¡Felicidades, sr. Allen!
Da igual que digan que sus películas ya no son las que eran. Da igual que las neurosis de la clase acomodada con ínfulas intelectuales y adicta a psicoanalizar su ombligo parezcan pertenecer al limbo de cuando esas podían ser nuestras preocupaciones, es decir, estar trasnochadas.
Da igual, sr. Allen. Usted sigue mereciendo mi gratitud, mi respeto, y mi admiración. Cuando es divertido con las cosas que podrían ser serias y cuando es serio con las cosas que lo son. Cuando se pone trágico, cuando se pone cómico, cuando se pone intrascente y cuando se pone genial.
Da igual, porque es verdad. A pesar de todo, seguimos necesitando los huevos. Y a usted.
Felicidades, sr. Allen. Y no sólo lo digo por su cumpleaños, aunque sí aproveche la ocasión.
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Más sobre el sr. Allen en Robando Rosas:
(Y sobre el SIDA, que tiene en el día en que Woody cumple años su día, su recuerdo y su llamada a evitar el olvido y la soledad, que equivale en este mundo que nos han montado a la negación y la agonía de la esperanza: De caras, monedas y tragedias)

Comentarios
Claro que seguimos necesitando los huevos. Y a él.
Besos!