"La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María, de espíritu burlón y alma inquieta, ha de tener su mármol y su día, su infalible mañana y su poeta. " Antonio Machado pensaba que ese era el presente de España y que en el futuro, esa España que aborrecía, sería reemplazada por otra “España que alborea con un hacha en la mano vengadora, España de la rabia y de la idea”.
El presente que contaba Machado se ha trasladado hasta nuestros días, y se antoja largo e incluso empiezo a pensar que eterno. Esa España de cerrado y sacristía, que devora. Esa España implacable que asimila, que engulle, que hace suyo todo lo que toca. Esa España que convierte en barro todo cuanto lame. Esa España hoy, 70 años después, está más viva que nunca y se me antoja la única posible.
Definitivamente, como dijera Cernuda: “soy español, a la manera de aquellos que no pueden ser otra cosa”. Y lo asumo con tristeza.
Comentarios
Vente p'a Madrid
Un saludo.
Un saludo
No la conoces, porque no habías nacido, claro.
:-)
Mateo, ¿dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de España?
Salud y República.
Si llegara...
:-)
Un saludo!