Cerca de un pueblo llamado Vigo (no, el de Galicia no, que yo estaba contando mi puente en Asturias) dimos con playa Barayo, la primera de las playas paradisíacas, y más paradisíacas si cabe en otoño, sin gente ni sombrillas ni toallas ni apenas coches, llenas de mar, rocas, nubes, cielo, hierba silvestre y árboles moldeados por viento:
Otra playa para volver: Playa Frexulce. El mundo desde allí parece tan lejos.. Y allí decidimos que definitivamente, teníamos que tomar nota de los sitios a los que volver. O sea, convertirlos en rosas, robarlos y esconderlos aquí, y así tenerlos cuando nos hagan falta. Y en eso estoy:
Y entre ambas dimos un paseíto por Puerto de Vega, pueblecito marinero, animado. colorido y, al parecer, muy turístico en otros meses más de moda para ello:
y terminamos en Tapia de Casariego, del que ya solo vimos la playa, mucho más urbana que las anteriores.
La mañana siguiente descubrimos la comarca de Gozón, de la que, según nos explicó una guía del Cabo Peñas (donde tenían una pequeña exposición sobre la comarca), creo que no nos dio tiempo de ver ni la mitad. La primera parada fue ese lugar, el Cabo Peñas. Paisaje oficialmente protegido. De nuevo, mar, verde, rocas, cielo, nubes. Vistas de ensueño con el viento en la cara.
Luanco es el pueblo principal de la comarca. Un pueblecito costero con rincones encantadores, como su torre en la plaza, su iglesia , el palacio señorial, el paseo marítimo al lado de la playa o el Museo Marítimo de Asturias que, para variar un poco, no nos dio tiempo de ver.
Cerca de Luanco hay unas antiguas minas de hierro hoy abandonadas pero que siguen tiñendo el mar , y la arena,de un peculiar color rojizo.
En la misma comarca está también la zona costera de Moniello, donde las rocas, además de acantilados que en otoño bien pudieran ambientar un sueño a lo The Ring, forman recodos y piscinas naturales que en verano hacen las delicias de los turistas:
Y de ahí, nos fuimos a Oviedo.
Así que sí, otra vez, continuará. Dos días y medio en Asturias dan para mucho. Porque si hay un lugar en el mundo lleno de imágenes imprescindibles, o es Asturias, o se le parece mucho.
































Comentarios
Un saludo.
Un beso
Uy, pues aún faltan cosas del paseo. Gracias por venir.
¡Liz! ¡Qué alegría! Me encanta que otra de nuestras "coincidencias" sea Asturias, aunque yo nunca haya podido estar quince días por allí. Qué suerte.
Un beso enorme. Y gracias, gracias por volver un momentito