domingo, 13 de marzo de 2011

Sin embargo

Por que gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece,
según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas
MARIO BENEDETTI: "Mucho más grave"


Hace hoy seis años -seis, seis ya, increíble, imparable, pero cierto- la vida se paró y decidió torcer la esquina, y saltarse los rumbos previstos, las coordenadas, las instrucciones de vuelo. Una tarde de domingo como esta, pero tan distinta,  un momento casual, azaroso, tan leve que lo más probable es que nunca hubiera pasado, un instante pequeño que no estaba previsto ni lo incluía el menú que nos ofrecieron cuando nos sentamos a elegir, se convirtió en el primer paso de un viaje largo, que yo no sabía siqueira que queria hacer, hacia algo muy muy lejano que hoy es, sin embargo, mío..

Y yo, devota de fechas, de paladeo de memorias y de aniversarios, no puedo dejar de robar de nuevo la rosa más bella, la más íntima y más delicada que no quiero dejar de cuidar... Para que siga existiendo (crecer no sé si sería posible) fragante y de ese rojo indefinido que tal vez no sea pasíón, porque tampoco tengo -qué suerte- oporuntidad de saberlo, pero es rojo y es vida y es risa y es sonrisa y es aroma y es color. Y es algo parecido, muy parecido, todavía y también contra todo pronòstico, a eso que en los libros llaman amor y  que en la vida nunca sabemos cómo llamarlo. Y sin embargo, lo tenemos aquí,   aunque pasan los años y sobre todo los días, con sus sombras, sus chirridos y sus malos ratos cotidianos, más peligrosos que todas las desgracias.

Porque sí, porque pasan los años, y sin embargo, aquí estamos. Así que me digo felicidades, y para mí hoy es algo así como un cumpleaños. Del momento en que sin querer salté por encima de pronósticos y candados, y lo improbable, por fin y sin embargo, llegó, e incluso decidió quedarse un rato.

Así que aunque tú no te acuerdes y no le des importancia, porque realmente no la tiene -pero ya sabes qué poco me importa a mí la realidad- hoy enciendo una a una las velas, y cierro despacio las ojos para soplarlas pidiendo un deseo al que no sé poner palabras. Y sin embargo, lo sé. 

Y hoy hay fiesta en la cocina , y bailes sin orquesta, y ramos de rosas con espinas. Y sin embargo, qué bien.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da que eres una sentimental...

kamala dijo...

No, solo me lo hago en el blog cuando no tengo de qué hablar ;-)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...