martes, 1 de marzo de 2016

Marzo marcea.


Ya el campo estará verde
debe ser primavera
cruza por mi mirada
un tren interminable
el barrio en el que habito
no es ninguna pradera
desolado paisaje
de antenas y de cables
JOAQUÍN SABINA

Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
(...)
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
ANTONIO MACHADO

A las aladas almas de las rosas
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
MIGUEL HERNÁNDEZ

Mientras la vida enseña los dientes,
marzo marcea
y sonríe
porque esconde,
yo lo sé,
otro milagro de la primavera.

Porque no importan los dientes
que nos enseñe la vida
ni el tiempo
ni la edad,
los poetas demostraron
(aunque hoy ya pocos les crean)
que la primavera
está llena de milagros.

Y mi corazón espera
hacia la luz y hacia la vida.

Y marzo marcea.
Bienvenido, pues,
(que dirían en esta tierra ;)

Marzo es, tal vez, mi mes preferido. En un foro en que participaba hace tiempo, había un test de esos tontos de personalidad que incluía la pregunta de qué mes serías si fueras un mes. Yo puse marzo, claro, y la mayoría ponía, curiosamente, el mismo mes en que había nacido.


Y es que Marzo está para mí lleno de aniversarios, de hitos, de fechas señaladas, de cambio y de principio. En Marzo nací, en Marzo comenzaron muchos de mis amores (también el último, que es siempre el más importante), en Marzo comenzaron a agonizar algunas cosas, en Marzo supe que me iba y me venía, en Marzo me casé, en Marzo llegaron grandes  noticias, en Marzo me atreví a asumir lo que no estaba previsto, en Marzo llegué a París.

Asi que me da igual que sea Enero por el calendario, o Septiembre por el curso. Para mí en Marzo siempre cambia y siempre empieza algo. Con el sol, con el viento y con la intuición pequeña de la primavera y sus milagros.

Porque todo cambio tiene, en el fondo, algo de milagro, de prodigio poderoso. Porque es la capacidad de cambiar la que nos hace (o puede hacernos) grandes, dentro de nuestra sustancial pequeñez.

Bienvenido pues, este mes de aniversarios y de cambios. Aunque la vida enseñe los dientes. Marzo marcea. 

3 comentarios:

Liz dijo...

Curiosamente el mes en el que para mí se produce el cambio (septiembre) no contiene ninguna fecha del todo especial, de momento.

A disfrutar este marzo que tanto te gusta!
Y si le pedimos un poquito de sol? que ya toca...

Un beso

observer dijo...

caray, no lo sabía. la verdad es que en los meses entre febrero y junio, ninguno me llama la atención, están marcados por carnaval y semana santa y como son rotativos, es difícil poner días clave en el calendario de cada uno. todos los meses molan mucho.

kamala dijo...

Yo que sé, tal vez lo mío con marzo sea pura coincidencia, o una actitud insconciente, o simplemente todo esté en mi ojo que mira... Pero casi siempre supone un antes y un después.

Y ya verás como tendremos sol en marzo, ya verás.

Un beso, Liz

Me encanta eso de que todos los meses te molen mucho, observer... besos!!

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