Josetxo Ezquerro (caricatura) En el haber de Mr. Obama, queda la absoluta sorpresa por la concesión del Nobel de la Paz. La absoluta perplejidad de él y de todo su equipo. Demuestran un mínimo de cordura. No son tan lelos estos yankis.
También hay que destacar que muestran algo de “cabeza” algunos de los miembros de los 5 notables que se lo concedieron (4 mujeres y un hombre). De hecho, Inger-Marie Ytterhorn, llega a afirmar que “dudaba de la capacidad del presidente de los Estados Unidos de América para asumir un compromiso internacional de tal envergadura” y que “era demasiado pronto”. Bueno, al menos sabemos que no hubo consenso: algo es algo. El mundo no está completamente loco.
De todas formas, no deja de tener su guasa que el premio Nobel de la Paz, lo obstente el presidente del país que más gasta en armamento del planeta y el más belicista. El país que se encuentra metido en dos guerras (que él mismo ha originado). Y no deja de ser curioso que el Comandante en Jefe de las fuerzas armadas del país con más armamento de la tierra, obstente el premio Nobel. Solo a los humanos se nos pueden ocurrir estos dislates.
Si no fuera porque ese mismo premio lo tienen Theodore Roosevelt o Henry Kissinger, o incluso Al-Gore, la cosa resultaría, no ya solo cómica, sino absolutamente delirante. Kafkiana.
Gracias a sus antecesores americanos en el cargo, que también recibieron el Nobel, podemos hoy entender mejor este premio.
Comentarios
Salud!
No es el único que cree que no lo merece. Pero lo recogerá.
Saludos
Saludos, Liz :-)