿Qué interpretación te convence más? )

La obra literaria, como toda obra artística, es una abstracción que deja algunos huecos abiertos a la concreción personal que cada uno hará, que es precisamente lo que permite la identificación, la conexión emocional con la obra de arte. Algunos críticos llaman a estos huecos por concretar la “zona de indeterminación”. Es como los test proyectivos, esas manchas que no representan nada concreto y en las que cada uno cree ver imágenes en las que se revela a uno mismo. La obra de arte se convierte así en un espejo en el que cada uno se ve a sí mismo.

Toda la crítica fenomenológica de la segunda mitad del siglo XX se centró en este papel del lector (en la literatura, el espectador en el resto de las artes) como actualizador, completador y hasta cierto punto cocreador de la obra de arte. Y cuantos más huecos deje para rellenar el autor (es decir, cuanto más “abstracta” o ambigua sea la obra de arte), más habrá de poner el lector de su parte y más campo abierto y libre queda para que haya distintas y hasta dispares interpretaciones. Por eso el no decir, que contribuye a la indeterminación, a la abstracción, a la ambgüedad, invita a imaginar, sentir e interpretar.

No decir puede ser una forma extremadamente eficaz de expresar. Quizás porque lo más importante, profundo e intenso sea aquello a lo que nos cuesta poner nombre o encajar con palabras, y tenemos que limitarnos a señalarlo con el dedo, como en la época primigenia que soñó García Márquez al principio de sus Cien años de soledad. Y tenemos que usar como dedo todo lo demás: lo que se dice, lo que aparece, que señala lo no dicho sin ponerle nombre y deja que sea el espectador el que lo descubra sin el filtro conceptual del lenguaje. Es decir, directamente con el corazón, o con las tripas, o con lo que quiera que sea que hacemos esa cosa que llaman sentir.

Por eso la elipsis, lo no dicho, puede ser, además de la mejor forma de expresar algunas cosas que no caben bien en las palabras, un espejo del ojo que mira.

domingo, 25 de enero de 2009

Nosotros, quizás.


Los justos

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

JORGE LUIS BORGES.




Va por ellos , siempre por ellos, que ojalá sea un nosotros.

¿Cuál eres tú? ¿Cuál has sido? ¿Cuál fuiste? ¿Cuál puedes ser? ¿Cuál serías? ¿Cuál serás?

viernes, 23 de enero de 2009

Fortuna y su sonrisa




Coldplay: Viva la vida

Yo antes gobernaba el mundo.
Los mares subían cuando yo lo ordenaba.
Ahora duermo solo por las mañanas
barro las calles que antes eran mías.

Yo antes tiraba los dados,
sentía el miedo en los ojos de mis enemigos
escuchaba a la multitud cantar:
“El viejo rey ha muerto; larga vida al rey”

Un minuto tenía la llave
el siguiente los muros se cerraban sobre mí
y descubrí que mis castillos se sostenían
sobre pilares de sal, y pilares de arena.

Oigo que las campanas de Jerusalén están tocando
los coros de la caballería romana están cantando
sed mi espejo, mi espada y mi escudo
mis misioneros en campo extranjero.
Por alguna razón que no puedo explicar
llega un momento en que descubres que no hubo nunca
nunca una palabra honesta.
Así era cuando yo gobernaba el mundo.

Fue el viento sucio y salvaje
el que derrumbó las puertas para dejarme entrar
Ventanas rotas y sonidos de tambores.
La gente no podría creer en qué me he convertido.
tos revolucionarios esperan
mi cabeza en bandeja de plata.
Solo una marioneta con una cuerda solitaria
¿Quién podría querer ser rey?

Oigo que las campanas de Jerusalén están sonando.
Los coros de la caballería romana están cantado
sed mi espejo, mi espada y mi escudo,
mis emisarios en un campo extranjero.
Por alguna razón que no puedo explicar
sé que San Pedro no dirá mi nombre.
Nunca una palabra honesta
y así era cuando yo gobernaba el mundo.

(¿Soy la única a la que él título de esta canción -y de todo el album- de los Coldplay le parece horroroso?

Dice la Wikipedia:

Fortuna era, en la mitología romana, la diosa de la suerte, buena o mala, aunque !siempre se tendió a asociarla con lo bueno -lo fasto- y la fertilidad; de modo que la adversidad ha pasado a ser casi sinónimo de infortunio o "algo desafortunado".

Su alegoría solía ser la rueda de la fortuna, una especie de ruleta que significaba el azar o lo aleatorio de la buena o mala suerte; en cuanto a representación de su aspecto positivo, solía figurársele con la cornucopia.

Adjunta a Fortuna estaba la Ocasión (muchas veces confundida con la misma Fortuna), la cual se representaba casi totalmente calva, con sólo una guedeja o un mechón pequeño, ya que una buena Fortuna era entendida como de una Ocasión difícil de atrapar (como es difícil de atrapar de los cabellos a alguien calvo), en otras representaciones Fortuna aparecía figurada de un modo semejante a la Justicia: con los ojos vendados o con un timón ya que pilotaba la suerte de la humanidad.

En tanto que la deidad Fortuna era casi siempre considerada fasta ("afortunada",positiva para la gente), se distinguían con adjetivos sus otros posibles aspectos: Fortuna Dubia (Fortuna Dudosa), Fortuna Brevis (Fortuna Breve) y Fortuna Mala. En lo único que coincidieron todos fue en señalar que era la diosa más caprichosa del Olimpo."


Desde lo más antiguo, el hombre ha sido consciente de que no es dueño de su destino y de que la vida es esencialmente desigual e injusta. Minúsculo y perdido en un universo demasiado inmenso para ser conocido y comprendido, se ha sentido polvo en le viento, llevado y traído por los casos, las cosas y las fuerzas poderosas y arbitrarias, imposibles de prever ni controlar. Ni entender usando la lógica, que puede ser que esté solamente en nuestro ojo que mira y no en el universo que es mirado.

Por eso el hombre una vez tuvo la necesidad o el impulso de imaginar una diosa caprichosa, que sin atender a nociones como premiar esfuerzos y virtudes, o castigar maldades y defectos, repartía los bienes y los males, las cumbres y los abismos, las subidas y bajadas, los vuelcos y las encrucijadas, los soplos de los vientos favorables, desfavorables, impredecibles y siempre cambiantes.

Los hombres que creen haber construido o destruido su destino sólo han visto a Fortuna sonreírles o rugir. Desde el mismo momento en que su rueda gira ciega, y asigna un lugar y un momento para nacer. Nosotros no teníamos más derecho que nadie y estamos aquí por azar, aunque luego nos empeñemos en actuar e incluso pensar como si no. Y yo, la primera.

Es caprichosa, inestable e incontrolable. Pone y quita reyes, riquezas, enfermedades, romances,fracasos, bonanzas, tormentas, éxitos, prosperidad, terremotos, hallazgos, muertes y vidas, abriendo sin sentido ni dirección el cauce por el que circula el río que nos lleva.

Y yo también soy a veces caprichosa, inestable e incontrolable (hasta para mí misma). Quizás por eso Fortuna siempre ha sido tan amable conmigo.

Por cierto, el día de la Fortuna en Roma era al 11 de Junio. El día que nació Dei. Aunque él no es tan fetichista de las fechas como yo.

En todo caso, que lpilléis a la Fortuna de buen humor y paséis un estupendo fin de semana.


Y que viva la vida, (que aunque por la forma me sigue pareciendo horrorosa la frase, la idea de fondo me gusta).


lunes, 19 de enero de 2009

Lobos

"EL REINCIDENTE"

por RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO , que se atrevió a decir que odiaba España poco después que Javier Bardem... Aunque, curiosamente, de él nadie dijo nada.



El lobo, viejo, desdentado, cano, despeluchado, desmedrado, enfermo, cansado un día de vivir y de hambrear, sintió llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador. Noche y día caminó por cada vez más extraviados andurriales, cada vez más arriscadas serranías, más empinadas y vertiginosas cuestas, hasta donde el pavoroso rugir del huracán en las talladas cresterías de hielo se trocaba de pronto, como voz sofocada entre algodones, al entrar en la espesa cúpula de niebla, en el blanco silencio de la Cumbre Eterna. Allí, no bien alzó los ojos -nublada la visión, ya por su propia vejez, ya por el recién sufrido rigor de la ventisca, ya en fin por lágrimas mezcladas de autoconmiseración y gratitud- y entrevió las doradas puertas de la Bienaventuranza, oyó la cristalina y penetrante voz del oficial de guardia, que así lo interpelaba:

«¿Cómo te atreves siquiera a aproximarte a estas puertas sacrosantas, con las fauces aún ensangrentadas por tus últimas cruentas refecciones, asesino?»

Anonadado ante tal recibimiento y abrumado de insoportable pesadumbre, volvió el lobo la grupa y, desandando el camino que con tan largo esfuerzo había traído, se reintegró a la tierra y a sus querencias y frecuentaderos salvo que en adelante se guardó muy bien, no ya de degollar ovejas ni corderos, que eso la pérdida de los colmillos hacía ya tiempo se lo tenía impedido, sino incluso de repasar carroñas o mondar osamentas que otros más jóvenes y con mejores fauces hubiesen dado por suficientemente aprovechadas. Ahora, resuelto a abstenerse de tocar cosa alguna que de lejos tuviese algo que ver con carnes, hubo de hacerse merodeador de aldeas y caseríos, descuidero de hatos y meriendas. Las muelas, que, aunque remeciéndosele ya las más en los alvéolos, con todo, conservaba, le permitían roer el pan; pan de panes recientes cuando la suerte daba en sonreír, pan duro de mendrugos casi siempre. Viviendo y hambreando bajo esta nueva ley permaneció, pues, en la tierra y en la vasta espesura de su monte natal por otro turno entero de inviernos y veranos, hasta que, doblemente extenuado y deseoso de descanso tras esta a modo de segunda vuelta de una antes ya larga existencia, de nuevo le pareció llegado el día de merecer reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador. Si la ascensión hasta la Cumbre Eterna había sido ya acerba la primera vez, cuánto más no se le habría vuelto ahora, de no ser por el hecho de que la disminución de vigor físico causada por aquel recargo de vejez sobreañadido sería sin duda compensada en mayor o menor parte por el correspondiente aumento del ansia de descanso y bienaventuranza. El caso es que de nuevo llegó a alcanzar la Cumbre Eterna, aunque tan insegura se le había vuelto la mirada que casi no había llegado siquiera a vislumbrar las puertas de la Bienaventuranza cuando sonó la esperada voz del querubín de guardia:

«¿Así es que aquí estás tú otra vez, tratando de ofender, con tu sola presencia ante estas puertas, la dignidad de quienes por sus merecimientos se han hecho acreedores a franquearlas y gozar de la Eterna Bienaventuranza, pretendiéndote igualmente merecedor de postularla? ¿A tanto vuelves a atreverte tú? ¡Tú, ladrón de tahonas, merodeador de despensas, salteador de alacenas! ¡Vete! ¡Escúrrete ya de aquí, tal como siempre, por lo demás, has demostrado que sabes escurrirte, sin que te arredren cepos ni barreras ni perros ni escopetas!»

¡Quién podrá encarecer la desolación, la amargura, el abandono, la miseria, el hambre, la flaqueza, la enfermedad, la roña, que por otros más largos y más desventurados años se siguieron! Aun así, apenas osaba ya despuntar con las encías sin dientes el rizado festón de las lechugas, o limpiar con la punta de la lengua la almibarada gota que pendía del culo de los higos en la rama, o relamer, en fin, una por una, las manchas circulares dejadas por los quesos en las tablas de los anaqueles del almacén vacío. Pisaba sin pisar, como pisa una sombra, pues tan liviano lo había vuelto la flaqueza, que ya nada podía morir bajo su planta por la sola presión de la pisada. Y al cabo volvió a cumplirse un nuevo y prolongado turno de años y, como era tal vez inevitable, amaneció por tercera vez el día en que el lobo consideró llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador.

Partió invisible e ingrávido como una sombra, y era, en efecto, de color de sombra, salvo en las pocas partes en las que la roña no le había hecho caer el pelo; donde lo conservaba, le relucía enteramente cano, como si todo el resto de su cuerpo se hubiese ido convirtiendo en roña, en sombra, en nada, para dejar campear más vivamente, en aquel pelo cano, tan sólo la llamada de las nieves, el inextinto anhelo de la Cumbre Eterna. Pero, si ya en los dos primeros viajes tal ascensión había sido excesiva para un lobo anciano, bien se echará de ver cuán denodado no sería el empeño que por tercera vez lo puso en el camino, teniendo en cuenta cómo, sobre aquella primera y, por así decirlo, natural vejez del primer viaje, había echado encima una segunda y aun una tercera ancianidad, y cuán sobrehumano no sería el esfuerzo con que esta vez también logró llegar. Pisando mansa, dulce, humildemente, ya sólo a tientas reconoció las puertas de la Bienaventuranza; apoyó el esternón en el umbral, dobló y bajó las ancas, adelantó las manos, dejándolas iguales y paralelas ante el pecho, y reposó finalmente sobre ellas la cabeza. Al punto, tal como sospechaba, oyó la metálica voz del querubín de guardia y las palabras exactas que había temido oír:

«Bien, tú has querido, con tu propia obstinación, que hayamos acabado por llegar a una situación que bien podría y debería haberse evitado y que es para ambos igualmente indeseable. Bien lo sabías o lo adivinabas la primera vez; mejor lo supiste y hasta corroboraste la segunda; ¡y a despecho de todo te has empeñado en volver una tercera! ¡Sea, pues! ¡Tú lo has querido! Ahora te irás como las otras veces, pero esta vez no volverás jamás. Ya no es por asesino. Tampoco es por ladrón. Ahora es por lobo».


Dios, o el mundo, o quien sea, creó al lobo,y lo creó así, como es el lobo, y lo condenó a la soledad, y a tener que matar para comer, y luego lo condenó por ello.

Y es que a menudo. el mundo, o Dios, o quien sea, te hace ser de una manera, y luego te condena por ello.

Y el mundo, o Dios, o quien sea, pueden perdonar muchas cosas. Pero nunca te perdonarán por ser lo que eres. Hagas lo que hagas. Ni siquiera cuando tal vez haya sido el mundo, o Dios, o quien sea, quien te haya hecho así.

Y es que hay hombres que son como un lobo para el hombre. O para el mundo. O para Dios. O para quien sea.

domingo, 18 de enero de 2009

Decir y no decir




Si te quiero
no es porque te lo digo:
es porque me lo digo y me lo dicen.
El decírtelo a ti ¡qué poco importa
a esa pura verdad que es en su fondo
quererte! Me lo digo,
y es como un despertar de un no decirlo,
como un nacer desnudo,
el decirlo yo solo, sin designio
de que lo sepa nadie, tú siquiera.
Me lo dicen
el cielo y los papeles tan blancos,
las músicas casuales que se encuentran
al abrir los secretos de la noche.
Si me miro en espejos
no es mi faz lo que veo, es un querer.


PEDRO SALINAS


Y sin embargo, es importante que te lo diga,
porque tú quieres que te lo diga,
y porque yo sé lo importante que es
que tú me lo digas.

sábado, 17 de enero de 2009

El meme de Josean

El meme que nos propuso Liz ha resultado ser todo un éxito, y Josean (alias "el tre")nos ha dejado, a modo de comentario, el suyo, que nos ha encantado, y queremos hacerle su propia entrada. Así que aquí os lo dejo.

(Ahora ya solo nos faltan los Ubaldos...)



1. Poner una foto mía.

No se poner una foto mia, eso ya es bastante descriptivo

2. Escoger una banda o artista.

La ronda de Boltaña

3. Responder a las siguientes preguntas, solo con letras de canciones de la banda o artista elegido.

3.1 ¿Eres hombre o mujer?

Pedrón era un diablillo
que vivía en Escartín.
Allí arriba en Sobrepuerto,
en su falsa era feliz.

3.2 Descríbete.

...un ramo de flor de aliagas!,
que aunque es flor bien "punchuda" y no huele a jazmín,
es la nuestra, y nació para ti.

3.3 ¿Qué piensa la gente de ti?

Nunca irás rondando a solas
por esos mundos de Dios.
Iremos siempre contigo...
por lo menos uno u dos.

3.4 ¿Cómo describes tu última relación?
La ultima es la actual, no?

(...) un mismo latir el pecho,
fundidos en un abrazo
sobre montes y desiertos,
sobre distancias y ausencias,
sobre la historia y el tiempo.

3.5 Describe el estado actual de tu relación con tu pareja o pretendiente.

Sin mas música que el viento,
ni otro ritmo que el latir del corazón
¡Que dulce y callada noche!,
noche para hablar de amor

Como el palomo a su paloma
en la torre te arrullaré,
como un jilguerico entre las rejas
para ti cantaré.

3.6 ¿Dónde te gustaría estar ahora?

Fuendetodos, Pozondón,
Remolinos y Aguaviva.
¡Mira si es seco Aragón,
que al nombrarlo, el agua brinca!

Poca gente y bien dispar:
Griegos, Romanos y Moros.
Godos y Doña Godina...
¡Todos a una, que es de todos!:

3.7 ¿Qué piensas respecto al amor?

¿Qué vale un beso?
¡Tus labios ya saben eso!
... Pregunta menos
para besarme más.
(bésame más)

Dame tus labios
(Bésame)
Toma mi boca
(Muérdela)
¡Brindo a la vida!
¡Embriágame!

3.8 ¿Cómo es tu vida?

¡Salud, país, estamos aún aquí,
más viejos, eso sí, pero aún aquí!.

3.9 ¿Qué pedirías si pudieses tener un solo deseo?

...¡Con qué poco se hace fiesta,
fiesta nuestra y de verdad!:
Los amigos, los vecinos,
y los que se fueron.
Todos juntos a una mesa
nos volvemos a sentar;
si encima hay chiretas,
¿qué se puede pedir más?...

3.10 Escribe una frase sabia.

...¡No añoréis lo que ya fuimos!...
¡Soñad lo que aún seremos.!

¡Que no, que no, que no hemos de llorar!,juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar.
¡Que nunca más nos baste con llorar!.
Si se nos cae la casa...

jueves, 15 de enero de 2009

Mi meme


1. Poner una foto mía.

La verdad es que yo ni siquiera sabía qué era esto del meme, hasta que kamala me lo dijo, claro, y yo lo vi. No soy muy fotogénico, la verdad, y eso a pesar de mi atractivo natural, pero está claro que la cámara y yo no nos llevamos bien. Así que entre poner una y no ponerla, pongo una a medias.



2. Escoger una banda o artista.


Silvio Rodríguez


3. Responder a las siguientes preguntas, solo con letras de canciones de la banda o artista elegido.



3.1 ¿Eres hombre o mujer?


(...) Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen, por este día, los muertos de mi felicidad (...)


3.2 Descríbete.


(...) Yo soy de un oficio viejo, como el arroyo y el viento, como el ave y el espejo, como el amor y el invento.


Yo solo soy el vigía, amigo del jardinero, con la pupila en el día que llegará el aguacero. Yo solo soy un vigía, amigo del jardinero.


3.3 ¿Qué piensa la gente de ti?


Mis amigos comentaban que yo sí era un bárbaro del diablo (...)


3.4 ¿Cómo describes tu última relación?


(...) Ya te estoy recordando, Rosana, aunque no te hayas ido. El lucero que brilla mañana es lo que te he querido (...).


(...) Ya te vas. Yo me quedo y no atino a saber qué ha pasado. Sólo sé que por causa o destino, ya no estás a mi lado (...)


3.5 Describe el estado actual de tu relación con tu pareja o pretendiente.


Imagínate que hasta mi perro, me busca en tu puerta cuando me le pierdo.
Imagínate, que eres mi dama, mi último sueño, mi más roja flama.
Imagínate, que somos nosotros, tú y yo para siempre (...)


3.6 ¿Dónde te gustaría estar ahora?


Que nadie interrumpa el grito, queremos amar en paz, para decir en un grito: Cuba va! Cuba va!


3.7 ¿Qué piensas respecto al amor?


Érase un caballo con dos alas, que subía, que volaba, como volaría el amor.
Érase un caballo con un cuerno en la nariz, que en primavera se hizo buen galopador.

Érase un caballo con un hombre y un arquero, todo junto, como un solo corazón.
Érase que un beso era el olympo.

Érase que Abril era a las cinco.
Y las patas del animal místico, se enredaban en el aire, con su galope magnífico.

Y era que te había conocido, con tu nombre que volaba, con tu pequeño vestido.


3.8 ¿Cómo es tu vida?


Lo tenía todo, y me puse ocioso, me pasaba el día de la lectura al amor.
"¿Qué quiere mi dueño?,
¿Qué quiere mi encanto?”,
me decía con voz azucarada
si me iba a mover.
Lo tenía todo, y me puse ocioso:
me pasaba el día de la lectura al amor.


3.9 ¿Qué pedirías si pudieses tener un solo deseo?


Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir
lo que aquí no he podido decirte,
hablar como un árbol
con mi sombra hacia ti.
Como un libro salvado en el mar,
como un muerto que aprende a besar,
para ti, para ti,
para ti, para ti.


3.10 Escribe una frase sabia.


Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida


La verdad es que no conozco a 4 blogueros, al menos a 4 que no lo hayan hecho ya....

martes, 13 de enero de 2009

Re-visiones: "Después de una noche"


Después de una noche” es el -desafortunado- título que se dio en España a una película hoy bastante olvidada (y que en su momento creo recordar que pasó sin pena ni gloria) del director Mike Figgis, conocido, reconocido y premiado por ser el director de “Leaving las Vegas”. El título original era “One night stand”, expresión empleada en inglés para designar los “rollos de una noche”, las relaciones esporádicas entre dos personas que se encuentran y no pretender volver a encontrarse más allá de unas horas de amor -o de sexo, o de lo que sea- compartidas, sin planes, ni promesas, ni futuro, ni esperanzas, ni reproches.

Yo me encontré con esta película por puritita casualidad (que dirían los mexicanos), cuando estaba en casa de mis padres y disfrutaba del Canal Satélite que ellos pagaban,.Y tengo que reconocer que aquel era un medio fantástico para descubrir películas que de otra manera una no llegaría a ver, porque no todas las que más promocionan, o llegan a las teles generalistas, o cuyo título-actores-director nos suena (o cualquier otro criterio por el que nos decidimos por intentar ver un título determinado) son las películas destinadas a encontrarnos a nosotros y quedarse, que fue lo que a mí me pasó con esta.

La empecé a ver simplemente porque en aquel momento no había otra cosa, pero me atrapó desde el primer fotograma hasta el último (que sí, reconozco que, como indican las escasas críticas que he encontrado sobre ella, decepciona, chirria y desentona con el resto de la película). Aviso que voy a hablar del argumento, por si hubiera algún antispoiler en la sala, para que la abandone inmediatamente, porque tal vez se la destripe más de lo que él quisiera. Es que a mí no me importa que me hablen de lo que pasa en las películas antes de verlas (salvo excepciones en que para disfrutarla es absolutamente imprescindible desconocerlo). Es más: soy de las que revé películas, prueba evidente de que lo que más me interesa de ellas, aunque también, no es el argumento o la intriga sin más.

La película cuenta la historia de un rollo de una noche y sus alrededores. Dos desconocidos, Max (un negrísimo Wesley Snipes) y Karen (una rubísima Nastassia Kinski) se encuentran fuera de sus vidas habituales, surge cierta atracción entre ellos y un poco por esa atracción, otro poco por ciertas circunstancias también excepcionales e intensas, terminan compartiendo una noche llena de silencios en la que no hay ni sombra ni de futuro ni de trascendencia. Y sin embargo, la tendrá.

Quizás, porque no hay tanta diferencia entre un momento y toda la vida. Porque hoy es siempre todavía. Y quizás lo que queremos simplemente para hoy, sea en realidad lo que queremos y/o necesitamos para siempre, aunque el bosque de nuestra vida no nos deje apreciar el árbol del momento. Y eso dice el Carpe Diem: agarra el momento, atrápalo, déjate llevar por él. Porque la vida es una sucesión de momentos, y cuantos más momentos felices, uno a uno, vivas, más feliz será, en lógica consecuencia, tu vida. Porque a veces olvidamos esto, y vivimos una vida global que ya no nos planteamos, que ya no recordamos si es la que queríamos, y que acaba condicionando nuestros momentos.

Eso, precisamente, es lo que tiene Max: una vida estable y montada, con mujer hipermoderna, megacool, que incluso sigue modas en algo tan íntimo como el sexo, una vida de publicista, llena de convenciones y falsas “amistades”(elocuente la cena que dan en casa para sus "amigos"), en la que no es desgraciado pero está claro que tampoco feliz, como le recuerda su amigo Charlie, homosexual enfermo de Sida, que tiene los días contados y que cumple en la película una doble función. Una, ser la encarnación descarnada y atroz de la verdad apremiante del Carpe Diem, de aprovechar la vida, agarrarla y no aplazar ni posponer nunca la verdadera e intensa felicidad de vivir como uno realmente quiere, o al menos intentarlo, en cada momento, de no conformarse, no rendirse, no resignarse. Y dos, ser el vículo azaroso que haga que se reencuentren Max y Karen, haciedo que el rollo de una noche se convierta en la frontera entre vivir de verdad y atrapar el momento, o dejar que la vida montada, que ya no te molestas en querer o elegir ,te robe tu oportunidad y tu tiempo. Aunque sí, el final resulta poco verosímil e incluso chirría un poco....

Es una película irregular, no es una obra maestra y redonda, pero como los grandes amores que surgen de un flechazo, yo la quiero con todas sus defectos, porque hay en ella muchas cosas maravillosas y conmovedoras, que como siempre me pasa en estos casos, enumeraré sin orden ni concierto, tal como me vienen a la mente y tal como me tocaron en su momento:

  • El personaje de Charlie, víctima del Sida, al que su hermano (interpretado por Kyle Maclachlan, un actor que nació mayor y nunca fue joven, pues desde Twin Peaks hasta ahora sigue teniendo la misma pinta) responsabiliza de su enfermedad y muerte, terribles y prematuras, por “la vida que llevaba”. Pero que en realidad era la única vida que merecía la pena. Ya digo que este personaje es la encarnación descarnada del espíritu del Carpe diem, sin maquillajes ni falsas estilizaciónes que primen la vida sobre el reverso que le da sentido, la muerte, con sus terribles alrededores: la enfermedad, el dolor, la soledad, intesamente expresados por ese Charlie en el hospital, rodeado de respiradores, tubos, amigos , camillas, cariño y fiesta, pero siempre solo, terriblemente solo ante el horror de las madrugadas.
  • El funeral de Charlie, que él quiere que sea una fiesta de celebración de su vida, presidida por una enorme foto suya, que no hace más que recordar a los personajes la necesidad de vivir de verdad y ya, antes de que la muerte venga, tan callando.
  • La música, que parece ser que es del propio Mike Figgis, y que combina piezas clásicas con originales arreglos y otras originales.
  • La intensidad con que se expresa lo que ocurre la “noche del rollo”: lo que supone el atraco compartido, lo innecesario de las palabras para una comunicación íntima y su contraposición con la escena de sexo acróbata pero profundamente solitario que tendrá Max con su mujer a su vuelta.
  • El reencuentro de Max con su mujer y como, a pesar de su determinación por volver a su vida sin rastro de su fallo, este se empeña en alargar su sombra sobre su vida: en la tinta derramada en el pecho y el comentario sobre el corazón negro, en la actitud del perro, que parece “oler” lo que ha pasado, las sospechas sobre lo ocurrido que “la culpa” hace que el propio Max casi se delate.
  • La interpretación de Wesley Snipes, al que estamos acostumbrados a ver en películas de acción (que no son precisamente mis preferidas), pero que en este caso encaja a las mil maravillas con el carácter contenido y aparentemente desapasionado de Max, por el que el propio Charlie moribundo (interpretado también inolvidablemente por Robert Downey Jr.) parece “estar preocupado” (ironía vital y preciosa).
  • La idea que late detrás de esta historia: la de que el instinto no está tan lejos del corazón, y de que a veces es la razón, y sus convenciones, la que, al mismo tiempo, nos aleja y se interpone entre ambos. Y de que en la vida hay que saber escuchar a las intuiciones, a los impulsos, a la primera vista.
Creo que esta era la idea que cuando vi por primera vez esta película me fascinó, porque afirmaba rotundamente algo que yo entonces tal vez intuía (aunque la razón no me dejara darle forma estable), tal vez quería creer. Y curiosamente, diez años después, he vuelto a verla, y me he dado cuenta de que, hasta cierto punto y con serias dificultades, he aprendido a utilizar la razón para las cosas que hay que utilizarla, el tiempo no ha hecho más que fortalecer mi fe en el instinto y el sentimiento como motor y guía más apropiado para ciertas cosas de la vida, de las que depende esa felicidad basada en saber agarrar con fuerza los momentos felices, aparezcan como aparezcan y digan lo que digan las convenciones y todo lo que nos han echado encima desde antes de nacer (y las mujeres en esto lo tenemos especialmente difícil, porque llevamos siglos en que la educación no ha hecho más que enterrar nuestro corazón pero sobre todo nuestro insinto bajo montañas de convenciones, normas, y juicios y prejuicios morales y sociales muchas veces absurdos, pero demasiado sólidos y fuertes). Y es que a veces es difícil distinguir lo que realmente queremos entre tanta cosa que nos han enseñado (o incluso obligado) a querer.

Confesión y reflexión personal e intransferible: yo nunca he tenido rollos estrictamente de una noche, aunqué sí he tenido historias que no llegaron a ser exactamente una “relación seria o estable” (qué coñazo las etiquetas... ays, si es que ya digo que para estas cosas, la mayoría de las veces la razón es un estorbo). Pero siempre se repitieron. Porque el impulso que me llevaba a tener un rollo que en principio no sabía si iría a más es básicamente el mismo que me llevaba a conocer a alguien con quien, por causas o por azares, llegaría a tener algo más. Y porque nunca se me ha dado bien eso de separar instinto y sentimiento, cabeza y corazón, sexo y amor. Sobre todo cuando estamos al principio, y son solo embriones, y los embriones son todos tan parecidos, que es difícil saber lo que pasará “después de una noche”...

Y ahí radica también el peligro de las historias de una noche que mezclan a dos personas, que quizás no esperen lo mismo, no sientan lo mismo, ni piensen lo mismo. Porque el mismo hecho puede (y suele) significar tantas cosas distintas como personas en él participan. Claro que a veces ocurre el milagro, y todo encaja y parece ponerse de acuerdo. Y entonces, y siempre, carpe diem., y que no importe lo que ocurra después.. ¿o no?

¿Es siempre mejor intentarlo? ¿O puede ser un riesgo peligroso? ¿Merece siempre la pena la felicidad del momento, aún a riesgo de un posible dolor después? ¿Compensa el disfrute del ahora cualquier posible decepción en el mañana? ¿Puede el impulso y el sentimiento puro convertirse en simple precipitación? Esa es la cuestión.

Aunque me temo que no existe respuesta que pueda ser enseñada y aprendida, y que sea mínimamente válida para todas las personas, y ni siquiera para todos los momentos de la vida de una misma persona, que tantas veces olvidamos que no es más que una sucesión de momentos, que como tales deben ser valorados y vividos. Uno, a uno, a uno. Porque hoy es siempre todavía, , y tenemos que aprender a dejar que siempre sea hoy.


jueves, 8 de enero de 2009

Verdad, mentira, soledad. Literatura.


Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?

Y él respondió:
-Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.

**************

"Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia.
No es que me alivie la tristeza ajena;
es que me siento menos solo.

ÁNGEL GONZÁLEZ.



A mí también me pasa.

Qué bien dice las cosas Ángel González.

miércoles, 7 de enero de 2009

De rosas, espinas y vueltas.



Pues nada, a transgredir, que es más divertido.



...................................
Lo malo de ya no ser un niño es no tener juguetes que nos alegren la vuelta a madrugar. Lo bueno, que en cierto modo alivia que ya hayan pasado las Navidades... ¿o no?

Y es que no hay rosa sin espinas. Aunque sí espinas sin rosas...

Que la vuelta a todo no os sea muy dura!!!

lunes, 5 de enero de 2009

Buenos deseos, buenos propósitos

Hace años que no me hablo con los Reyes Magos, y no estoy segura de haber sido nunca del todo "buena", pero como por todas partes te hablan en estas fechas de buenos propósitos y buenos deseos, y como todo se pega menos la hermosura, y como dicen en mi tierra que "o que non chora non mama", y por pedir que no quede, y tal vez por si acaso, y porque todo lo que se dice, o se escribe, o incluso se piensa, puede funcionar como mantra, o como fórmula mágica, o como sortilegio, o simplemente como recordatorio de cosas que si no tal vez se nos olvidarían, y como algunos místicos dicen que, para que se hagan realidad, lo mejor es convertir los deseos en propósitos, pues aquí va mi carta, en la que pido, básicamente y como todos los años, aprender a ser reina maga y no depender de ningunos otros reyes magos, porque dicen algunas malas lenguas que en realidad son un timo, o que son los padres, y los míos están ya jubilados.

Y como de momento sólo soy ladrona de rosas, se la robo a Alanis, porque yo no podría jamás ni decirlo ni pedirlo ni desearlo ni proponérmelo mejor:




Que yo esté bien incluso si no hago nada
Que yo esté bien incluso si caigo enferma
Que yo esté bien incluso si engordo diez kilos
Que yo esté bien incluso si estoy arruinada
Que yo esté bien incluso si pierdo mi belleza y mi juventud
Que yo esté genial incluso si no soy ya la reina
Que yo esté estupendamente incluso si no sé demasiado
Que yo sea amada aunque me haya entumecido
Que yo esté bien incluso cuando esté acabada
Que yo sea amada incluso cuando esté muy enfadada
Que yo esté bien incluso si me pongo pegajosa
Que yo esté bien incluso si pierdo la razón
Que yo esté bien o contigo
o sin ti.


Ojalá.

Aunque dicen por ahí que hay que tener mucho cuidado con lo que se desea, porque puede hacerse realidad, y que "hay más lágrimas en el cielo por las plegarias atendidas que por las desatendidas", y que pobre del hombre cuyos deseos se hagan todos realidad...

Así que si ya tienes tus deseos y tus propósitos... tú verás...

sábado, 3 de enero de 2009

Mi primer meme

(... ¡Chispas!, que diría Ubaldo)

Pues nada, que Liz, desde su ático, me ha invitado a responder a un meme, y como me ha hecho ilusión que se haya acordado de mí (y me hace ilusión que entre aquí, y comente y todo), y además el meme es muy chulo, porque es musical, me parece una forma estupenda de empezar a robar las rosas del 2009. El meme consiste en lo siguiente:

1.Colocar una foto mía: También la primera que pongo en el blog, tras dos años y medio. De ahora mismito, que así aprovecho y estreno la cam del portátil.










2.- Escoger una banda / artista: Marc Parrot

3. Responder a las siguientes preguntas sólo con letras de las canciones de la banda /artista escogidos:

3.1. ¿Eres hombre o mujer?
Mi nueva madre prepara galletas, riega las flores y come cerezas...

3.2. Descríbete
Ahora he cambiado y no sé quién soy, ya no me conozco, no sé adónde voy, no sé lo que quiero ni sé como soy, me busco todo el día pero no sé dónde estoy. Busco en la calma, busco en la guerra, busco en la luna, busco en la tierra, escucho como suena el mar en una caracola, apunto mi cabeza con una pistola... Me busco... Pero yo ya sé que nunca volveré a ser como fui.

3.3. ¿Qué piensa la gente de ti?
Conste que no lo sé... Puede que haya quien piense que "Me engaño con mis verdades, me quemo pero me olvido, preparo nuevos errores, me matan y sobrevivo", y otros tal vez "que fuera tengo miedo y no entiendo nada, no quiero salir de aqui, dentro del armario no hay tiempo ni hay trampa, sólo está mi amor por ti... el mal no puede entrar y nadie nos puede hacer daño aquí" , o quizás que "soy la cabeza pensante, soy el que anda por las calles y no sabe adonde va, soy el que caza moscas aburrido de esperar, soy el que busca algún signo y persigue una señal, el que atiende a sus instintos de andarse por las ramas... "

3.4. ¿Cómo describes tu última relación?
Contaré hasta mil, sin respirar, no me verá sufrir, no me verá llorar. Con un poquito de alcohol borraré la huella que el paso de un mal pie grabó en mi corazón. No pediré perdón, no haré penitencia, no me voy a lavar la boca con jabón.

3.5. Describe el estado actual de tu relación con tu pareja o pretendiente
Cuando pase el tiempo no podré contar las veces que hemos hecho el amor, cuando pase el tiempo sabré cocinar lo que nos gusta a los dos.
Cuando pasé el tiempo seremos la mezcla de sabores opuestos, de virtudes y vicio, de sonrisa y suspiro, de lágrima y beso.
Estaremos muy juntos para no darnos cuenta de cómo el tiempo nos cambia y seremos los reyes de un país en el que no existe el mañana. Cuando pase el tiempo...

3.6. ¿Dónde te gustaría estar ahora?
Mientras duermo amanece en un país lejano y te llevo conmigo, cogida de la mano a pasear por las calles en las que jugué. Mientras duermo camino por un lago helado donde el tiempo no pasa, donde no cambian nada, andando sobre las huellas que al pasar dejé.

3.7. ¿Qué piensas respecto al amor?
Todo lo que sé es que tu amor es lo único que quiero, y lo que tengo es lo que yo te di: mi corazón, mi cuerpo y casi todos mis pensamientos. Todo lo que tengo que decir sabré decírtelo en silencio, todo lo que quiero descburir está en el fondo de tus sueños. Todo lo que hay entre tú y yo no es nada más que tiempo que voy perdiendo. Cuando tú no estás, el tiempo no es instante, no es momento, es ir muriendo. Cogeré tu mano y sentiré que soy eterno entre tus dedos y con mis caricias vestiré de dulce amor todos tus miedos.

3.8. ¿Cómo es tu vida?
Mis botas mágicas pisando caracolas no se paran a pensar en las pequeñas flores, se agarran bien al suelo sobre un mundo que resbala, resbalan por el mundo sobre un suelo que me atrapa.
Mis botas comen barro, comen hierba y comen piedras, van camino de la luz ¡que se aparten las tinieblas! Me llevan por senderos que no habría imaginado, incluso han intentado ir cada una por su lado.
Mis botas cruzarán la cuerda floja, mis botas saben más que mis pies idiotas, a veces me hacen sonreír , mis botas no andan para mí. No me llevan nunca por donde yo creo que hay que ir, siempre escogen el camino más difícil de seguir, dejan a través del tiempo una estela singular que no puedo predecir, ni siquiera imaginar... pero me ayudan a escapar.

3.9. ¿Qué pedirías si pudieras tener sólo un deseo?
Haremos un circo, haremos piruetas, seremos magos, seremos poetas, vamos a olvidar lo que aprendimos, vamos a dejar de esconder lo que sentimos, y correremos por los prados a través de nuevos mundos, donde no hay razón para no ser vagabundos, donde siempre hay paz para estar enamorados. Las estrellas serán nuestras`, cada noche habrá una fiesta, se podrá bailar al compás del hombre orquesta, se podrá besar a la reina de las bestias.

3.10. Escribe una frase sabia
Como no sé por cual decidirme, pongo las tres:

Daria mis ojos por otra ceguera, porque cuanto más conozco donde estoy viviendo más ganas tengo de salir huyendo. Quiero ser silvestre, saltar con los tambores, bailar entre las flores, andar sin rumbo por los prados y vigilar las nubes y los claros.

He estado enfermo de amor, he conocido el dolor, ha sido un loco, por trasparar el umbral en busca de una señal, ahora estoy solo. He preguntado por qué pensando pierdo la fe y nadie me ha dado respuesta, he buscado en min interior si aún existía un valor o alguna esencia... ahora prefiero pensar en comer coco y saltar como los monos, pues ahora sé que sufrir por el hecho de existir es sólo para locos.

Hubo un tiempo en el que todo tenía sentido y todo lo que hacía lo creía de verdad, pero ahora sé que el engaño es hermoso, y pensar que fui feliz hoy me da risa. Hace algún tiempo al pasar frente al colegio miraba y sonreía a los niños, hasta que descubrí que los malditos niños se reían de mi...

(Y podría poner más, pero ya sería pasarse)

4. Escoge a 4 personas para responder al desafío, y avísales:
La verdad es que no conozco a muchos blogueros, así que en esta también voy a ir por libre... Me gustaría que hicieran el meme:


-Dei


-Observer (o cesarín...)


-El increíble hombre menguante (también conocido como Ubaldo)


Y aunque no tienen blog que yo sepa, pero pueden hacerlo en este mismo y así dejarnos un comentario (que estamos escasos y nos hacen mucha ilusión):


-Ubalda


-Josean (de joseantonio and bea, también conocido como Tre)


Sé que me ha quedado demasiado largo, pero es que yo soy así y no sé como cambiarme.
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