"Por el miedo que te tienen,
por tus pasos que vigilan,
por la forma en que te atacan,
por los hijos que te matan...
Yo te nombro....Hugo"
por tus pasos que vigilan,
por la forma en que te atacan,
por los hijos que te matan...
Yo te nombro....Hugo"
Gian Franco Pagliaro
Con
la desaparición física del presidente de la República Bolivariana de Venezuela,
el Comandante Hugo Chávez Frías, desaparece uno de los estandartes y mitos de
la izquierda latinoamericana y mundial.
Impulsor
de la revolución bolivariana y del nuevo Socialismo del siglo XXI en América
Latina, y encargado del tránsito de su país hacia el socialismo, fuera de los
paradigmas capitalistas y neoliberales que dominan el planeta.
Caudillo,
gorila, “indígena”, dictador, populista, fueron algunos de los epítetos más
suaves con los que se conocía en el “mundo occidental” en el llamado “mundo
libre” o “democracias occidentales” sobre todo a cargo de algunos dirigentes y
de las “mass media” de algunos países (fundamentalmente USA y España).
Creo
sinceramente que los movimientos revolucionarios de masas, la izquierda
revolucionaria y transformadora en cualquiera de sus corrientes debe siempre
estar por encima de sus mitos. La tarea sigue siendo ingente. Como dijera
Nicolás Maduro “la lucha sigue, no pudieron contigo y no podrán con nosotros”.
Se hace un alto en el camino, se llora y se continua. Los que defienden el
paradigma neoliberal no paran; nosotros tampoco. La batalla continua.
Nadie
es eterno, ni siquiera Fidel (para descanso de los USA), como tampoco es eterna
la tarea que queda por delante, aunque sí larga, mucho más larga que cualquier
vida humana. Murió Chávez y morirán muchos más antes de ver la obra terminada.
Hugo Chávez aglutinó y vigorizó el movimiento progresista que se está
produciendo en América Latina desde hace años. La España caduca y superada por
los acontecimientos (otrora dueña ilegítima de aquellas tierras),
caricaturizada en la expresión impotente del Rey en aquel “por qué no te
callas”, (que venía a ser un grito a toda esa nueva América), se ve impotente,
superada, como una nueva Bernarda Alba, ahora ya vieja y acabada, a la que todo
el mundo ignora. Esa España dirigente y mediática que hoy se alegra, sin saber muy bien por qué. Quizás viendo una victoria con la muerte de aquel que no pudieron derrotar en vida. Quizás pensando que todo acaba con Hugo. Pobres ignorantes.
Las
nuevas sinergias y alianzas, ya no pasan por Washington o Madrid o París. Ahora, y siguiendo el
ejemplo de La Habana, se mueven a través de Pekín, Moscú, Teherán, el cono Sur
Americano y el Caribe y el África negra. El movimiento Sur-Sur, para pavor de
occidente, gana enteros, y el papel de los no alineados crece día a día. La
batalla se está presentando ahí.
El
virus inoculado por La Habana se ha extendido sin que los Estados Unidos hayan
podido evitarlo.
Bolívar
reflexionaba al final de sus días argumentando: “aré en el mar y sembré en el
desierto”. Chávez, al igual que Fidel, el Che, Allende...araron en tierra y
sembraron en todas las llanuras de la patria grande, y sus frutos no están
lejos de ser recogidos.
Poetizó Neruda que, Bolívar despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo. Quizás esta vez haya despertado para quedarse.
Poetizó Neruda que, Bolívar despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo. Quizás esta vez haya despertado para quedarse.
Muere
Chávez, sí. Pero Chávez vive, como viven el resto de mitos de aquellas tierras,
desde Tupac Katari. Como se vive, cuando ya no se puede morir jamás. Chávez
muere, pera queda su ejemplo impregnado como una densa lámina pegajosa en cada
uno de los venezolanos y latinoamericanos que desean avanzar en ese cambio revolucionario que debe
desestabilizar todos los cimientos del sistema actual.
El líder aymará asesinado por España en 1.781 profetizó "sólo a mí me matáis, pero volveré y seré millones"
El líder aymará asesinado por España en 1.781 profetizó "sólo a mí me matáis, pero volveré y seré millones"
Ya están aquí.
Hasta la victoria siempre, comandante.
Chávez vive, la lucha sigue,...

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