As miñas palabras galegas


Hoy es el Día das Letras Galegas, día de celebración e reivindicación da nosa lingua, que é a nosa ialma, porque como dicía Castelao, somos galegos por obra e gracia do idioma. Tanto, que os galegos e galegas falamos galego mesmo cando falamos castelán, e non só polo noso acento, ou por usar o pretérito perfecto simple cando debíamos usar o composto, desconcertando temporalmente ós nosos interlocutures castelás .

Y parar probarlo, aquí dejo mis palabras gallegas imprescindibles, que tengo que usar (y uso, y alguna hasta la contagio) al hablar en castellano:

-“Colo”: un clásico. Se traduce como “regazo”, pero no es lo mismo. En realidad, el colo es sobre todo el gesto afectivo de tener un niño en brazos. A los niños en gallego se les da un “coliño” o un “colito” (si estamos hablando en castellano) cuando se les tiene un rato en brazos por el simple placer o gesto cariñoso de tenerlos.

-“Reseso”: otro clásico. La mayoría de los gallegos crecemos sin saber que no es una palabra castellana, hasta que un buen día nos llevamos una sorpresa mayúscula. Es el adjetivo que se aplica al pan del dia anterior, o anteriores, que aunque no esté duro, ya no está tierno.

-“Leira”: finca, prado, parcela propiedad de alguien.

-"Leria": charla intrascendente y divertida (cuando se está de leria); o turra, o sarta de excusas, cuando te la dan; o follón, lío, jaleo (ai, qué leria).

-"Bica": bizcocho. Pero no sabe igual.

-"Filloa": crepe, más o menos. Pero tampoco sabe igual y la receta es distinta (sobre todo, las que se hacen con sangre de cerdo).

-"Troula": juerga, diversión; a veces, broma. A mí siempre me encantó estar de troula. Durante años, fue mi principal afición. También tiene su verbo, "troulear", que puede significar estar de juerga o tomarle el pelo a alguien.

-“Teima”: idea obsesiva, preocupación recurrente con la que alguien se pone pesado, o que puede convertirse en definitoria . “Teimudo” es la persona que tiende a tener teimas.

-“Rauto”: arrebato, impulso irracional irrefrenable (yo es que soy muy de rautos).

-“Noxo”: ascopena. Una mezcla de asco/ enfado /vergüenza, con más porcentaje de alguna de las tres cosas según la ocasión. Lo que da Feijoo siempre, vaya.

-“Changallada”: cosa hecha sin cuidado o cachivache inútil.

-“Farrapeira”: alfombra ligera e informal (por lo menos, en mi casa). Se compran muy bien en Portugal, como las toallas.

-“Pota”: olla, cazuela. Las mías son potas, aunque mi casa habitual no esté en Galicia. Ollas o cazuelas son las de los demás.

-“Grolo /Groliño”: sorbo, traguito de algo, especialmente el que le pides a alguien, o el que no deberías tomar, o tomas solo para probar.

-“Larpeiradas”: dulces, golosinas, que encantan a los larpeiros y larpeiras (yo antes era mucho… ahora, bastante menos).

-“Curruncho”: rincón, lugar pequeño y un poco escondido.

-“Carroucho”: camino pequeño e incómodo.

-"Regato": arroyo muy pequeño. El carroucho de los ríos.

-“Cabaliñas”: llevar a una persona encaramada a tu espalda, sujetando sus piernas alrededor de tu cintura con tus brazos. En Aragón son corderetas.

-“Xesta”: creo que la traducción es “retama”, pero en gallego solo con esta palabra ya visualizamos al arbusto de varillas verde oscuro con sus flores blancas que "ateiga" nuestros montes..

-“Toxo” e “chorima”: la planta silvestre con espinas por excelencia, y sus flores amarillas. Nuestras espinas y rosas. "Ser un toxo" además es ser una persona arisca, poco cariñosa y reacia también a recibir gestos de cariño.

-"Miñoca": lombriz. Crecí encontrándome muchas al jugar en el campo, que siempre estaba húmedo, claro, y sin saber que así no se decía en castellano.

-“Michiño”: gato, gatito. Por eso yo le puse al gato de la vecina que se vino a vivir con nosotros “Mich” (que luego pasó a “Mitch” por un guiño al vigilante de la playa), y mientras tuvimos gatos, por una desnasalización de la consonante inicial, nos referíamos a ellos como “los pichis”.

-“Bicos” e “biquiños”: cuando se trata de mandarlos, es lo primero que me sale. Muchos, siempre.

-“Sentidiño”: buen sentido, sensatez, prudencia, cuidado.

-"Cheguei": cuando se va de viaje, aviso que se manda al llegar al punto de destino a los que quedaron en el punto de origen, para que estén tranquilos. Mi tía Pili siempre nos despedía con un "mándame un cheguei".

-“A modiño”: despacito y con cuidado.

-“A esgalla”: con abundancia desmesurada, a mogollón, sin medida. Esta es la medida de las comidas en Galicia (y ya no te digo en las bodas, donde es obligatorio ofrecer un menú que no se pueda acabar nadie).

-“Rula” / ”ruliña”: creo que la traducción literal es tórtola, pero a mi me encanta como apelativo cariñoso que solo tiene femenino.

-“Miña xoia”: persona inocente, ingenua, sea masculina o femenina: es un miñaxoia o qué miñaxoia es. Literalmente, mi joya.

-“Meu rei”: apelativo cariñoso exclusivamente masculino, que a veces se apocopa como simplemente “meu”.

-“Pequecho /pequerrecho”: chiquitín. Apelativo descriptivo cariñoso para os nenos.

-“Xeito /xeitoso”:"Ter xeito" es tener maña, habilidad o estilo. ”Xeitoso/a” es la persona que tiene xeito, o aquello que está hecho con xeito, que puede ser incluso xeitosiño. Y luego está todo aquello que “non ten nin xeito nin dereito”. Ni pies ni cabeza, vaya.

-“Trapalleira/ trapallada”: en mi zona, trapalleira es la persona desordenada o desorganizada (yo lo soy), y trapallada es una cosa hecha sin mucho cuidado o sentido.

-“Lurpia”: mujer maliciosa y lianta, pero con cierto glamour triunfador, aunque no se explicite, la verdad.

-“Bulebule”: el que no es capaz de estar quieto. La propia palabra lo dice.

-“Falabarato”: la propia palabra lo dice también: que habla y/u ofrece mucho y luego… nada.

-“Mouco”: tonto, parvo, pasmón.

-“Lambón”: glotón o goloso, según el caso.

-“Coitado, coitadiño”: pobre, pobrete, pobrecito. Infeliz, persona con buena intención, sin malicia ni demasiada suerte. Pobriño.

-“Repunante / repunantiño”: persona maniática e insoportable. "Repuntantiño" se usa especialmente para los especialitos a la hora de comer.

-“Choromicas”: quejica.

-“Rabudo /a”: con mucho (y mal) genio. (#jesuisrabuda).

-“Riquiño/a”: de buen carácter y trato fácil, adorable (en aragonés les dicen “majicos”). Pero también se usa para decir que alguien es agradable aunque no sea guapo/a.

-"Feitiño": agradable, proporcionado,con encanto. Bonito, pero de belleza discreta, sin ser despampanante.

-“Enxebre”: aquello que es típica y puramente gallego, de la Galicia profunda, especialmente la rural, por supuesto. Auténtico, sin contaminar con modernidades "alleas". La propia palabra lo es.

-“Fuchicar”: no hay verbo en castellano equivalente. Mas o menos sería hurgar, aunque no es lo mismo, porque fuchicar es hurgar pero haciendo algo sin tener mucha idea, indagando a lo tonto y muchas veces… estropeando algo. No sé como alguien puede hablar sin este verbo. Es más, creo que una vez que lo conoces, ya no puedes hablar sin él. Tiene un cuasisinónimo más negativo y contundente que es "fozar", que sería fuchicar torpemente.

-“Esnafrar”: estrellar hasta romper, o estrellarse (hace muy poco que me enteré de que era una palabra gallega que no existe en castellano…aunque me sigue pareciendo increíble).

-"Choiar": currar, trabajar, "andar no choio", o sea, el trabajo.

-"Estar de poula": estar sin hacer nada, especialmente cuando se debía estar haciendo algo o mientras los demás sí lo hacen.

-“Guichar”: espiar, observar a escondidas.

-"Rosmar": quejarse o protestar entre dientes. El que lo hace a menudo es un "rosmón".

-“Petar”: llamar a la puerta…. O dar la gana (“me peta /non me peta”. Celso Emilio Ferreiro decía da lingua galega: "lingoa proletaria do meu pobo / eu fáloa porque sí, porque me gosta, /
porque me peta e quero e dame a gaña / porque me sai de dentro, alá do fondo").

-“Devecer”: desear con mucha ansia algo.

-“Férvelle o cú”: se usa cuando alguien se muere de ganas por algo o por alguien… especialmente cuando ese algo o ese alguien está presente. Le hierve el culo. Muy gráfico, ¿verdad?

-“Agarimar”: dar cariño con gestos, caricias o abrazos.

-“Acougar /acougo”: tranquilizar o consolar a alguien, o tranquilizarse o calmarse uno mismo / Consuelo, alivio.

-“Tolear”: enloquecer uno mismo o, con uso transitivo, marear a otro.

-"Concordar": estar de acuerdo con alguien en algo.

-"Andar en / ir en": estar en un sitio al que se va habitualmente. "-¿Onde está a Teresiña? -Anda no instituto / Vai no instituto. Ou na casa. Ou na tenda. Ou na rúa. Ou no Fidel".

-“Encher o ollo”: atraer, gustar, pero mucho. O que fai Lenny Kravitz: éncheme o ollo.

-“Ser un bo peixe”: ser un pieza, un buena pieza.

-"Me cheira": me huele, intuyo que, me da que...

-“Entroidar /facer Entroido”: Pues eso. Qué os voy a contar ya. Que es tan importante y único, que hasta tenemos verbo.

-“Graciñas”: agradecimiento cariñoso. Un “gracias” pero sonriente y cálido (un amigo mío aragonés, cuando se lo dije por primera vez, me dijo “estás de coña, ¿no?”).

-“Bueno, carallo”: escepticismo práctico, típico del carácter gallego, ante las chorreces.

-"Ai qué carallo": hartazgo. Ya está bien. Se viene tormenta.

-“Vaina rañar”: vete a la mierda. La variante extendida es “vai rañar a cona”, siendo "rañar", rascar, y “cona”, la zona genital femenina, o sea, el coño castellano. que en gallego tiene otra sonoridad, otro aire (que hace que en Galicia sea complicado comprarse un Hundai Kona con dignidad). En todo caso, la expresión se puede emplear (y se emplea muy a menudo, de hecho) también con hombres.

-“Cona / a cona”: Como interjección, nada bueno. Cabreo / negación rotunda, respectivamente.

-“Boh”: la interjección gallega por excelencia, que denota enojo, hartazgo, decepción o desprecio, según los casos. Nada bueno, tampoco. Aclaración: su pronunciación tiene que ser con una “o” muy breve y contundente.

-"¿Oiches?": ¿sabes? ¿Ya te enteraste? (Para los castellanos, ¿te has enterado?, pero nosotros eso no lo decimos jamás). Se usa especialmente antes de contar algo interesante, relevante, jugoso o que atañe especialmente al interlocutor.

-“Habelas hainas”: y no sólo meigas.

-“Malo será”: pues eso. Optimismo galego, que habelo haino.

-“Marcho que teño que marchar”: explicación irrefutable para irse y cortar la charla, que podría continuar.

Conste que mi idea era poner cuatro o cinco… Pero te pones, te pones, y… ay, la morriña (que por cierto, debería añadir a la lista… pero en algún momento tengo que parar. Marcho que teño que marchar).

Comentarios