Pero si tengo un hijo
haré que nadie nunca le enseñe nada.
Quiero que sea tan perezoso y feliz
como a mí no me dejaron mis padres
ni a mis padres mis abuelos
ni a mis abuelos Dios.
Salvador Novo
Educar es sembrar, es proyectar, es construir para el futuro.
Educar es una responsabilidad no elegida pero ineludible. Un peso, un tremendo peso inevitable.
Aunque no nos guste, aunque nos repugne románticamente la idea, vamos a educar. No hay escapatoria ni excusa.
Porque educar no es predicar ni enseñar. Educar es otra cosa. Más sutil, más delicada, más espontánea, más continua, más de pequeños detalles y menos de grandes palabras.
Imposible lavarse las manos,difícil lanzar la primera piedra y difícil creer que se puede mirar hacia adelante sin mirar atrás, o sin mirar el espejo,aunque sólo sea un poquito y aunque sólo sea para comprender.
Qué difícil, qué peligroso y qué manera tan mala de educar.
Porque la educación, la buena educación,como casi todas las cosas importantes, empieza siempre por uno mismo.
Y el mundo que nos espera lo tenemos ya delante,aunque queramos luego lavarnos las manos y echarle la culpa y las piedra a los otros, a los que vendrán. Cuando -quizás-fuimos nosotros los que no les dimos la oportunidad.
Como -quizás- a nosotros no nos la dieron nuestros padres, ni a nuestros padres nuestros abuelos, ni a nuestros abuelos Dios.
Comentarios
y creo que educar sólo exige un par de cosillas: naturalidad, cariño, bondad y libertad.
Cuando me darás un sobrino? jeje feliz día
La única esperanza que nos queda es la del cariño y la de intentar ser uno mismo, primero y ante todo, una buena persona, para poder proyectar eso y ayudar a ser feliz, que sí, sólo se consigue así, con cariño, bondad, naturalidad y una libertad que hay que aprender a utilizar (y que es tan difícil).
Sí he visto sos adolescentes, y sí que las cosas desde fuera se ven claras. Lo malo es que desde dentro no, porque no hay perspectiva...
En fin, que da miedito (incluso pensando en el sobrinito... jejeje ¿te imaginas? ;-D)...
Quizás pensamos demasiado. Pero es que quizás pensar sea necesario, al menos en un tema como este.