Ya tenemos con nosotros la rosa más bonita de todas las robadas hasta ahora: Daniel, el pequeño Mochuelo con todo un camino luminoso y seguramente serpeante por delante. El nuevo ladrón de rosas. Y de horas de sueño. Y de inquietudes.
Pero sobre todo, lo que sabe robar con la habilidad pasmosa de sus ojos ingenuos, abiertos con sorpresa desde su primer minuto, es el corazón.
Nuestro pequeño ladrón...
(Y que viva la epidural. No se recuerda ni se celebra lo suficiente a su inventor...)
Comentarios
Otra de casualidades, y ya van algunas.
Me alegra que todo haya salido bien, la llegada de Daniel, incluso leer que no soy la única a la que la aventura llamada maternidad le produce cierto vértigo, inquietud...
A pesar de ello, es momento de disfrutar de vuestro regalo.
Un fuerte abrazo.
A quién se parece Daniel? <3