"Versos de amor para los que se examinan del carnet de conducir"


Sí, como lo leéis. Poniendo eso en el Google llegó alguien hasta este nuestro blog.

Creo que a mí no se me hubiera ocurrido colocar en el mismo sintagma nominal (es decir, un grupo de palabras que nombran o describen algo entre todas), términos como "versos de amor" y "carnet de conducir", en las antípodas de las coordenadas asociativas que utiliza mi cerebro, que sitúan los versos de amor y los recuerdos sobre la terrible experiencia con el carnet de conducir en compartimentos herméticamente aislados entre sí que no saben el uno del otro(aprobé el práctico a la séptima, con eso os lo digo todo... y mira que me gusta conducir, eh... que paradójica, yo y mi circunstancia).

Y ahora me corroe la curiosidad... ¿Por qué extraños y poéticos motivos alguien puede estar buscando semejante cosa por esas páginas de Internet? ¿Quizás para desear suerte y aliento a su pareja al tiempo que le recuerda su amor? ¿Quizás para motivarla? ¿Quizás para aprovechar el momento de nerviosismo, sensación de vulnerabilidad y fragilidad que supone el trago de examinarse del carnet de conducir, y lograr una correspondencia amorosa difícil y que por tanto necesita de estrategia y de esperar el momento justo para atacar? ¿Quizás para consolar con amor -el mejor de los consuelos- un fracaso tan difícil de asumir -por lo personal y lo tonto en apariencia- como no sacarse el carnet de conducir? ¿Quizás porque el tránsito hacia el carnet de conducir le enamoró? ¿¿¿Qué???

No creo que este "buscón" -con cariño, eh- encontrara los versos que deseaba en este blog. Y la otra curiosidad que me corroe es... ¿los encontraría? ¿dónde? ¿quién los escribió? ¿cómo son?

Pero es verdad. Qué bien me hubieran venido a mí unos versos de amor cuando me examiné del carnet de conducir. Sobre todo a partir de la tercera vez.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¿De verdad pensó que yo podía estar callado?

Gracias por su visita
Anónimo ha dicho que…
De nada :-D

Fue un placer. Y no lo digo como formalismo, de verdad.