domingo, 17 de octubre de 2010

Blowback


Este breve vídeo del congresista americano Ron Paul, sirve de manera muy gráfica para expresar el significado del término que da título al post.

El término “Blowback” fue acuñado por la CIA en la década de los '50. Puede asimilarse a “contragolpe”, “respuesta” o “represalia”. Se trata en definitiva de consecuencias no deseadas o no contempladas. Dichas acciones son sufridas por ciudadanos, empresas u organismos norteamericanos a lo largo y ancho del globo. Es decir, y para ser gráfico, el asesinato de un matrimonio americano en un safari en Kenia (a menudo ni recogido por la prensa) puede ser un “blowback”.


La cuestión es: ¿respuestas ante qué? ¿Por qué habrían de esperarse respuestas “indeseadas” o “no contempladas”? George W. Bush, después de los atentados del 11-S, se preguntaba: “¿Por qué nos odian?... Sencillamente no consigo entenderlo”.


La pregunta para la que Bush (hijo) no tenía respuesta, si la tenía para la CIA: la política exterior norteamericana era susceptible, para la CIA y los servicios secretos americanos, de sufrir tales respuestas. El término aparece por primera vez en documentos secretos en 1953, con motivo del derrocamiento de Mohammed Mossadegh en Irán, garantizando 25 años más de poder despótico del Sha de Persia.


Así mismo, los ataques del 11-S llevan en línea directa y descendente hasta 1979, cuando la CIA arma y entrena a Muyahidines en Afganistan para luchar contra la URSS. De hecho, la CIA preparó y diseñó las instalaciones de entrenamiento de los hombres de Bin Laden. Bin Laden empieza a distanciarse de los USA a partir de la primera Guerra del Golfo y de la instalación permamente de más de 35,000 marines en Arabia Saudita. Ahora se indica que la CIA sabe dónde se esconde Bin Laden, obviamente: la propia agencia americana ayudó a construir esos refugios y túneles en las montañas entre Afganistan y Pakistán.


A finales del siglo XX y principios del XXI, los “blowbacks” se extienden no solo a los USA, sino también al grupo de países dominantes; las llamadas “democracias occidentales” o también “los guardianes del mundo libre”. Entiéndase como pertenecientes a ese grupo, a una parte de Europa occidental,  USA, Canadá, Japón, Australia, Israel... y pocos más. Es decir, a pesar de que los mass media generalizan y muestran los “blowbacks” como indiscriminados y generalizados, estas respuestas, están dirigidas casi siempre a no más de 10-15 países de los 247 que existen en el mundo (apenas un 6%). Países como Sri Lanka, Madagascar, Cuba o Angola, por poner un ejemplo, jamás recibirán la sorpresa de ese “efecto boomerang”. Independientemente de sus países satélites y acólitos, son los USA el país que encarna hoy por hoy el poder ejemónico en el mundo. Lo ejerce, lo teatraliza y marca la senda al resto de “democracias occidentales”.


Por “democracias occidentales” se entiende básicamente a un grupo de países que dominan desde el punto de vista económico y militar el mundo. Marcan las reglas de mercado, fijan precios de comercio, venden la mayoría del armamento, poseen la mayoría de las armas nucleares, invaden los países que estiman necesarios y consideran que su régimen político y económico (el capitalismo) es el único válido y su misión es extenderlo. Todo sistema situado fuera de él, se considera como peligroso y susceptible de ser destruido.


Volviendo al inicio, es interesante comprobar y observar hasta qué punto los Estados Unidos son un imperio y ejercen política imperial y, por lo tanto, se encuentran expuestos a “blowbacks”. Estados Unidos, como potencia hegemónica en el mundo tras la II Guerra Mundial, intensifica desde el final de la Guerra Fría (una vez eliminado el enemigo soviético) una campaña (en diferentes órdenes) para obligar al mundo a adoptar su sistema económico como el válido. La necesidad de materias primas y de mercados a los que vender así lo demandaba. Denominó a ese proceso globalización. Entiéndase por lo tanto, que a pesar de que los medios suavizan el término, la globalización no es más que la extensión del sistema capitalista, el modo de vida americano y el neoliberalismo a todo el planeta.


¿Cómo se consigue? Hay tres pilares fundamentales: militar, económico y control de los medios de comunicación.

Desde el punto de vista militar, los USA mantienen más de 800 bases militares (más de 2,5 millones de hectáreas -una extensión similar a la de Bélgica-) a lo largo de los cinco continentes. ¿Por qué? ¿Cuál es el objetivo? La II Guerra Mundial acabó hace más de 50 años y la Guerra Fría hace más de 20. Es evidente que uno de los objetivos es la intervención militar en cualquier lugar del mundo, en el momento que sea necesario y con extrema rapidez. El otro (como ocurre en Okinawa), es el control y la tutela del país en el que se encuentran.


Del más del billón de dólares que el mundo gasta en armas al año, los USA gastan el 35% de esa cantidad (4 veces más que el segundo, Rusia) y participan en el 43% del comercio de armas mundial. Básicamente, USA y la OTAN más Japón y Corea del Sur, suponen el 80% de la compra de armas. ¿Contra quién se arman? Sus potenciales enemigos (Siria, Cuba, Venezuela, Irán...) gastan 20 veces menos que ellos en armas.


Los USA venden armas a países que ni siquiera tienen enemigos potenciales (como Tailandia, por poner un ejemplo) haciendo que los citados países gasten ingentes cantidades de dinero en compra de armas americanas que no necesitan (la CIA sabe muy bien cómo convencer a ciertos países para que compren armas americanas). Las empresas armamentísticas americanas y del petróleo, son las que financian las campañas de los presidentes americanos en su mayor parte. Obviamente esas compañías luego se cobran su precio.


Desde el punto de vista económico, la consigna es clara: mantener el status de los más ricos. En 1960 el 20% de la población más rica del planeta, lo era 30 veces más que el 20% más pobre. Bien, hoy, el 20% de la población más rica lo es 60 veces más que el 20% más pobre. Para cualquier analista, lo anterior supondría que el modelo que se exporta es un fracaso.


Los USA mantienen absoluto control sobre el la ONU, el FMI y el Banco Mundial. Los USA controlan el 20% de los votos del FMI y los países aliados (las 7 potencias económicas), el 30 %. Entre 8 países acaparan el 50%. Hay que recordar que para imponer cambios de funcionamiento, se necesita el 85% de los mismos. Hay que hacer ver además, que el FMI desconoce normalmente la idiosincrasia de cada país y ofrece solamente remedios únicos (y basados en el modelo americano), que generalmente conducen al país receptor de la ayuda a mayor desigualdad social, a un desmantelamiento de su sistema de protección social, y a la dependencia y al subsidio continuado por parte de los países ricos, además de a la esclavitud del pago perenne de la deuda.


Por poner un ejemplo, tras la crisis griega, el FMI y la Unión Europea, impusieron una serie de medidas que el país debería realizar para paliar su déficit. La mayoría hacían referencia a recortes de salarios y de prestaciones sociales. Pues bien: ninguna hacía referencia a que Grecia gastara menos en armamento. La razón es sencilla: Grecia es uno de los países del mundo que más gasta en armamento en relación a su PIB. ¿A quién compra esas armas? La respuesta es obvia. ¿Quién dejó dinero a Grecia? Mayoritariamente bancos europeos y norteamericanos. Dichos bancos habían recibido anteriormente “inyecciones de liquidez” de los gobiernos occidentales a muy bajo interés. Obviamente el interés que esos bancos cobraban a Grecia era sensiblemente mayor.


Estados Unidos fue el precursor de los acuerdos de Bretton Woods (que marcaban un cambio fijo tomando al dólar como moneda de referencia) y fue también el país que rompió dicha mecánica cuando necesitó “fabricar” más dinero en la década de los '70 y su moneda ya no podía ser sujetada por el oro. Lo anterior supone la creación del “capitalismo financiero”, y el hecho de que hoy por hoy, casi el 30% de la riqueza no se genere ya con la producción de bienes, sino con el movimiento, la especulación y la recolocación de divisas. De ese capitalismo hoy sabemos bastante. El capitalismo pasó de ser, tal y como clamaba Smith o Hobson “un intercambio mutuamente beneficioso entre agentes económicos” a convertirse en “monopolio, usura y explotación” apoyada por una ingente fuerza militar. Como corolario, USA modifica las reglas del juego en medio de la partida y las impone a los demás (para lo cual se sirve de uno de los pilares comentados: el militar).


Con respecto a la cuestión pecuniaria, hay que indicar que debido al control de la OMC, los USA y sus aliados, compran barato y venden caro. Básicamente el negocio consiste en eso. Las materias primas de los países pobres no paran de bajar y los productos manufacturados que obligan a los países pobres a comprar no paran de encarecerse. Así mismo, mientras el FMI obliga a los países pobres o en vías de desarrollo a una política anti-proteccionista y de liberalización de mercados, permite a los USA y sus acólitos ser una de las áreas económicas del mundo más subvencionadas y proteccionistas.


Con respecto al control de los medios, la política es clara: crear conciencia de que la única posibilidad de funcionamiento del mundo es el capitalismo tal y como está implantado. Hacer ver y creer que todo lo demás debe ser considerado dañino y peligroso y, por supuesto, que aquellos países que no estén en el redil, sean considerados como el “eje del mal”.

En definitiva, hacer ver que solo hay un único mundo posible, éste. Que la libertad, es básicamente libertad para consumir, y que el único derecho que merece la pena defenderse es el derecho a la propiedad.


Con respecto a lo anterior, solo comentar que el 80% de las noticias que se cuentan en el mundo, provienen de medios controlados por los 8 países más ricos. Desaparecida la Agencia Tass soviética, quedan como controladoras del pastel la Asociated Press y United Press International americanas, y la France Press europea. De los 16 medios que controlan la mayoría de la información, 15 pertenecen a los países dominantes y 11 de ellos son americanos. No existe pluralidad de información: básicamente es la misma linea editorial.


En definitiva, y como colofón, hay que recordar que el término que hace de título al texto, desde un punto de vista amplio, viene a decir que una nación recoge lo que siembra, aunque su población ni siquiera sea consciente de lo que ha sembrado. Desde un punto de vista más estricto, hace referencia a respuestas a operaciones clandestinas por parte de los USA en todo el mundo (que pueden desembocar finalmente en excusas para la invasión de países “enemigos”).


Los USA y sus acólitos serán en el futuro más inmediato el destinatario de distintas respuestas de toda índole y toda gravedad. Los actos que generan y generarán esos “blowbacks” se mantienen y se mantendrán en secreto, significando que los civiles occidentales víctimas de actos de represalia y sus sociedades, serán incapaces de situarlos en su contexto o entender la serie de sucesos y acontecimientos, llevados a cabo por sus gobiernos, que han dado lugar a los mismos. Lo que los ciudadanos americanos deben entender es que las acciones clandestinas de su país en un territorio X, llevan a la explosión de una bomba en una embajada americana en una país Z (transcurridos varios años), o a la muerte y secuestro de varios ciudadanos americanos en un país Y.


Mientras, estoy seguro de que cuando los ciudadanos norteamericanos o de ciertos países eurpeos, enciendan la televisión y vean un atentado contra vidas de sus civiles en la India (por poner un ejemplo), se seguirán preguntando: ¿por qué?

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