viernes, 5 de noviembre de 2010

Asturias, si yo pudiera... 2

Cerca de un pueblo llamado Vigo (no, el de Galicia no, que yo estaba contando mi puente en Asturias) dimos con playa Barayo, la primera de las playas paradisíacas, y más paradisíacas si cabe en otoño, sin gente ni sombrillas ni toallas ni apenas coches, llenas de mar, rocas, nubes, cielo, hierba silvestre y árboles moldeados por viento:



Otra playa para volver: Playa Frexulce. El mundo desde allí parece tan lejos.. Y allí decidimos que definitivamente, teníamos que tomar nota de los sitios a los que volver. O sea, convertirlos en rosas, robarlos y esconderlos aquí, y así tenerlos cuando nos hagan falta. Y en eso estoy:



Y entre ambas dimos un paseíto por Puerto de Vega, pueblecito marinero, animado. colorido y, al parecer, muy turístico en otros meses más de moda para ello:






y terminamos en Tapia de Casariego, del que ya solo vimos la playa, mucho más urbana que las anteriores.

La mañana siguiente descubrimos la comarca de Gozón, de la que, según nos explicó una guía del Cabo Peñas (donde tenían una pequeña exposición sobre la comarca), creo que no nos dio tiempo de ver ni la mitad. La primera parada fue ese lugar, el Cabo Peñas. Paisaje oficialmente protegido. De nuevo, mar, verde, rocas, cielo, nubes. Vistas de ensueño con el viento en la cara.






Luanco es el pueblo principal de la comarca. Un pueblecito costero con rincones encantadores, como su torre en la plaza, su iglesia , el palacio señorial, el paseo marítimo al lado de la playa o el Museo Marítimo de Asturias que, para variar un poco, no nos dio tiempo de ver.









Cerca de Luanco hay unas antiguas minas de hierro hoy abandonadas pero que siguen tiñendo el mar , y la arena,de un peculiar color rojizo.


En la misma comarca está también la zona costera de Moniello, donde las rocas, además de acantilados que en otoño bien pudieran ambientar un sueño a lo The Ring, forman recodos y piscinas naturales que en verano hacen las delicias de los turistas:





Y de ahí, nos fuimos a Oviedo.

Así que sí, otra vez, continuará. Dos días y medio en Asturias dan para mucho. Porque si hay un lugar en el mundo lleno de imágenes imprescindibles, o es Asturias, o se le parece mucho.

4 comentarios:

O Suso dijo...

Me encanta Asturias, es como la Galicia que pudo haber sido y nunca fue, porque se encargaron de quemar, talar, construir y llenar de eucaliptos...menudo paseo más chulo que te has dado y las fotos transportan a esos lugares.
Un saludo.

Liz dijo...

Volvemos a estar de acuerdo, aunque en esta ocasión... después de casi dos semanas descubriendo paisajes y rincones, me decanto por afirmarlo, es Asturias.

Un beso

Liz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
kamala dijo...

Ay, Suso, cuando descubrí el Norte (Euskadi, Cantabria, Asturias) yo tampoco pude evitar ver la imagen dolorosa de lo que Galicia debería ser y no es, por ese extraño descuido helado y de brazos caídos con que los gallegos hemos soportando el arrase de lo propio. Y que sé que es irrecuperable...

Uy, pues aún faltan cosas del paseo. Gracias por venir.

¡Liz! ¡Qué alegría! Me encanta que otra de nuestras "coincidencias" sea Asturias, aunque yo nunca haya podido estar quince días por allí. Qué suerte.

Un beso enorme. Y gracias, gracias por volver un momentito

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